Hoy te esperé y busqué, nunca llegaste, me quedé esperándote en el muelle, pero jadmás apareciste, pensé en encontrarme contigo de vuelta a casa, pero ni tu sombra logré vislumbrar, subí al mirador donde ocacionalmente disfrutábamos del amor furtivo, y conversé un rato con la soledad desconsolada, pero no con la del lugar, ésa la reservo para ocaciones especiales,como después de que nuestros cuerpos se encuentran y tú guardas silencio, no, no te hablo de esa soledad, sino de la que me acompaña siempre, de la que habita dentro de mí, luego me sentí astiadada de tanto silencio y salí a dar vueltas por las grandes avenidas esperando encontrarme de súbito contigo, pero tampoco apareciste, me sentía ansiosa y excitada con la idea que en cualquier súbito instante aparecieses por mi espalda, me abarzaras y nos fundieramos en un beso con letargo, pero nada de eso ocurrio, no sentí esta noche tus manos recorrer mi cuerpo que siempre te espera, que siempre anhela que lo toques, no perdía la esperanza... ¡te buscaba! me encontré hablandole a personas que no conocía sólo porque se parecían en algún rasgo físico a tí, y es más, no me sorprendí cuando me encontré gitandole al viento tu nombre en espera de respuesta, nada ocurrio, vi parejas aferrarse en amoríos que yo esperaba hacer eternos junto a tí, pero no llegaste... vi mendigos, pobresa, políticos hablando de la sociedad que no conocian, ví madres abandonar a sus criaturas, vi niños sucios correr tras ratones, ví el mundo! y tú no estabas, y te esperé y no llegaste!!
Volví con la mente ofuscada, con el cuerpo cansado y los ojos mojados, no me atrevía a entrar, no quería insertar la llave, mas sabía que debía hacerlo; entonces te ví, estabas ahi esperandome, me sorprendiste con tu belleza, cuando ya me había dado por vencida me encontraste, o te encontré? te contemplé, tú no me veías, y claro cómo ibas a hacerlo? tan hermoso te veías bajo esa suave luz azul de mi lámpara, por fin estabamos juntos! no lo podía creer, te maldije una y mil veces por no estar y en realidad era yo la que no estaba, me acerqué a besarte... el hielo de tu piel que ya comenzaba a ponerse azul me paralisó...
Debí llegar antes... |