Pensamiento melancólico y fugaz, recorro las grandes manos de mis bosques, como ceengalñes pantanosos para así observar de ecrca tus porosidades reliquiosas obtenidas en la lúgubre guerra del nada y del todo, te contemplo y descubro toda mi vida, por ello, para no ver lo que veo (lo que no quiero!), te dejo libre, cansado, melancólico, y fugaz! Como a un comienzo y como será hasta un retorno mutuo y eterno... |