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Persiguiendo El Club de la Lucha Culminé el sendero que meticulosamente había sido trazado desde mi nacimiento. Completé mi formación intelectual, encontré un empleo de éxito, emancipé al joven que buscaba un nuevo modo de vida, y recurrí a la lujuria y el desenfreno para rellenar los espacios ociosos. En la construcción de aquella apariencia no quedaron huecos ni fisuras. ¿Por qué entonces no era un ser completo? La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |