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Inicio / Cuenteros Locales / golem / TESTIGO

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El Chato había sido asesinado en la calle 25, aquel papel escrito en su bolsillo y su sonrisa en la cara son signos de la mas compleja, valiente y maquiavélica obra que a mi conocimiento ha llegado.
Este personaje siempre fue tachado de una honestidad y pulcritud que mas que una virtud parecía un defecto, situaciones, pensamientos y actitudes mostraban en el una rectitud estoica, era la personificación del Cándido de Moliere.

“El amor que le profeso me impiden delatarlo; el periódico del 3 del Octubre de 1993 y mi muerte tienen relación, te quiero, te dedico mis notas; tercer cajón de mi escritorio”

Mi puesto como detective en esta inmunda y olvidada oficina de policía no había registrado en toda su historia una situación similar, no pasábamos de un repugnante robo en el supermercado, una riña entre pandilleros o un gato que se había extraviado, parecía que este era la apoteosis de mi labor, que encontraríamos un perfecto desenlace, el permiso de cateo tardaba mucho en llegar, necesitaba recorrer la finca y conocer la verdad, hasta que por fin el juez accedió y emitió el escrito.

La verja se encontraba en perfectas condiciones, los arbustos tan solo un poco crecidos, la simetría en el marco de la puerta y en sus vitrales parecía obra de dioses desquiciados, daba una impresión de locura y armonía poco usual, un aspecto bello. Cuando el interior de la casa se hizo visible mi compañera exclamó – a ver que nos depara este ardid de locos- los muebles verdes y la alfombra azul turquesa parecían acabados de limpiar, un cuadro antiguo nos vigilaba desde la pared vestida de madera corriente, en el fondo se vislumbraba la cocina, el despacho ubicado entre dos muros abiertos contenía el escritorio antes mencionado, todo el ambiente no aportaba algo fuera de lo normal. Fui yo quien abrió el tercer cajón.

“Vi crecer tu cuerpo como rosa, vi llorar la semilla que te dio forma, vi como todo tu te convertiste en yo..........”
Ese era el comienzo de unas hojas que habían sido utilizadas con tinta negra, la caligrafía no muy decente pero si entendible seguía manifestando;

“A ti mujer que has muerto y que sigues en mi, que tu cuerpo y tu alma pertenecen a otro a quien perteneceré yo......” eran solo frases vanas que no daban una pista del homicidio que nos interesaba, hasta que en una hoja sostenido con un clip se encontraba un recorte de periódico “

UN HOMBRE MUERE APUÑADADO Y SE ENCUENTRA EN SU MESA UNA FUERTE CANTIDAD DE DINERO”
La hoja impresa presentaba lo siguiente:

“Fue el 2 de Octubre al atardecer cuando aquel grito se escucho en el departamento, la calle aunque olvidada contenía a este pequeño hombre que acudía a pagar la deuda, mis pasos se aceleraron hacia la puerta con la intención de dar auxilio y fue entonces cuando tu rostro apareció, de tu mano brotaba sangre que no era tuya: no supe que hacer, habias manchado mi nombre, el préstamo ponía en riesgo mis propiedades, sabias que te denunciaría y todo ello te había orillado a la mas baja de las acciones, noté el terror en tus ojos, prontamente entre a la sala y vi el cuerpo tendido, inerte ya , deposité el dinero sobre la mesa, después de todo tenía que pagar tu compromiso, no quisiste hablar y preferiste matarlo, lentamente cerré la puerta y me dirigí a la casa.
Te conocía muy bien, sabía que no volverías y es por eso que escribo estas notas.
Tu amor de hijo no soporta la culpa, sé que eres cobarde y que prefieres tu tranquilidad a mi vida, discúlpame por no haberte educado bien.
Señores, el asesino del usurero que será el mío también es Leonardo Grajales, mi hijo”

Cuando detuvimos la patrulla, el viento irrumpía la calle, los impermeables nos vestian, eran necesarios por el , la casa de Leonardo se presentaba enfrente, con las persianas corridas, la puerta fue accediendo, los uniformes azules y la pistola en la mano le produjeron miedo y congojadamente pronuncio - si yo fui- y entonces se entrego

Texto agregado el 26-01-2005, y leído por 52 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
2005-01-26 21:17:26 Otro muy buen relato. Es dificil encontrar una continuidad, en el que lee, despertada por la trama del que escribe, yo he leído todos y todos me han atrapado. Te felicito. carloel22
 
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