El bienestar de mi ausencia
A veces no me encuentro, y camino largo y tendido buscándome, pero no me encuentro. La mayoría de las veces puedo estar segundos, minutos, horas sin encontrarme, y es entonces cuando mejor vivo. No hay preocupaciones, ni malos pensamientos, ni tristes recuerdos. No hay gritos que me agobien, ni neuronas que se atoren. No hay insultantes pesadillas, ni despiadadas pretensiones. No hay un mal momento, no hay un momento malo. Sólo hay algo, nada.
A veces no me encuentro, y al buscar, sólo encuentro algo, nada. Es entonces cuando mejor vivo.
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