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Inicio / Cuenteros Locales / golem / EL PUÑAL

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El ácido olor de la embriaguez se incrustaba en las fosas nasales y luego lentamente se elevaba hasta depositarse en las cavidades del cerebro provocando ese disgutante punzar de dolor y desesperación; solo Mario no lo percibe, en sus manos reposa un ron barato enclaustrado en la botella más común y con la etiqueta más corriente y opaca del mercado.

La bombilla de la triste habitación irradiaba una luz tan tenue y deprimente como el futuro de aquella joven pareja, Luisa se desesperaba de ver como parecía imposible romper su futuro y alejarlo del futuro de Mario; la noticia de su embarazo se venía retardando en sus labios debido a las constantes borracheras, la estrella que marcaba el acontecimiento estaba manchada por litros de alcohol.

Una hoja de metal brillaba tiernamente en la cocina, sus rayos se expandían como puertas a un claro porvenir, se eliminaban los eslabones de esa cruel tortura llamada matrimonio, sus manos aunque torpes se aferraban al cuchillo; en el exterior, las voces de los vecinos ya denotaban un día normal con las preocupaciones consabidas y los anhelos repetitivos, todos se preparaban para el trabajo y Luisa también, pero este sería un trabajo especial, un trabajo que le produciría placer, llevándola lejos de ese techo de lámina, de ese lodazal que se imprimía en sus zapatos viejos, en aquella incisión quedarían clavadas las opresiones y el maltrato en que había vivido.

Su respiración era constante y sus movimientos mas seguidos, parecía que pronto despertaría del letargo.
Sus pasos se adelantaron y al mismo tiempo el puño de Luisa ascendía para asestar el golpe pero la cercanía de ese diablo negro, que ya rondaba la casa, hizo que Mario despertara al mismo tiempo, su mano detuvo el funesto golpe y la reacción natural de defensa invirtieron el sentido, esposa e hijo sucumbían en un grito agudo e imperceptible.

Fue una lucha fugaz, dispareja, la muerte sonreía al ganar no uno sino dos adeptos.
Mario busco en el sueño una respuesta a tan compleja situación, junto al sillón un cuerpo y dos almas yacían tendidos entre gotas de sangre.

Texto agregado el 31-01-2005, y leído por 49 visitantes. (2 votos)


Lectores Opinan
2005-05-29 04:06:33 Ayy me asusté. Muy bien narrado, si sirven de algo mis estrellas. Saludos. Natalie_Bar nes
 
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