Después de desaparecer por 4 días, sin recordar donde me había metido, y en este último par de días tener una pesadilla demasiado recurrente -me operaban y mi rostro lo dejaban parecido al de un actor que representaba a Frankestein, pero con el maquillaje-, decidí visitar a un psiquiatra quien intenta realizar una regresión para encontrar el origen de la pesadilla y descubrir donde me había perdido por esos 4 días.
Comenzó primero recostándome en un sillón y mostrándome un reloj, era uno de pulsera digital amarrado a un cordón de zapato –mi situación económica no me permitía algo más costoso-, luego lo balancea frente a mis ojos, al observar que no caígo en trance, me entrega un trago de un jerez del año 55, una vez adormecido comienza el interrogatorio para descubrir mi misteriosa desaparición y las subsiguientes pesadillas.
-Fernando, quiero que regreses 6 días y me relates que estabas haciendo –ordenó el doctor-.
-Me encuentro en la cama junto a Isabel, ella se encontraba desnuda mientras yo le ....
-Cof cof cof...-tose el doctor- avanza una hora mas tarde.
-Yo me encuentro en el piso mientras Isabel me....
-Cof Cof cof... otra hora más por favor.
-Me encuentro manejando, por la carretera y por el espejo retrovisor observo que dos objetos me siguen muy cerca, me vuelvo para cerciorarme de que se trata, el primero, y por lo demás el más horrible, es la nariz de mi abuela, que en esos momentos recuerdo la llevaba al hogar de ancianos y el segundo objeto, pero menos preocupante que el anterior, es un objeto brillante, con forma de puro y más pequeño que la nariz de mi abuela.
-¿Y que ocurrió después de que volteaste?- preguntó intrigado el doctor-.
-Se posa sobre el automóvil y este se detuvo de inmediato!!!-me comencé a desesperar-.
-Calma –me tranquiliza el doctor- y respóndeme ¿Por que se detuvo?.
-Observo que se ha agotado el combustible y en esos momentos deslumbrado por la intensa luz que emite el objeto volador me atrevo a salir, recuerdo los casos de secuestro extraterrestre que he leído en algunos articulo y quiero ser secuestrado por el Ovni, en vez de la nariz de mi abuela, que duerme en esos momentos, su respiración ya había abducido el pino de aroma ambiental que tenía colgado en el espejo.
-¿Y que ocurrió?.
-Me encuentro afuera del auto, el objeto ya ha aterrizado y lo único que puedo observar, pero con gran dificultad debido a la luz, es la patente que dice “ I Love Ganímides” ( Chiste gráfico en donde Love es reemplazado por un corazón ). De la nave descienden 2 seres altos, de gran cabeza y color grisáceo, los confundo con un par de primos que les gusta este tipo de bromas, pero estos seres son más presentables, lo que despeja toda duda de que fuesen ellos. Se acercan y me hablan sin mover la boca, en una especie de lenguaje telepático, como mmm... el de los ventrílocuos. Comienzan a explicarme que vienen de un planeta muy lejano y que necesitan que alguien les enseñe el lugar, ya que eran nuevo en este tipo de viaje y muchos de sus colegas le han recomendado un viaje a la tierra. Sus invitación no me intimida, así que accedo a ser su guía planetario y descubro que no necesito articular palabra alguna para conversar con ellos, leen mi mente así que de inmediato trato de ocultar lo que estuve haciendo con Isabel esta mañana, pero con la mirada me doy cuenta que es tarde.
- Entonces son extraterrestres, que interesante ¿Y Qué haces?.
Continuará ... |