Cuantos sueños se defieren cuando dos almas se descubren. Sueños de un futuro,
de un futuro nuestro,
un futuro que se irradia ansioso en nuestros atisbos.
Tu iracundo por convertirme en tu niña mimada,
en una princesa de cuento de hadas,
en tu niña amada,
y ser parte de tu presente y futuro.
Tu ya no eres el niño de mama,
eres el hombre que aspiraba,
el hombre que robo los suspiros de mi boca.
Y ya no quiero llorar mas por este apetito de tenerte junto a mi,
por consumir la doliente jornada.
Se al igual que tu,
que nuestro corazones se llenan de expectación por vernos siempre juntos hoy y mañana.
©® Karolina Arévalo ( Jiménez de Montalvo )
|