-Sé que me engañas.
-No mi amor, como dices eso. Tú sabes que te quiero a ti, toma una rosa.
-Guárdate tu estúpida rosa, que no valen nada, no seas cínico. Reconócelo por lo menos.... respóndeme por que tardas?
-Es que debo pensar todas las cosas que me dices. Y no puedo creer que dudes del amor que tengo hacia ti, ves lloró por ti.
-Les dices a todas lo mismo, ¿verdad?. Bueno me lo merezco, por ser tan ingenua y creer en tus palabras eres un mentiroso y un cobarde. Un verdadero parásito que se alimenta de las ilusiones de las mujeres.
-No me ofendas, que yo no he dicho nada que te ofenda.
-Sabes me cansaste. Hasta nunca.
En ese momento ella cierra la sesión de msn, se levanta y sale acongojada del Ciber-Café. Fue engañada virtualmente. |