Llego con la mañana en un carruaje de vetusto tiempo, arrastrando en la mirada las hojas de su pasado.
cargada a su cabellera una mantilla, sometida a su mano una maleta de dorado tiempo y en su lacónica sonrisa el carmesí de los mejores dias.
tenia la piel marchita por los años que deboran todas las ilusiones y su sereno paso irradiaba la pena de sensuales y fortuitos amores.
la curiosidad invadia a la acechanza humana, circunspectas miradas, chirridos desaprobatorios de las viejas maldades, morbosos resuellos de los viejos carcamanes.
sonaba un nombre amargo en las voces desplegadas en todos los rincones de la aldea, y la pestilente hipocresía de espíritus consagrados a dios, que lanzaban resquebrajadas palabras traidas del infierno.
de forma sonora y despectiva se decia
¡volvio la puta dolores!
¡dolores la ramera!
ella inquietaba la mañana
inquebrantable como el robledal, laminaba su paso en el sendero,se abria espacio entre las ramas de una enmarañada selva de inmundicia humana.
la luz iluminaba su frente, los abedules saludaban su paso, la yerba reverdecia de gozo, los perros relamian las patinas brillosas de sus pies.
oh! dolores
¿que historica pena fue tú vida?, ¿que divinos sueños se truncaron en tú carne de tierno ángel?,
¿que permanentes decepciones eligieron tú destino de ave nocturna de amores? ,¿que intrincados laberintos desfiguraron tú vida a la elección de nada entrela nada?. |