Esa ventana del tiempo sólo me deja ver
arrugas en cada segundo de tu cara.
Nunca pude llegar a cerrarla, perdóname.
Esa ventana me dio otra luz y otras telarañas.
Nunca dormí en nuestra oscuridad, perdóname.
Esa ventana del tiempo amaneció en mi cuarto
yo sólo asomé un futuro triste.
Dediqué mi tristeza a tu tonta alegría. |