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LA BODA


Buenos Aires (EFE).- Esta es la reseña de la ya conocida como Boda del Siglo; que si bien han transcurrido poco más de cuatro años del inicio del mismo, quizás a final de cuentas no resulte la más importante en términos de simple publicidad, pero muy difícilmente podrá ser igualada en emotividad por tan singulares asistentes.
La ceremonia tuvo lugar en la provincia de Buenos Aires, luego de que el novio se trasladara desde México junto con sus amigos Santacannabis y The_Man_Who.
Cabe destacar que Torovoc tuvo el gran detalle de prolongar sus largas vacaciones a efecto de estar al lado de sus queridos cuenteros, salpicando en más de una ocasión de humor y buenos deseos a los contrayentes:

“¡Vaya!, ¡Véase vuestra vulnerabilidad!”
“¡Osados ostrosos! ¡Odisea!”

… entre otras delicias; aplaudiendo sin parar ante la mirada sentenciosa de Delfinnegro, el juez durante la ceremonia; viéndose en la necesidad de suplir a última hora a Juan_Poeta, luego de que Orlandoteran –gran bailarín por cierto, al demostrar sus dotes durante la fiesta- le recomendara al monje reposo absoluto como consecuencia de su infatigable arte del labrado de árboles en los bosques turcos –las ampollas en sus manos hasta la fecha lo atormentan-, salvo pena de sufrir la visita etérea del “Señor Bohr” y el mismísimo “Ismael” como “Pesadilla en la Calle Olmos”.

Los testigos de la boda fueron Mentacalida, quien por cierto tuvo el buen tino de hacer a un lado el cuchillo y tenedor y hasta la silla para degustar en el césped los camarones al mojo de ajo, parte del menú, imitada de inmediato por el resto de hambrientos invitados; Josef, impecable como siempre, a tal grado que más de uno lo confundió con el guardaespaldas de Mentacalida; Curiche, luciendo originales sandalias y un grueso fajo de hojas entre su chaleco sicodélico; y el inigualable Barrasus.
Este último hizo hasta lo imposible por evitar la boda a grito abierto: “¡Los novios no saben lo que hacen!”. Echó mano de los más pintorescos pretextos “en bien de la pareja”, provocando interminables carcajadas. Exigió tinta verde, el color preferido de la desposada, para firmar el acta; llegando al extremo de retar a Delfinnegro:
-¡Tu escrito “El Arte de Presentar un Libro” también podría ensayarse en “Las Mil Barrabasadas que Justifican una Boda Civil!”
Finalmente Barrasus accedió a firmar con tenebrosa tinta negra: los ojos de Delfinnegro parecían desorbitarse al amenazarlo con ensayar “Las Mil y Una Noches de Insomnio después de Leer a Barrasus_rodrigo”.

La fiesta se desarrolló al aire libre aprovechando al máximo estas noches veraniegas; salpicadas por el exquisito sarcasmo de Sindari, con esa mirada sentenciosa y su sátira ante el beneplácito de los comensales; Curiche repartiendo aquel fajo de hojas –copias de su último capítulo- entre la concurrencia. De igual manera Sindari inmortalizó en sutiles alegorías los ojos de Mi_mundo_paralelo_y_yo, rebosante de belleza e incansable de obsequiar sonrisas a los fotógrafos de La Nación y Clarín, entre otros diarios; además de tener la oportunidad la chica de ver de cerca por primera vez la nariz de Orlandoteran.
La apoteosis de Sindari tuvo como blanco los desmanes de Guy y The_drinker en la barra; pero Gik siempre supo manejar la situación, sabedor de que ninguno de los reunidos sobrepasaría jamás los límites de la buena convivencia. Se concretó a programar sin pausa lo mismo a Astor Piazzola que fragmentos de cintas de Alain Delon, discreto capricho de la feliz novia; toda instrumentación bajo supervisión de Tocatealgo; a pesar de que, como siempre, el día de mañana The_man_who no recordará nada de lo bebido y bailado, inclusive de lo no hecho; pero que Barrasus seguramente incluirá en su próxima publicación.

Por más que Mentacalida y Joseph se esforzaron en hacerle entender a Sandinista que no era el lugar apropiado, nuestro amigo terminó por vaciar sus bolsillos de buena parte de las mercancías de Don Pepe en todas las mesas; sin faltar las aspirinas para evitar la resaca a la mañana siguiente y hasta algunos regalos que Moniquita trajo desde Francia para sus familiares y amigos de la infancia.
Santacannabis hizo honor a su nombre –y se jugó la ruleta rusa en el aeropuerto de México- al deslizar un descomunal porro entre las manos tomadas de la pareja, en el preciso momento en que Delfinnegro les dirigía a ambos unas palabras directas al subconsciente. Poco después Santacannabis declaró que su única intención era que la noche de bodas resultara mucho más que inolvidable.
Juanromero nunca dejó de protestar por los “tintes capitalistas, neoliberales del show”. Lo que Juanromero no sospechaba era que después de la fiesta los sobrevivientes se unirían a una marcha de globalifóbicos, todos auspiciados por Gik, único mecenas de cuenteros neo-costumbristas, necrófilos, patéticos y hasta uno que otro genio como consecuencia del “show”.
Cuando Juanromero exponía su punto de vista, Yo_soy_la_mafalda se interpuso valiente recordándole a Juan que hasta a Quino se le terminó la imaginación ante tanto pseudo-neo-comunistoide.
Y al fin hizo su aparición Mariog, dejando de picar cuadritos de jamón para retomar su vocación natural de mediador, logrando retornar el agua a sus causes cuando todo parecía convertirse en una disputa más del famoso chat, en el que la novia, por cierto, sigue ostentando el grado principal… aunque casi nunca funcione aquel.

En esta pequeña nota es imposible describir todas las personalidades de la literatura que se dieron cita; pero quienes asistimos a tan emotivo acto nunca los olvidaremos. -Sin ayuda de Doctora más de tres habrían perecido ahí mismo.
El banquete consistió en macarrones en salsa bolognesa y los ya mencionados camarones al mojo de ajo, además de chorizos marinados en salsa picante –detalle de Santacannabis-: ahí fue donde Doctora comenzó a entrar en acción; esto sin contar el tequila.

Cuando la fiesta gozaba de su auge, el novio tomó el micrófono viendo directo a los ojos de su chica:
”¡Ejem, ejem!... Aunque seas hincha de River, ¡cómo no te voy a quereeeeer! ¡cómo no te voy a quereeeeer!” –estallando la ovación final entre abrazos, obsequios y buenos deseos para la pareja.

Informó (gracias a la aspirina de Sandinista) Campeador, enviado especial desde Concepción, Chile. (Yankees! Go home!). EFE. UPI. NOTIMEX. FRANCE PRESS. - (Bs. As.)




NOTA: Todas las respuestas a las dudas que surjan sobre esta reseña se encuentran en las biografías y los escritos de tan célebres personajes.

(El Libro de Quejas se encuentra a disposición de todos).

Texto agregado el 20-02-2005, y leído por 614 visitantes. (11 votos)


Lectores Opinan
2006-04-08 23:31:37 Juaaa, muy bueno, me reí mucho, conozco a algunos de los invitados. Bueno, ya habrá otra cita en Buenos Aires, a esa SI VOY. la-negra- chilena
2005-05-14 21:25:06 jejeje..orale!! No recuerdo la boda!! :S , de cualquier forma, me he divertido bastante con la reseña, y yo ni enterado de este texto, jeje. Lo mejor fue la canción final "como no te voy a querer", :P. Gracias alipuso! saludos! the_man_who
2005-05-11 02:23:09 excelente sentido del humor, te felicito doctora
2005-05-07 00:34:49 jajajaja fenomenal texto Alipuso mil perdones por llegar tanredomadamente tarde; por cierto ese Joseph que citas soy yo?? Porque yo soy Josef no Joseph ehhh jajajaj, De todas formas un abrazo, te quedó redonda la boda del siglo. Mis mil*S josef
2005-04-26 12:56:42 juaaaaaaaaaa, decía "cura". entrelineas
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