Un hombre en la luna divisa la tierra,
las mil caras de los miles de cuerpos celestes,
el silencio desolador de la nada,
confundido,torpe,valiente,
entre órbitas monótonas y egocéntricas,
en el desoxigenado espacio tan ausente,
donde los sentidos pierden su poesía,
al otro lado,tan cerca de la muerte,
el astronauta sigiloso piensa y se detiene;
¡tenemos un mundo que precisa ser paraíso
y una luna inhumana que todos quieren! |