Porque al cerrar los ojos deambulas por mi mente,
y cuando se acuesta el alba me duermo en tu recuerdo.
Porque el aire suspira caramelo cuando tu piel presenta su sutil blandura
y se allana el deseo por la inmaculada felicidad que representas.
Porque ahora que te conozco comprendo que no he vivido,
y morir tiene sentido solo en el caudal de tus manos.
Porque mi vida da vuelta en el eje de tus ojos
y donde tu mirada se pose estará sedienta mi aspiración.
Porque la playa atiborrada de compañeros es toda tuya,
y si no lo fuera ya te la estuviera consiguiendo.
Porque la arena blanca a tus pies no es digna,
y cuando sumerges tu piel en su rocoso celo.
Porque al ocultarse el sol, a ti te llama,
y cuando haces presencia sale por fin la luna.
Porque te pienso en homogénea pausa crónica,
y las horas las divido contando tus recuerdos.
Porque sin ti estoy que me muero, y punto
por eso se que yo a ti te estoy queriendo.
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