Respirando en el río
Los momentos que pasaron
desde mi llegada al río,
en su parte menos profunda,
pero más apasionada, veloz
y pura, fueron inmensos
por la belleza que desprendía
la nitidez del agua y el fondo
claro.
Nadie podría haber pasado
momentos semejantes
sin lanzarse en plancha,
a beber el agua, sentir fresco
en la piel, abrazar el fondo
aún quitando piedras
y reír con los peces.
Aguadulce, marzo de 2005
José María de Benito
|