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Inicio / Cuenteros Locales / maestrodelasmarionetas / La carta (asesinos en serie)

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Al abrir el sobre, un escalofrío recorrió su cuerpo. Su mente algo intuía. De todas maneras era necesario seguir leyendo, aunque esto la intrigara aún más.


"Señorita Calderon.
Presente.


Ese apellido suyo es atrayente. Deduzco que es una persona muy metodica, calculadora e inteligente, como yo. Su manera de hablarme, tan insinuante, cada vez que me pregunta por las muertes que me atribuyen, resulta envolvente, delicioso a mis sentidos; más alla de su astucia o la mía, sé que piensa que soy culpable de mis cargos. Si. Por ello cuando nuestras miradas se compenetran dentro de esta sala, comprendo que esta alerta a mis movimientos, vigilándome, para atraerme con su recelo exquizito. Desde este ángulo, gracias a nuestras capacidades, de interrogador a asesino, somos igual de culpables en toda su magnitud. Puedo ver aún en su semblante la frustración que le provoca no haberme aprendido antes, cuando la hoja de mi cuchilla blandía en el aire, triunfante, en una mezcla exquizita de estos dos antoganonistas, que es el placer y el dolor, al escurrirse la sangre por el suelo. Sus ojos, señorita Rutenmeyer, lucían llenos de odio, pero sus manos estaban erguidas pacientemente esperando este momento. Cuando observo su rostro frente al mío, puedo ver el rostro de alguien muerto. Sentir su respiración alejarse de mi, mientras las manos se resbalan por mis pantalones entre la sangre y las lágrimas, suplicando. Las veo muertas. A ambas. Revoloteando a mi alrededor, diminutas en el espacio de mi mente. Allí estaba ella, ¿recuerda?. Toco su interior, el interior de sus miedos y aberraciones, tengo la certeza que le cuesta recordar esto. Ver su tierno cuerpecito corriendo por el jardín de esa casa de verano. Encantadora, con esa dulzura carecterística de la juventud arrebatada por mis manos. Le aseguro que ya estaba muerta cuando la ví tras los matorrales. Imagino sus lágrimas corriendo por sus mejillas, las de Ud precisamente, provista de algunos indicios de sentimiento. Como pasan las imágenes de horror delante de su cabeza, con el resplandor de la hoja, pasar una y otra vez, destrozando su piel con gracia inmaculada. Puedo mirarla todavía. Puedo sentir su temor. Pero a Ud el odio la mantiene viva, cegando otras vidas ajenas. ¿Somos asesinos? ¿Ud y yo? ¿Puede decirme la diferencia entre matar por un fallo de interpretaciones? Claro que no. Porque al igual como lo fui yo, Ud en estos momentos se convertira en mi juez. La veo a Ud atravesando ese linea delgada llena de un santo goze justiciero.¿Me matara? ¿Como va a matar a lo que ya esta muerto? Cuando su mano caiga pesada como nuestras conciencias, y baje el switch, quiero verle la cara, regocijarme en ese gesto de desaprovación. Y salir el olor putrefacto, a azufre, como el de su casa, señorita, cuando observó con esos ojos grandes aquel rastro de hormigas desfilando por el patio, paseandose a gusto por el cuerpo degollado de su hija, llevándosela a la tumba. Se veía hermosa, a pesar de esa mosca grande en la boca. Puedo sentir su miedo, frotando mis manos con ansias, sé que Ud ya ha visto mis intenciones dentro de mis ojos. No es tontita, pero actua como tal. Cuando veo su cara me recuerda la de los muertos. Envueltos por el manto blanco, durmiendo por fin en esa santa paz. Como yo, a segundos de encaminarme al corredor. No debo ser descortez. No los hare esperar más. Pronto seré libre. Porque a donde voy, nadie me enjuiciara. Aún los muertos son gente impaciente de ven en cuando.
¿Alguna vez a hablado con alguno?

Suyo.
Un viejo amigo."


La carta cayó al suelo, en un baiben lento, de los brazos sin vida de la hermosa mujer. Cuando el último pensamiento pasó por su cabeza, además de la bala. La fecha de ejecución del asesino estampada en el dorso, y la de la carta, dos días despues de haberlo dado por muerto. Envuelta en ese manto de muerte, acojida por la paz infinita. Con un rastro de sangre escurrirse por el suelo, empapando la misiva y su nombre: Alan Tupper.


Texto agregado el 13-03-2005, y leído por 69 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
2005-09-13 23:46:44 Excelente cuento, yo tambien escribo sobre asesinos carlosivan kelso
2005-03-24 06:15:41 Es un morboso placer leer tus cuentos de terror, son en verdad buenos! callitlitzin< /a>
 
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