El mundo a estas horas
se rie de vos y de mi.
Como un payaso hilarante
se burla del amor que expresa
nuestra anatomía.
Pero atenazado al rito de los siglos
no hacemos más que ignorarlo.
¿A quién le importa su risa trágica?
¿A quién molesta su tristeza sin tiempo?
Somos dos viajeros
en un mundo de ensueños.
Saludamos a la claridad del día
y a la fina piel que nos abriga.
Mañana vestiremos otras ropas
con el sólo propósito
de desvestirnos luego
en la oscuridad de algún cuarto
de hotel.
El mundo ríe cínicamente
deseando implantar la vergüenza
en nuestro torso desnudo.
Nosotros simulamos ser víctimas
de esa burla descarada,
pero en lo secreto
nos desnudamos con la mirada. |