No juzgues mi cara, aun cuando este cubierta de heridas.
Cada navajazo es la manera en que te amo, muy profundamente...
No hieras mi sentir, por no ser hermoso ante tus ojos... mi sentir sigue siendo puro...
Aun cuando una corona de espinas afeen mi rostro, y esos clavos me impidan abrazarte, lo hago por ti.
Porque te amo me doy por completo, me entrego a los latigazos, a las coronas de espinas, a las burlas, a los golpes, y aun al desprecio...
Tu lo vales
Jesùs
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