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Inicio / Cuenteros Locales / maestrodelasmarionetas / Mi confesión de amor

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Ayer lo volví a ver una vez más, parado frente a mí como muchas otras veces me ha pasado. Me acerqué mirándolo a los ojos fijamente, pero no pude decirle lo que sentía, la sangre se me subió a la cabeza y me nublé como tantas otras veces, al final se marchó.
Él es mi mejor amigo, el único quizás. Él ha estado conmigo en las buenas y en las malas, al final de cuentas, es a quien debo recurrir cada vez que se me presenta un problema. Pero algo cambia dentro de mí, día a día cada vez que lo vuelvo a ver, a pensar en él, tornando este sentimiento un tanto confuso, entre lágrimas reprimidas y deseos encontrados, hacer mi propia confesión en este papel.
Si, no pude sacar afuera este sentimiento que me embargaba desde hace varios años, y es que es muy complicado tener esta impresión de hacer lo “correcto” por el típico miedo al que dirán. Y que de alguna manera se exterioriza fuera de mi persona como un remedo, una copia errada de lo que puedo ser, y no, en consecuencia, de lo que deseo ser. Además de arriesgarse a ser rechazado, a no saber que podía encontrar en aquella respuesta, ante quien le debo la mayor parte de mis alegrías.
Creo justo adjudicarle lo que esta persona significa para mí, postergada tantas ocasiones en el silencio de mis complejos. Como una sensación que se extiende más allá de las fronteras de la razón, creciendo interiormente, más que una simple amistad, un amor puro y verdadero. La base de todos mis progresos, sin límites y reglas, porque quien ama a otra persona no se mide para darle lo mejor de sí, y es mi deseo hoy, frente a Uds., aún cuando más de alguno no comprendiera mi punto de vista tan liberal, decirle que todo tiene una base pata entender al prójimo: el respeto mutuo.
Ambos, el uno sin el otro, somos nada. Y mucho menos que nada.
Confieso que lo amo, aunque seamos del mismo sexo. Que lo amo profundamente ante todas las cosas existentes en esta vida, y seguiré firme en mi decisión. Y no claudicaré en enfrentar y dar la cara por mis palabras, pues nada he de temer sí él esta conmigo apoyándome, alentándome a seguir los dos juntos trascendiendo las barreras que antes nos impedían ser felices. Muchas cosas me son reveladas al ver la vida desde esta perspectiva, pues como dije, hago lo que deseo, sin temor a las represalias.
Lo mejor de todo fue saber que él sentía lo mismo por mí. Pues ambos estábamos conectados de una forma mágica, de un entendimiento más allá de las palabras, que con un solo gesto puedes notar que desea esa persona. Eso es amor.
Si, tuve miedo de confesarlo por saber que dirían de mí, pero al avanzar en la vida uno comprende que lo más importante, después de todo, es lo que uno piensa de si mismo, para llegar a tener ese nivel de persona que siempre he deseado ser en realidad; es estar bien conmigo mismo, con mis sueños, mis logros, mis metas; para no limitarte como ser humano. Quiero decir, que aquello que me hace ver tan débil ante los demás, es justamente lo que me hace más fuerte en realidad.
Y por ello deben aceptarme. Porque yo ya me acepte antes que ellos a mí, privilegiando mis convicciones. Como alguien que asea su casa y sabe que el interior hace el exterior no en apariencia, sino en la realidad.
Digo, la felicidad esta sujeta a mil interpretaciones sin llegar a contemplarla en su magnitud, cuando todos podemos hacer lo que deseamos con nuestras vidas. Digo, ¿ no es ese el camino para llegar tener una existencia más provechosa? Mucho más simple que buscar la felicidad, el provecho de hacer lo que uno desea ser.
Mi lógica es simple. Y sé que más de alguno pase por esa bendita coincidencia y lea estas letras, pueda ver el mensaje que hay de fondo. No pido que me entiendan, pero que abran la mente un poquito, pues al final es por el propio bien de cada uno. Cada cual puede ser, saltar, gritar, llorar, reír, sin la necesidad de una careta frente a los demás. Porque no necesitas agradar a nadie en especial para llegar a ser alguien en la vida; porque desde hoy sabes que puedes trabajar para ti mismo.
En serio, me siento liberado de mis cadenas, de esa maldita represión que en el fondo, bien en el fondo, nosotros mismo creamos. Nadie te juzga, amigo(a), solo es tu percepción de la vida lo que te detiene para lograr la plenitud del ser, basado en conjeturas sin tener el marco completo de la realidad. Para gritarlo una vez más, sin temor alguno: soy lo que quiero, hago lo que quiero.
Yo lo amo, lo amo sin medidas, lo amo más que a todas las cosas juntas en este mundo... aunque sea hombre.
Porque cada vez que me veo frente al espejo... LO VEO A ÉL REFLEJADO... ESE SOY YO MISMO, MI OTRO YO, DE QUIEN LES HABLO.

Es bueno tener autoestima... ¿no es así?


Texto agregado el 07-04-2005, y leído por 63 visitantes. (0 votos)


Lectores Opinan
2005-04-07 01:55:56 jajaja klaro ke es bueno "pequeño narciso" pero sabes en verdad pense ke era una confesion gay ja!. Muy bueno primero yo, luego yo, y hasta el ultimo yo!!!. Hay que cuidar y amar lo uniko ke es realmente nuestro ke es el alma y el cuerpo para subsistir y triunfar siendo felices. Mis **** TLiLan
 
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