Me salvaste del fuego que consumia mi cuerpo lentamente,
lavaste mis heridas con miel
las secaste con petalos de rosa
las envolviste en hojas de seda
y las cubriste con velos de cristal,
me llevaste a un calido lugar
en el fondo de tu alma
donde quede profundamente dormida.
y tu sigues ahi, esperando que la luna en cuarto se convierta en llena.. |