Cuando te acerques
Al silencio de mi cigarrillo,
Y me encuentres
Desnudo de amor.
En una noche cualquiera,
Emborrachado de besos,
Y veas en mi rostro
La soledad cayendo,
No pienses que es lo único
Que tengo para darte.
Aun me sobran
Odios temerosos,
Que oculto en falsas sonrisas
Y amores no gastados
Que guardo en cálidas amantes.
Cuando te acerques
Al café de mis noches,
Y me creas dormido
En un sueño de tristezas.
Desconfía.
Es seguro que tengo oculta
Alguna profunda alegría
Y la escondo
Junto a viejos recuerdos
Para no perderla
En un cualquiera vino.
Por fin,
Cuando te acerques
A la música de mis oídos,
Y veas que cierro los ojos,
Y la cabeza giro,
Y aún viéndote no te veo
Y si te escucho no te hablo,
Y si hablo no me escuchas.
Entonces vete contenta,
Puedes estar segura
Que mi silencio
No es de cigarrillo
Ni mis noches de poesía.
Solo mi música
Es de mis oídos.
|