Inicio / Cuenteros Locales / Vicente Arce (--vincho--) - [U:--vincho--]
Vincho: En verdad crees que “desde que te perdí” estás mejor??? No, chamaco. La que está mejor es ella, porque tus groserías, tus actitudes infantiloides, tu miedo al compromiso, tu flojera a comprometerte, a no detectar sus necesidades ni aunque prendiera foquitos rojos alrededor de una pancarta, la hartaron. Y es que así empezaste, igualito de cómo lo estás haciendo con Talia, con Tigrilla, con ednushka, con Regina mojadita, con Boddishavta y con muchas otras. Las ves en los cuentos, te gusta la foto y les clavas el colmillo en la yugular hasta que las desangras. Las engatusas con palabras bonitas como: “me alegra haberte leído”, “Tienes oficio, un gusto haberte encontrado” y hasta les mandas canciones de Sabina porque sabes que con eso caen de inmediato. La misma canción de “Más de cien mentiras” de Sabina, se la mandaste a Mónica cuando estabas ligándotela. Después, un café, luego el cine y luego la estocada invitándola a tu casa en Texcoco (que dicho sea de paso, la mitad de esa casa podría ser de ella porque ella hasta te puso las lámparas, cuadros, enseres domésticos, la adornó, la limpiaba cada vez que iban y hasta le puso el nombre a Josefa) con el pretexto de “ver pelis… porque cooooomo te gusta el cine”. Después viene la relación normal, te aguantas un rato saliendo con ellas; aceptando sus regalitos, sus demostraciones de amor, etc. y cuando te cansas, entonces las dejas… Y el oscar te lo llevas cuando: te tiras al piso a chillar como bebé, haciéndote la víctima y gritando a los cuatro vientos “El malo no soy yo, ella me dejó, ella es la mala… bua-bua-bua!!!” Y te encragas, además, de insultarlas públicamente diciendo: “pues tenía buen busto, buen culo y se puso flojita ¡No me podía negar!”.
Así es, mi no-estimado, Zarabandina –esta que te escribe- es nada más y nada menos que Claudia, su amiga. Amiga que, dicho sea de paso, trabaja en una agencia de investigadores privados. Me di de alta así, y a mí me echaste el mismo choro, el mismo que a talia, que a boddishavta, etc. BINGO!!! VOILÁ!!! ¿No te sabes otra táctica, otro choro? Miles de veces le mandé a ella tus conversaciones por mail, por teléfono, por chat, por el libro de visitas de aquí, las fotos que te tomaban mis colaboradores cuando le decías que “tenías mucha chamba” y en realidad te ibas de güilo. ¿Y sabes qué contestaba? “Lo siento, estas no son pruebas contundentes y en tal caso que esto fuera verídico, él me lo diría”. Tanto confiaba en ti, que jamás peló esas cosas. Y no es que fuera mensa –porque sabe que es más inteligente que tú y ocho más juntos- simplemente te amaba y tú no supiste quisiste corresponder. ¿Cómo es posible que a tus 38 años de edad sigas viviendo con tu mamá y no te hagas de una responsabilidad más palpable como saber “que se siente” vivir sólo, por ejemplo? Eso nada más demuestra la calaña de tipo que eres. Dos veces abortó un hijo tuyo –y tú sabes que eran tuyos- dos extrauterinos que podían costarle la vida si quedaban dentro de ella. ¿Y qué fue lo que le dijiste? “Seguro es de otro”. No papá, no eran de otro. Yo la acompañé y tú no sabes la tristeza que tuvo durante meses. ¿Sabías acaso que dejó de recibir pensión de su exmarido el 15 de junio pasado porque lo corrieron de su trabajo? Para esa fecha tú y ella eran novios; y no te dijo nada porque tenías muchos problemas en tu trabajo y no quiso darte un dolor de cabeza más ¿Y qué hiciste? Como siempre, nada. Al contrario, le pagaste con la moneda de la indiferencia al no visitarla en el hospital el día que la operaron “quesque porque tenías mucho trabajo”. No fuiste lo suficientemente hombre como para pedir UN día y acompañarla en una cirugía. Le llamaste a las 2:30 de la madrugada del sábado al hospital diciéndole que “acababas de llegar del trabajo”, cuando tú sabes que no es cierto. Saliste de tu chamba a las 8:30pm y tengo la conversación de una de tus secretarias grabada. ¿A dónde te fuiste? Tu y yo lo sabemos… Ella se enteró después; cuando se lo dije. Convaleciente en cama, cuando a duras penas le regalaste un par de horas de tu tiempo para visitarla, tuvo tu laptop en sus manos. Y ahí fue donde encontró fotos de muchas chavas que contactas en cuanta página “encuentra amores” se te cruza por el internet. Por eso te mandó a la goma y no te dio el beneficio de la duda; bueno, no tanto por eso, sino por la decepción de saber que eras tan poco hombre que jamás le dirías eso… y tu sabes que a ella le gustaban las cosas de frente.
Le revisabas sus mensajes en el celular, sus papeles, los cajones, los bolsillos, todo. Ella te amaba, te abrió las puertas de su casa, la convivencia con sus hijas, cuidó de tu madre cuando la imbécil de tu cuñada casi la mata en un accidente de tránsito; de no haber sido por ella, que vio las fracturas en la radiografía de tu madre, la señora estaría ahora en el reino de los cielos (menos mal que no, y que dure mucho), cuidó de tu sobrina por más de 4 meses mientras tu hermana trabajaba, sacó a tu otra sobrina y tu cuñada del hospital recién parida porque no había nadie que los llevara a su casa. Y ahí estuvo, hombro con hombro, pendiente de la salud de tus padres, de la tuya, cuidando, procurando, que si faltaba despensa, que el cumpleaños, que si tu papá necesitaba de un aparato para la diabetes, tu hermano esquizofrénico un psiquiatra, etc. ¿Y así le pagaste? No hay palabras para describirte, Vicente, en serio.
Todo lo “maravilloso” que dicen por aquí que eres, es porque realmente no te conocen; no te conocen en fondo ni en forma…. Todo lo tuyo es un vil teatro. Pero esa no es más muestra de que el León cree que todos son de su condición. Toma su consejo, contrata un psicólogo y vete a terapia y arregla tus traumas porque si continuas haciendo de tu vida una farsa como hasta ahora, podrán miles de chicas caer en tus brazos, sí, pero a final de cuentas morirás solo… Y no hay peor cosa k eso. Qué lástima das, que pantomima de vida llevas que sólo te puedes relacionar y buscar “novia” por medio del internet. No tienes amigos verdaderos ¿Por qué será?
Y ni creas que esto es un plan “maquiavélico” ni una “vendetta” de su parte, para nada; ella ni vela tiene ya en este entierro, ni sabe, ni se va a enterar; apenas se está reponiendo del trancazo que le diste. Ha bajado casi 10 kilos, no come, no siente rabia, siente decepción. El asunto es entre tú y yo. Cuando gustes, estoy en el celular 4141.2032 Claudia Beltrán, a tus órdenes para cuando en verdad tengas el valor y poder decirte esto de frente. Lo escribo aquí porque nunca fuiste capaz de enfrentar un problema cara a cara; yo sí, así que ahí tienes mis datos. Me encantará… creeme que me dará mucho gusto decirte esto mismo de viva voz. Y cuando gustes, también nos vemos… faltaba más!!!
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