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| Zary,26.06.2005 |
Erase una vez;
En una bonita ciudad, vivía un matrimonio.
Pepe y Pepa, - que así se llamaban, tenían una gata a la que pusieron de nombre, Zary. Era muy bonita, de raza persa, blanca y manchas marrones; muy tímida y asustadiza, solo estaba contenta y tranquila, cuando estaba a solas con Pepe y Pepa.
Si venía alguien a la casa, se escondía debajo de una cama. -¿Quién serán estos?- Se decía, y no salía hasta que los oía irse. Entonces, haciéndole alguna carantoña a Pepe, se acurrucaba a su lado ronroneando... -¡Oh que bien!
Pepe y Pepa, se iban todos los años a la playa, y como era bastante el tiempo que pasaban, querían llevarse a la gata Zary.
No sabían como hacerlo, pues ellos viajaban en tren y tendrían que llevarla en una jaula donde la gata se asustaría e iría durante todo el viaje maullando y molestando a los pasajeros del tren.
Se informaron de una empresa que transportaba mascotas de una ciudad a otra
Y así lo hicieron; Zary, los dos primeros años aunque extrañada y asustada, no opuso resistencia. -Decía, -¿Dónde me llevaran encerrada? -No veo por ningún lado a Pepe y Pepa, -¿dónde estarán?
Por fin llegó a su destino, la casita de la playa. ¡Ole que alegría, están aquí!
Llegó sucia, muy sucia pues la jaula, no tenía tierra para hacer pipì.
Pepa la metió en la bañera y la dejó con su pelo blanco limpio y sedoso.
Zary, se quedaba muy a gusto después del baño, se ponía a comer y luego a correr.
En la casa de la playa, estaba muy contenta. Veía desde la terraza pájaros que volaban cerca de ella, también algún gatito que le miraba desde la piscina, invitándola a bajar.
-¡Que bien me siento aquí!, -Decía,- a la vez que, daba vueltas por el suelo.
Pasaron los días. Pepe y Pepa, tenían que volver a la ciudad. Encargaron a la misma empresa, que llevaran de vuelta a la gata.
-¡Otra vez me meten en una jaula, que manía!
-¿Y ahora donde me llevaran?
Al llegar al destino no había nadie en casa para recibirla.
-¡Abre, abre Pepa! -No, no estaba nadie.
Otra vez a la camioneta. Era diciembre, hacia mucho frío y helaba.
Pero, -¿qué hago yo aquí, repartiendo paquetes por la ciudad con el frío que hace?
Volvieron al domicilio, y allá se encargó de recogerla el portero de la casa.
-¿Pero que hace este tío aquí?
La dejó dentro, y se fue.
Zary conocía la casa y empezó a sentirse más tranquila, aunque todavía no habían llegado sus amos.
-¿Dónde estarán Pepe y Pepa?
Por fin a la noche, cuando llegaron, Zary les recibió en la puerta de la casa, muy mimosa dándoles cabezazos de bienvenida.
¡Por fin habéis llegado, no sabéis el frío que he pasado!
Así viajaba la gata Zary cada vez que sus amos, iban o volvían de la playa.
En él último viaje tuvo más problemas.
Fue a recogerla María (hija de Pepe y Pepa) para llevarla a la empresa que la transportaba. Al entrar la llamo, -¡Zary, Zary!
La gata, se puso en alerta y se escondió detrás del sofá.
María la llamaba, pero Zary había visto la jaula, y se decía... -¡Huí que intenciones tiene esta! Y... claro, no salía. Entonces María le puso una lata de sardinas en el suelo junto al sofá, para tentarla a salir.
-¡Esta mujer piensa que soy idiota, y que me va a engañar!
De pronto, ve la gata un palo con el que quiere pegarle para que salga.
-¡Socorro, me da con un palo!
-¿Qué le he hecho yo?, -Pues ahora, sí que no salgo.
¡Zary ven aquí!, - le grito María, acercándose más para cogerla. Pasaba el tiempo y había que llevarla a la empresa.
Zary muy enfadada le dio un zarpazo arañándole en la mano. -¡Pobre María, solo quería meterla en la jaula!
De pronto, oye la gata que entra un hombre en casa. Sospecha que tiene las mismas intenciones que María.
-¡OH con este no me atrevo, además lleva guantes! pero...
-¿Qué quieren hacerme, porque no me dejan en paz?
De un manotazo la coge del rabo.
-¡Ay ay, me va a dejar sin mi preciosa cola!
-¿Este tío se ha vuelto loco?
Por fin cogiéndola, la metió en la jaula.
Luego, a una camioneta, y durante un largo viaje a la casita de la playa.
En el viaje le acompañaban en distintas jaulas un perro y un canario.
-¡Que agobio sin poder salir de esta jaula, y además me están aburriendo estos compañeros de viaje, uno ladra como un loco y no me deja dormir, y el pájaro, quiere cantar y lo hace mal, porque se asusta de mí!
Por fin llegó, y allá en la puerta de la casa, estaba esperándole Pepa.
-¡Que alegría, ya he llegado, pero, que sucia y asquerosa vengo, huelo que apesto!
Lo primero que hacia Pepa, era bañarle y se quedaba limpia y preciosa.
Así todos los años, la gata se acostumbró a estos viajes, en los que siempre le sucedían cosas diferentes, deseando llegar pronto y encontrarse con Pepe y Pepa, para vivir tranquila y contenta en la casa de la playa, o de la ciudad.
La gata Zary era muy especial, parece que hubiera nacido, para vivir solamente con Pepe y Pepa. ¡Con ellos era feliz!
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| poet_taciturn,08.10.2005 | | me gusto mucho, muy agradable jeje me rei, yo hice un cuento y fue el primero que e hecho aca pero no es muy bueno, mas bien es muy loco como yo. me gusto la gatita me la imaginaba xD felicidades podrias escribir la aventuras de zary jeje. | | |
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