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Inicio / Lista de Foros / Literatura :: Crítica / RETO 16 PROSA - [F:5:10800]


ninive,06.12.2008
Reglas Básicas del Club del Reto

1- Respetar tema y número de palabras
2- Los textos y las votaciones fuera de fecha no son válidos para
la votación.
3- La fecha que marca la página es la que se toma en cuenta. La
página tiene la hora de Berlín.
4- Los textos se envían con título y en privado al L.d.V. de
EL_RETO_GANADORES

Votación:
1- La votación se efectúa en los días estipulados, en
el nick VotaReto (LDV en Privado) NO DEJAR VOTOS EN OTRO LADO.

2- Votan sólo los participantes y sólo en la propia
categoría. Los votantes tendrán 4 votos a disposición
( 3 y 1) para adjudicar a dos participantes. Los votos deben ajustarse a
esta modalidad, los votos incompletos no serán válidos.

2ª- Es obligatorio votar. Al participante que por alguna
circunstancia no lo hiciere, se le descontarán 3 puntos de los
recibidos.

3- Los votos no van acompañados de consideraciones críticas
o amistosas.

4- El ganador es quien reciba el mayor número de votos. El
vice-ganador es quien le sigue en el puntaje por un punto, exceptuando los
que han conseguido un punto es decir que los participantes que obtienen un
punto no acceden a la categoría de Ganadores o Vice-ganadores.

5- La votación será secreta y controlada por dos cuenteros
voluntarios.

6- Se publicarán los resultados de todos los participantes.

7- No se admiten comentarios ni agregados a los textos antes de la
votación.

8- Un solo texto por cada participante.

9- quien no se presenta a votar recibe una sanción de 3 puntos
negativos


 
ninive,06.12.2008
RETO 16 : del 7 al19 de diciembre.
Votación 20 ,21 y22 de diciembre


Reto POESÏA máximo 250 palabras TEMA: " así
cantaré tu nombre para siempre"salmo 61-8

Utilizar de la frase del salmo la frase "cantaré tu
nombre" . El género de la poesía será a
elección de los participantes
(marcar las tres palabras utilizadas para facilitar el control)

Tema Diálogo 450 palabras máximo
Una de estas cinco parejas (a elección) dialogan en tiempo actual
1 Orfeo y Eurídice
2 Otelo y Desdémona
3 Don Quijote y Sancho
4 Cenicienta y el Príncipe
5 Camila y Charles de Inglaterra

Tema Prosa: El hombre del sombrero de Panamá. 450 palabras
máximo

Se envian los textos a EL_reto_ganadores en Privado



 
margarita-zamudio,06.12.2008
Me gustaría que se aclarara un poco más lo de DIÁLOGO.
Por ejemplo, si se pone como un simple diálogo o como en el teatro,
señalando quién habla.
 
ninive,06.12.2008
simplemente un diálogo margarita no te hagas problemas.Te doy un
ejemplo
Pedro entra en la casa

Juana: ¿donde estuviste?
Pedro : (evidentemente nervioso, tarda en contestar) Fui a visitarla
Juana: (irritada) Me habías prometido que no lo harías
más. ¿quieres que nos descubran?
Pedro: enciende un cigarrillo y se sienta, después habla
lentamente) Hoy se lo dije ...no pude evitarlo
............................................

Simplemente un diálogo con anotaciones de estados de ánimo y
movimiento. ¿o.k margaritaz?
 
margarita-zamudio,07.12.2008
O.k. Lo entendí. Muchas gracias, Nínive.
 
EL_RETO_GANADORES,09.12.2008
El Personaje

Me senté en el rincón más oscuro del bar en un
intento de pasar desapercibida a los parroquianos que colmaban el lugar.
Desde esa posición podía observarlos tranquila y hacer lo que
siempre me gustó, buscar personajes entre la gente común; hoy
buscaba alguien especial, un protagonista. Tenía mi cuaderno de
apuntes a mano.

Para mi desgracia, ninguno de los sujetos despertaba mi interés, en
su mayoría eran personas anodinas que tomaban un café,
comían algo y desaparecían; ya estaba por resignarme a que
era un día perdido, cuando lo vi entrar.

De inmediato llamó mi atención, primero se paró
contra la barra y desde allí miró como buscando a alguien;
rogué porque se sentara en una mesa cercana, desde mi
ubicación tenía una vista espectacular que me
permitiría analizar todos sus movimientos y obtener el perfil que
necesitaba para mi historia. Estaba segura que era él, no
podía equivocarme.

Estatura mediana, ni delgado ni corpulento, tez cetrina y unos penetrantes
ojos azules que brillaron intensos cuando miró hacia mi
rincón. Lo más interesante era su vestimenta; traje blanco y
un sombrero de panamá como el que solía usar Humprey Bogart.
El tipo era todo un personaje. Sentí que me invadía un
cosquilleo producto de la excitación.

De pronto se dirigió hacia mi mesa. No podía creerlo, me
miraba fijo y era evidente que se dirigía hacia mí.
Tragué saliva.

- Buenas tardes ¿puedo sentarme? – Apenas una sonrisa
irónica y el parecido a Humprey Bogart se hizo más evidente.

Atónita, no supe que responder.

- Permita que me siente, así podrá analizarme mejor–
continuó.
- En verdad no lo entiendo, estoy esperando a alguien – alcancé a
murmurar.

Sin más preámbulos y sin volver a preguntar, se sentó
extendiendo su mano – Mucho gusto, he venido para ayudarte, no te
preocupes, soy quien esperás, tu mejor personaje.

Todo me parecía tan irreal que imaginé era una broma, con el
rabillo del ojo miré a mi alrededor para ver si alguien estaba
riendo, pero no, nadie se fijaba en nosotros.

- Mire señor... – intenté una protesta.

- Tengo poco tiempo, no le demos vuelta al asunto, vine porque me
necesitabas y porque estoy inactivo, harto de que nadie necesite un hombre
de mis características para personaje de un libro. Vos me
necesitás, yo te necesito; acá estoy a tu
disposición.

Era una locura, me sentí paralizada, sin saber qué hacer.
Comenzó a hablar; tenía una voz varonil y atractiva; sin
darme cuenta empecé a tomar apuntes. Las horas pasaron y no
podía dejar de escribir, hasta que el mozo se acercó para
avisarme que iban a cerrar. Sorprendida lo miré y en ese momento me
di cuenta que estaba sola.

Meses más tarde publiqué mi primer libro, “El Hombre del
Sombrero de Panamá”.

 
EL_RETO_GANADORES,10.12.2008
Nuevos Tiempos. Nuevas Modas.
- ¡No, no, y cien veces no! ¡No estoy dispuesta a permitir que
vayas con esas pintas!
- ¿Esas pintas? ¿Qué le pasa a mis pintas, querida?
- Les pasa que no son apropiadas para ir a ningún sintio. Cuando te
conocí eras… mas serio, con un aire tan respetable, tan distinguido.
Eso fue lo que me enamoró de ti. Pero ahora… Mírale,
ahí, como si fueras un cualquiera.
- Cariño, tienes que comprender. Los tiempos cambian, las modas
evolucionan. No puedes pretender que siga vistiendo esas ropas tan
incómodas.
- Serán incómodas, pero no es tan fácil romper con la
tradición. Eres una persona importante, respetable. Estamos en la
mirada de todo el mundo. -- ¿Qué quieres? ¿Una
fotografía mañana en las páginas de cualquier revista
en la que nos critiquen por nuestra falta de estilo?
- No. No terminas de comprenderlo. Necesito gustarme a mi mismo, estar
contento con mi propia imagen, mi personalidad moderna y deportiva.
Arreglado pero informal. Un nuevo aire de renovación hará que
la gente se sienta… ¿Cómo lo diría? …Más
¿cercana?
- Mira, suspira ella con aire de resignación, esa diferencia que
tanto te molesta, es precisamente lo que nos hace destacar. Nuestra
personalidad propia y distinta de los demás. Esa di-fe-ren-cia. Si
la gente está dispuesta a mantener sin protestar el actual estado de
las cosas es por eso, porque existen unos protocolos que no debemos
romper.
- ¿Protocolos? No, querida, no. A la gente llana le gusta la
proximidad, le gusta vernos cercanos, como iguales. Si María
Antonieta hubiera sido más natural, su cuello no hubiera sido pasto
de la guillotina- ¿No mezcles las cosas! ¡No estoy dispuesta a
dejar que esta discusión dure un minuto más! Quiero, quiero…
Que lo devuelvas. Al menos conservarás el ticket de compra.
- ¿Que lo devuelva? Pero… si es la ilusión de mi vida.
Fíjate. ¿De verdad no me encuentras atractivo?
- No, ¿quieres que te lo repita? No estoy dispuesta a
acompañarte así. ¿Qieres que todo el mundo se
ría de nosotros?
- Anda… Cari… No seas tontina. Total. Mira, te lo prometo. Me lo pongo
hoy, solamente una vez. Me hace mucha ilusión.
- Me da exactamente igual la ilusión que te haga. No puedes asistir
a un baile de gala utilizando un sombrero de Panamá en lugar de la
corona. Recuérdalo. Eres un príncipe.
Si, soy un príncipe pero a ti se te ha olvidado que tan sólo
eras una cenicienta cuando nos conocimos.

 
EL_RETO_GANADORES,11.12.2008
El hombre del sombrero de Panamá

Los hombres silenciosos escucharon el taconear de las botas gastadas. La
mal abotonada casaca policial denunciaba el almuerzo interrumpido.

—¡Que pasen los tres delegados! — bramó el cabo Mamani
—¡Y que los demás vuelvan a la mina o a sus casas! ¡El
señor Alcalde no quiere a naides en la calle!

Los hombres vacilaron. Chispas de temor mostraban sus negras pupilas. No
se atrevían. Hacía cientos de años que perdían
todos los pleitos con la compañía minera. Hacía siglos
que retrocedían.

—¡Obedezcan! —dijo Chamorro a sus compañeros mineros
—Nosotros le diremos al hombre del sombrero de Panamá, todos
nuestros reclamos.

El rostro de los mineros se tiñó de desilusión.
Confiaban en los tres delegados, pero el hombre del sombrero de
Panamá había acabado con las dos huelgas anteriores.
Sencillamente había comprado a dos delegados y había mandado
a apalear a otro, quien desde ese entonces había quedado mal de la
cabeza por la golpiza.

Chamorro caminó lentamente precediendo a sus compañeros,
detrás del cabo Mamani. Antes de penetrar al despacho del hombre del
sombrero de Panamá, los tres delegados se quitaron respetuosamente
el gorro multicolor, tan característico de su raza.
La oficina de la primera autoridad política de la Región
participaba de la suciedad general. Ante un modesto escritorio, cubierto de
cartapacios rojos, esperaba, de pie, un hombre delgado, vestido con un
gastado traje azul y con el inefable sombrero de Panamá que ocultaba
su cruel mirada.

—¿Ustedes son los delegados de esa chusma? —preguntó con
dureza

—¡Sí, señor! –respondieron con la boca seca por la
ansiedad —pero somos honrados trabajadores de las minas…que queremos
mostrarle a usted la lista de abusos

El hombre del sombrero de Panamá comenzó a pasearse por la
habitación. Para calmarse la cólera se quebraba los nudillos
de las manos.

—¿Trajeron pruebas? Porque de lo contrario los voy a secar en la
cárcel
por falso testimonio y conjurarse para incitar a la violencia…

—Perdone usted, señor, pero no hemos querido incitar a naides —dijo
el más viejo de los delegados, ansioso de beber su milenaria copa de
humillación.

—Está bien. Siéntense en esa silla. Lástima que no
hay para que se sienten todos.

A pesar que la invitación a sentarse había sido hecha para
Chamorro, éste le indico al mas viejo que lo hiciera.
El hombre del sombrero de Panamá llamó al cabo:

—¡Mamani! ¡Traiga tres vasos y la botella de aguardiente! Le
vamos a convidar a los delegados una copita para que se relajen.

El cabo Mamani sirvió tres generosos vasos de licor que los
delegados bebieron de un trago a la invitación del Alcalde.

—No es tan malo el hombre del sombrero de Panamá…

Fue lo último que pensaron antes de morir envenenados.
 
EL_RETO_GANADORES,11.12.2008
El comisario Rudi

Cuando las jaquecas y los mareos se agravaron, el comisario Rudi
decidió obedecer a su médico y tomar un descanso.
El subcomisario le aseguró que se haría cargo del trabajo el
tiempo que fuera necesario y Rudi, aún sabiendo que le dejaba a su
colega una gran responsabilidad, se ausentó durante tres semanas. Ya
le resultaba imposible trabajar; estaba cada día más nervioso
y cansado Por las noches le resultaba difícil conciliar el
sueño y a veces dejaba el lecho para correr por el parque,
intentando calmar su ansiedad con el agotamiento.
En la comisaría todos sabían por qué se encontraba en
ese estado de agitación. La esposa lo había abandonado para
irse a vivir con un hombre mucho más joven que él. Rudi no
sabía si se sentía más herido por la traición
de la mujer o por la edad del amante.
Después de una semana en un hotel de montaña comenzó
a relajarse. Desaparecidos mareos, pesadillas y dolores de cabeza, se
dedicó a disfrutar los paseos y las fiestas que organizaba el lugar.
Poco a poco logró superar todas sus molestias.
Al regreso, en la comisaría todos comentaron lo bien que le
había sentado el descanso. El subcomisario le puso al corriente de
lo sucedido durante su ausencia; tenían entre manos tres robos, una
denuncia por ruidos molestos y otras cosas sin mayor importancia.

-El rapto del senador no es más de nuestra incumbencia, la
prefectura se ocupa del expediente y en cuanto al agresor de las
prostitutas de Tel Baruj seguimos buscando al individuo. No volvió a
atacar en estas semanas. Su última víctima está
todavía en el hospital, ella también confirma lo que han
declarado las otras, ya sabe...la descripción es siempre la misma;
un hombre alto, robusto, con un sombrero de Panamá calado hasta las
cejas.
-Muy bien, muy bien- Rudi se intrudujo una mano en el cuello de la camisa,
como si el aflojarlo le permitiera respirar mejor.
-Lo encuentro muy bien comisario. ¿Ve?, le estaba faltando
sólo un poco de aire puro.
-Gracias, pero hoy, quizás por el cambio de altura, tengo
nuevamente dolor de cabeza. Creo que me voy a retirar temprano.
Regresó a su casa contrariado sin saber el por qué. La
jaqueca volvía a martillarle las sienes. Tomó un calmante y
se acostó temprano. Tuvo una pesadilla; perseguía al hombre
del sombrero de Panamá, a quien consiguía inmovilizar a pesar
de ser mucho más joven que él. Apretaba su cuello mientras lo
escupía con rabia. Se despertó temblando por la revelacion;
el rostro del delincuente y el de él eran idénticos.

 
EL_RETO_GANADORES,11.12.2008
Tras un contenedor


Todas las mañanas, camino al colegio, mi madre hacia un alto en el
camino y entraba a comprar tabaco al estanco de mi tía. Yo no
solía cruzar la puerta, pues fuera, había algo que llamaba
más mi atención: siempre, a esa hora, veía asomados
tras uno de los contenedores del callejón contiguo unos pies con los
calcetines completamente agujereados. De vez en cuando una leve sacudida
indicaba que la persona que había hecho de aquel apestoso
callejón un hogar, no se había rendido ante las bajas
temperaturas de la noche y todavía luchaba por sobrevivir. Al
oír abrirse de nuevo la puerta del estanco y ver a mi madre salir de
él, continuaba la marcha sin preocuparme más hasta el
siguiente día a la misma hora.

Un mañana cualquiera, no tendría cumplidos ni los siete
años, seguí el ritual de todos los días y me
apoyé en la farola situada frente al establecimiento de mi
tía, y aprovechando esos cinco minutos de soledad me dispuse a
espiar aquellos misteriosos pies. Observe durante un rato bien largo pero
no vi ese acto reflejo tan característico en los que están
durmiendo, y como todo niño, preñado de curiosidad, no pude
resistir las ganas de acercarme y ver, averiguar, la razón por la
que aquel día, algo era diferente.

Con cuidado de no mancharme el uniforme del colegio, me asome
apoyándome en el maloliente contenedor, haciendo que dos gatos
salieran disparados hacia la transitada calle y llevándome un susto
de muerte, pero aún así no desistí en el intento de
averiguar el misterio de los pies y cogiendo aire con fuerza me
volví a asomar.

Era un mendigo, algo que había dado por supuesto antes de
acercarme, pero era un mendigo con una característica inusual,
llevaba puesto un sombrero de Panamá completamente deslucido y lleno
de suciedad, símbolo de otros tiempos mejores. Se encontraba
acurrucado bajo una manta húmeda y quieto, como congelado, pero con
el rostro completamente relajado. Luego, oí abrirse la puerta del
estanco y corrí hacia mi madre para contarle lo visto, todo lo
demás se quedo en meros trámites en los que se implico la
policía y me acabé olvidando del asunto.

Hace unos pocos meses, con mi abuelo en el hospital y queriendo
entretenerle, le pregunte por aquel misterioso mendigo y me contó la
historia de un hombre, un prometedor cantante que sucumbió ante los
embaucadores placeres de la noche y la fiesta. Como único recuerdo,
todavía descansa en el callejón un sombrero, aquella
entrañable característica del hombre del sombrero de
Panamá.
 
EL_RETO_GANADORES,11.12.2008
Theodore Roosevelt

El hombre del sombrero de Panamá es Theodore Roosevelt, dos veces
presidente de los Estados Unidos.
Nació en octubre 27 de 1858 en Nueva York, y falleció en
enero 6 de 1919 en Oyster Bay, Nueva York.
Es el realizador del Canal de Panamá, que trajo consigo un
necesario paso a la navegación. Este canal es una fuente de ingresos
para el pueblo Panameño. De aquí deriva su mote de “el hombre
del sombrero de Panamá” ya que en sus visitas, durante la
construcción del canal, usaba el mismo sombrero que se le
había comprado a todos los trabajadores. Estos sombreros eran
originarios de Ecuador aunque muchos creen que eran panameños.

Es también quien se ocupó de proteger el medio ambiente de
su país declarando reservas naturales, parques nacionales y
patrimonio de la humanidad a diversos escenarios naturales de la
geografía estadounidence.

En la política exterior es el precursor del intervencionismo.
Intervino así varios países como Honduras, República
Dominicana, Cuba, entre otros. Cabe destacar que su intervención
militar en Cuba fue a solicitud de los propios cubanos.
Le agradaba el proverbio que rezaba: “Speak softly and carry a big
stick...” que significaba algo así como: “Habla suavemente pero
lleva un gran garrote”. No sé por qué pero a mí
también me gusta esa frase.

En el Monte Rushmore se encuentra tallado su rostro junto a George
Washington, Thomas Jefferson y Abraham Lincoln y la más importante
represa de los Estados Unidos lleva su nombre.
Fue nombrado Premio Nobel de la Paz por su discurso para conciliar las
partes en la guerra entre Rusia y Japón

Es sin duda, para su país, un gran hombre y estadista.
 
EL_RETO_GANADORES,12.12.2008
MI TÍO EL INDIANO


Panamá o jipijapa, canotier, jarano, bombín, de copa,
flamenco, de ala ancha, de cow boy…sombrero que imprime, o mejor dicho,
imprimía carácter al hombre que lo llevaba, lo volvía
caballero o villano, picarón como Maurice Chevalier, encantador como
Frank Sinatra o aventurero como Indiana Jones.

Sombreros que pasaron a la historia, exceptuando, claro está, las
gorras de los uniformes, sin personalidad, pues como su nombre indica,
uniforman, y exceptuando, como no, esas gorritas americanas…que
también los vuelve uniformados.

Tengo nostalgia de esos sombreros tan favorecedores, como el que llevaba
mi tío, el Indiano, que así le llamaban en el pueblo.

La historia de mi tío Eustaquio era muy común en aquellos
tiempos. Según mi madre, mi tío emigró del pueblo
huyendo de la miseria, la sequía y la política. Como muchos
de aquellos hombres jóvenes, casi niños, se marchó un
día a América en uno de esos vapores en donde los viajeros de
tercera clase no tenían más asientos que sus maletas de
cartón ni más cama que una manta donde envolverse, ni
más calor que el que se procuraban arrebujándose entre
ellos.

Estuvo años y años en Sudamérica, buscándose
la vida hasta conseguir hacerse con un pequeño capital gracias a la
gente que le ayudó en sus primeros años. Allí se
casó, tuvo tres hijos y enviudó. Y un día,
sintiéndose viejo, le entró esa morriña de la tierra
que se instala en el corazón de sus hijos. Lo vendió todo y
repartió su fortuna entre sus hijos y una organización de
ayuda a los necesitados. Sólo se quedó con lo justo para el
viaje y poco más para vivir dignamente, pero sin lujos, en su pueblo
de España.

Traía un sombrero de panamá, un jipijapa, como
decíamos aquí, un sombrero que a mí, como niño
que era yo entonces, me subyugaba. Parece que lo estoy viendo, cada vez
más viejo, cada vez más pobre, pues ningún mendigo se
iba de su casa con las manos vacías.

Cuando murió, serenamente, en sueños, sólo le quedaba
lo puesto y el sombrero de panamá.

Hoy, que ya soy viejo, lo guardo en mi armario como una reliquia y espero
que lo hereden mis nietos.
 
EL_RETO_GANADORES,17.12.2008

Panamás para la libertad

Hace unos meses viajé a Montecristi. Mi revista me pidió
elaborar un reportaje sobre la población donde se redactaba la nueva
constitución de Ecuador. Se halla a pocos kilómetros del
puerto de Manta, en una comarca de vegetación arbustiva verde
grisácea. Buena parte de esos arbustos son de la especie
“carludovica palmata”, de la que se extrae la paja toquilla para la
confección de los sombreros panamá. Era domingo, y no
podía empezar mi trabajo hasta el lunes. Me dediqué a
callejear, deteniéndome en las tiendas de artesanía y
especialmente en las de confección de sombreros, donde los operarios
se afanaban trenzando la paja. Hacia la mitad de una de las calles que
ascienden por la ladera donde reposa el pueblo, una de las tiendas
llamó mi atención. Tenía un aire peculiar, algo
anticuado. Las grandes puertas de madera cuarteada daban paso a un reducido
zaguán al fondo del cual otra puerta se abría sobre un taller
de grandes proporciones. No había nadie en el zaguán, y lo
atravesé hasta el taller. Un hombre se encontraba allí con la
mirada fija en los montones de paja. Su atuendo era también
anticuado, con terno gris impecable y sombrero panamá modelo Fedora.
Se lo alzó al verme y avanzó para estrecharme la mano. Era
pequeño pero robusto, con bigote y perilla canos. Pero lo que
más le caracterizaba era la mirada penetrante y serena, que denotaba
gran fuerza interior. Se presentó como familiar del dueño del
taller, y añadió:
- En un tiempo los sombreros fabricados aquí sirvieron a la causa
de la libertad. Se exportaban a Panamá, de ahí su nombre, y
luego a todo el mundo. Así se financiaba nuestro partido liberal,
que cuando llegó al poder inició la modernización del
país.
Conversamos un rato robre sombreros y política, hasta que
empezó a anochecer y nos despedimos.
Subí el resto de la calle hasta la plaza. Cerca de la blanca
iglesia se encuentra un monumental retrato en mosaico de Eloy Alfaro,
natural de este pueblo y presidente del país hasta su asesinato por
una turba reaccionaria en 1912. Quedé sorprendido al observar el
retrato. A pesar de la luz declinante me di cuenta de su enorme parecido
con la persona que acababa de conocer. Rápidamente regresé
sobre mis pasos, llegué a la puerta de madera, crucé el
zaguán y desde el dintel de entrada al taller observé una
escena espeluznante. Una horda fanática golpeaba al hombre con palos
y picas, luego lo derribaron y arrastraron por el suelo hasta matarlo, y un
energúmeno se preparaba a encender un fuego para abrasar su
cadáver. El sombrero Fedora era lo único que quedaba
incólume, en el rincón del fondo del taller.
 
EL_RETO_GANADORES,17.12.2008
No todo esta perdido

Sabía que si le decía algo me iba a perder en su sonrisa,
así que resistí la tentación. Estaba recostado sobre
la pared de la estación de subte y parecía salido de una
propaganda de perfume: pantalones blancos y anchos, camisa suelta, barba de
un par de días y un sombrero de Panamá que no dejaba adivinar
el largo del pelo.
Tenía unos ojos oscuros que me clavaba con descaro y ese aire a
“imposible” que me atrae y me tranquiliza a la vez, porque no se puede: se
mira pero no se toca. Como yo.
Me dijo algo que no entendí. Lo tomé como un piropo y
seguí mi camino, conciente como nunca de mi cuerpo, de mi pelo, de
mi paso.
Subí al tren de un salto, estaba atestado, como siempre esta a esas
horas, pero no me importó. Nada me importaba: había sumado un
punto a mi autoestima, había ganado una partida invisible contra la
rutina y juntado un consuelo más para seguir sintiéndome
viva, joven, deseable.
El aire viciado con su presencia me nublaba los sentidos y me
imaginé dejándome alcanzar por sus manos fuertes,
dejándome besar por esos labios que fantaseaba frescos, dulces,
borrachos. Sonreí por mi desfachatez. Me sentía libre y
bella, había crecido un par de centímetros y me moría
de ganas de jugar.
Me di vuelta varias veces para ver si había subido conmigo, pero no
pude encontrarlo. Había sido como una aparición, un destello
que me encendió por dentro y se esfumó, ese instante
mágico que encuentra lo que estaba perdido muy dentro, se ríe
y se va.
Llegué a Congreso y bajé empujada por la gente. Allí,
sobre Rivadavia, desde una vidriera ajada me estaba llamando, como un
presagio, como un mensaje del destino. Yo me sentía feliz y segura,
así que lo compré y me fui con mi paquete a casa. Creo en las
casualidades y me dejo conquistar por los augurios, por eso dejé el
regalo sobre la cama, abierto con desparpajo con una nota que decía:
“Para vos amor, que hoy vas a ser el hombre del sombrero de Panamá”
Me puse algo cómodo, me bañé en perfume y
esperé a que llegara mi marido. El fuego se había vuelto a
encender. No todo estaba perdido
 
EL_RETO_GANADORES,17.12.2008
El deseo de un alma pura

El torpe tartamudear y la corvada postura de Almita emergieron muy de
niña de su complejo de inferioridad por una leve deformidad en la
pierna izquierda, lo que jamás desentonó con los horrores de
la villa miseria, que consumieron a sus padres y devorarían su
pureza si no fuera por el piadoso cobijo de una vieja tía abuela.

La vieja solterona que prodigó su vida sobre “Las Tablas”, la
llevó consigo por primera vez, a sus diecisiete años, al
viejo teatro de barrio de telón raído y paredes pintadas de
humedad, que no pudieron opacar en sus ojos el resplandor que emanaba ese
joven actor sobre el escenario. Su esbelto porte varonil rematado con un
impecable sombrero panamá, lo hacía aún más
perfecto que el propio Bogart en esa ingeniosa versión teatral de
“Casa Blanca”

La anciana vio con asombro y placer la reacción en Almita, y muy
cortésmente, después de la función, entre
felicitaciones y halagos lo invitó a tomar el té en su vieja
casona de Belgrano.

El romance floreció inocente y comenzaron a noviar a la vieja
usanza, tardes de té y luego algunos mimos en el discreto
jardín.

Como un elixir, el amor la irguió radiante, ahuyentando el complejo
y la tartamudez.
- Abuela. Siempre soñé con ser normal, pero la humilde
ternura de Edgardo me dio más que eso. ¡Me hizo la mujer
más dichosa del mundo!
-Ves que es cierto mi niña - le respondió emocionada y
orgullosa – tarde o temprano los ángeles siempre le conceden un
deseo a las almas puras como vos.

Moviendo sus contactos la anciana presentó al joven con una afamada
productora de espectáculos, lo que pronto desencadenó en el
lanzamiento de la obra en el teatro más importante de Buenos Aires.

La noche de estreno, subiendo vigorosa los dos pequeños escalones a
la puerta del camerino de Edgardo, Almita entró emocionada
sólo para encontrarlo enredado en un apasionado beso con la bella
empresaria. Su espíritu cayó al piso junto con el ramo de
flores.
La mujer sonriendo soberbia se marchó hacia la sala, y Edgardo,
como si nada, al fin se sacó crudamente la careta.

-Mirá renguita. Ni se te ocurra reclamarme nada, porque más
que pagos están los contactos que me hizo la vieja, por todos esos
asquerosos besos que tuve que darte.- el cuerpito de Almita se
empequeñecía al encorvarse – Así que “tartajita”,
sólo deseame suerte y quedamos a mano.- y acomodándose
compadrito su sombrero panamá, le dijo saliendo del camerino.- Si es
que una pobre ignorante como vos sabe como se desea suerte en el teatro.

-Sssí- obedeció sollozando sumisa - Rororómpete uuuna
pipierna.

El seco ¡Crac! y el desgarrador grito se oyeron casi al
unísono.
 
EL_RETO_GANADORES,18.12.2008
La Grieta.

Un hombre viejo, en el campo, con la cabeza cubierta por un sombrero de
Panamá, avanza despacio, con un saco de esparto ceñido al
cinto. Con sus manos rugosas, toma la pértiga y bastonea el olivo
para desbrozarlo. Las aceitunas verdes van cayendo como una fina lluvia de
simiente. Se yergue y estira los brazos para restablecer el flujo
sanguíneo. Al fondo está el cauce del río, seco, con
los cantos rodados y pulidos, y al otro lado las quebradas, presidiendo el
horizonte como yelmos roídos. Y detrás una valla de alambre
roñoso. Antes no había zonas acotadas, sino campo abierto y
hombres que se batían palmo a palmo por una libertad bajo amenaza.
Entrecierra los párpados y traga la poca saliva que le queda; una
gota de sudor se desliza por su rostro y humedece y sala sus labios.

Comenzó a ver a su madre de tarde en tarde, le acariciaba la nuca y
le pedía que saliera a saludar a los hombres. Pero él no
quería ver a nadie, ni comer, ni moverse, sólo
distinguía a los milicianos en la grieta, cercados por el
ejército fascista, sudando, sabedores de que si los
descubrían, estaban listos. “No hay grieta, ni milicias, hijo”. Ella
tampoco los veía. Él sí, era estrecha, como la
abertura de una cremallera. “Huid,” les decía. “Escapad,” suplicaba.
Pero la noche caía como una tela de tul y allí
permanecían, esperando a la muerte o al día siguiente. Cuando
la fiebre lo dejó en un estado de letargo, apareció en la
puerta de la habitación, casi translúcido, el padre.
“¿Los ves?” Le preguntó el viejo a su viejo. La madre contuvo
un sollozo. Acarreó una silla y se sentó en silencio. El
padre negó una vez; fue suficiente. De nuevo Navidad. Habría
pavo confites y turrón de Mazarrón; bizcochos borrachos y
borrachos tambaleándose en las calles. Dentro, un viejo solitario.

Lo supo esa Navidad, no antes; el doctor vino a verlo. Lo hizo pasar a la
cabaña. Se sentó frente a él en la hamaca, lo
miró de frente y pidió un vino tinto. El viejo empezó
a contarle cosas del campo, como decaían los olivos. “Habrá
que remover la tierra y dejar rastrojo. Mis padres me ayudarán...”
- No hay padres Don Fabián – le censura el doctor. – Son irreales,
visiones suyas. Como lo de la grieta. Vendrá conmigo al hospital.
Él se vuelve, sus ojos de un azul profundo inquieren llenos de
vida.
- ¿Cuánto…?
- No sé. Días. Tal vez un mes.
El viejo sonríe. Acoge la mano del doctor y murmura.
- Suficiente...
Y con voz queda, añade.
- Yo los maté. Tendré tiempo de sacarlos de la grieta y
enterrarlos en el camposanto.

 
EL_RETO_GANADORES,19.12.2008
Historia de familia

Durante mi infancia viví con intensa curiosidad las historias que
mis mayores relataban de las personas de los retratos y las
fotografías de familia que vestían las paredes de la sala de
la casona de Monserrat, donde nacieron, crecieron y murieron mis abuelos.

Debo remontarme a más de medio siglo cuando tía Adelina,
hermana menor de mi abuela, que recuerdo vestido con riguroso luto, nos
reveló aquello que nosotros pensábamos debería ser un
secreto. Sus enormes ojos azules en plenitud se fijaron en una amarillenta
fotografía, testimonio del domingo de verano que conoció al
que sería el hombre de su vida.

—El paseo que va desde el espigón hasta la Pérgola, era el
centro del viejo balneario. En esa época vestíamos de forma
elegante; las mujeres con polleras y capelina y los hombres, traje de lino
irlandés y sombrero de panamá —la mirada de la encantadora
anciana ya no era el impenetrable muro que todos conocíamos, sus
ojos se encendían mientras hablaba, ejerciendo esa particular
seducción que las mujeres conservan toda su vida —Me enamoré
de Martín la primera vez que lo vi, cuando me ayudó a
descender del coche de plaza.

Para la época Martín Sabalza tenía veintidós
años. Delgado y de mediana estatura, se le notaba enérgico,
adornaba su enjuto rostro con unos pequeños bigotes y su nariz recta
delataba, tanto como su nombre, su origen vasco. Criado en el seno de una
adinerada familia de Tandil, oriunda de Guipúzcoa, desde adolescente
manifestó un intenso carácter rebelde alejándose de
los estrictos postulados familiares.
Terminada su carrera de abogado, ya comprometido en matrimonio con
tía Adelina, se fue a España. Durante la Guerra Civil se
alinea con el bando republicano.
Muere durante la fuga del fuerte de San Cristóbal, una
prisión militar próxima a Pamplona donde se encontraba en
calidad de detenido político.

Años después volví a escuchar una nueva historia
referida a la vida de Martín Sabalza, que coincidía
sólo en parte a la de nuestra ya desaparecida tía.
En junio del veinticinco, fue detenido junto a un grupo de anarquistas por
interrumpir la marcha real italiana en la velada del Teatro Colón en
homenaje a Víctor Manuel III. Gritando ¡Viva la
anarquía! ¡Viva Italia!, desde paraíso condenan la
dictadura de Mussolini, en presencia del Presidente Alvear.
En los primeros tiempos de la década infame, es sorprendido junto a
sus compañeros en una casa en Burzaco donde funcionaba una imprenta
anarquista clandestina. Murió en un cerrado tiroteo con la
policía y su cuerpo fue cremado.
En nuestra familia siempre preferimos recordar la dulce historia de amor
de nuestra encantadora tía Adelina, la de los enormes ojos azules.
 
EL_RETO_GANADORES,19.12.2008
20, 21,22 de diciembre votación para el reto16

Se vota en el nick VotaReto en Privado.

Los votos a disposición son
3 al que se considera mejor
1 al que le sigue en preferiencia
 
EL_RETO_GANADORES,23.12.2008
Por un error m[io el texto de EMIDHEZ no entr[o en la lista de los textos
prosas. Me disculpo con el autor

Privado)
vie
19
diciembre
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21:49 EMIHDEZ

CUANDO EL MUNDO LLAMA



Cuando se es padre se quiere evitar todo sufrimiento a un hijo, solo el
que lo siente lo comprende, dice el dicho: “No se es hijo, hasta que no se
es padre”, mi viejo me miró con esos enormes ojos azules como
queriendo retenerme.

-- ¿Para que te vas a la ciudad? – me dijo.

-- Aquí podemos seguir con el negocio familiar, te hago mi socio y
vivimos muy bien – me ofreció.

Pero la decisión ya estaba tomada, el mundo me llamaba y
había que estrenar las alas. Así que me fui con un poco de
dinero y un mundo de sueños esperando de la vida todas las cosas
buenas que un adolescente sueña sin imaginarme que la vida me
enseñaría sus oscuras fauces y que la humanidad me
mostraría su peor cara; la del egoísmo.

Me instalé en la casa de unos parientes de la ciudad, pero pronto
sobré en el presupuesto pues el dicho reza: “El muerto y el arrimado
a los tres días apestan” y me vieron más defectos que a un
caballo viejo, así que tuve que buscarme refugio en un hostal. Con
la supuesta libertad que siempre había soñado
despilfarré el breve capital que tenía y el hambre se hizo mi
compañera eterna, lenta e inexorable. Solo el que la ha padecido
sabe lo lentas que pueden pasar las horas, yo trataba de ahuyentarla con
sueño, pero solo era una tregua para apersonarse ahí de nuevo
en mi despertar. Nadie es sensible a esta situación y entonces
comprendí cuan solo estaba en el mundo, además del hambre en
la noche me visitaban la tristeza y la nostalgia que me provocaban llanto.
La solución hubiera sido regresar a mi terruño donde tenia la
protección conocida, pero el orgullo malentendido y el ímpetu
por seguir estudiando me mantenían ahí con mis tres
inseparables compañeros.

Un día llegó mi viejo iba vestido con sus pantalones blancos
de lino, su guayabera y su sombrero de Panamá, el corazón me
dio un vuelco de alegría, me encontró; escuálido,
ojeroso y desmejorado entonces entendió que era igual que él,
que me podría estar muriendo de hambre y jamás pediría
ayuda, y me dijo;
El mundo es cruel hijo, la gente va de prisa para fijarse en los
demás, pero es la única manera de hacerse hombre. Me
dejó un paliativo para mis desventuras y se fue, aquella fue la
última vez que lo miré… vivo.




 
EL_RETO_GANADORES,23.12.2008
RESULTADOS RETO GANADORES Nº 16. POESIA.

15 participantes.

*Ganador con 15 votos:
"De mil maneras" de almalen2005


9 votos:
"Lo cantará mi sangre" de altorcan

5 votos:
"Tu nombre" de margarita-zamudio
"Ausencia" de dasumar
"Padre y amigo" de fabiangris

4 votos:
"Te necesito" de gmmagdalena

3 votos:
"No estaré callado" de prosenium
"¡No lo quería matar!" De RHCastro

1 voto:
"Cantaré tu nombre (1)" de maravillas
"Cantaré tu nombre" de aliciacometa
"Lacrimosa" de online

Sin votación:
"No cantaré tu nombre jamás" de pearl
"Lamento" de Ignacia

Total: 52 votos

No han votado:
0 votos: romeo8
0 votos: Rosa_Negra

No se aplica la sanción de 3 puntos negativos a los que no han
votado porque la página estaba congestionada y no pudieron acceder a
las urnas.


RESULTADOS RETO N º 16, DIALOGO – GUION.

9 Participantes.

*Ganadores con 7 "votos:
"Diálogo entre Orfeo y Eurídice" (A) de: dasumar
"Orfeo y Eurídice"(B) de: zumm


*Viceganadora con 6 votos:
"Las desventuras de Sancho y Mancha" de: gmmagdalena

4 votos:
"Cenicienta y el príncipe" de: poirot
"Don Quijote y Sancho Panza en la ONU" de: altorcan

3 votos:
"Don Quijote y Sancho Panza" (A) de: prosenium
"Os guardo en el corazón" de: josef

1 voto:
"Otelo y Desdémona" de: margarita-zamudio
"El don de la visión" de EMIHDEZ

Total: 36 votos

RESULTADOS RETO GANADORES Nº 16. PROSA

12 Participantes.

*Ganadora con 9 votos:
"Mi tío el indiano" de: margarita-zamudio


7 votos:
"El hombre del sombrero de panamá" de: zumm
"No todo está perdido" de AnitaSol

6 votos:
"El personaje" de gmmagdalena
"El deseo de un alma pura" de ElnegroHinojo
"La grieta" de josef

4 votos:
"Panamás para la libertad" de altorcan

2 votos:
"Nuevos tiempos. Nuevas modas" de Poirot

1 voto:
"Tras un contenedor" de erio

Sin votación:
"El comisario Rubi" de kanenas
"Theodore Roosevelt" de logan5
"Historia de familia" de alejandrocasals

Total 48 votos


Felicitaciones a los ganadores y los participantes. El reto se va de
vacaciones hasta el 7 de enero. Buenas fiestas a todos.



 
ElnegroHinojo,23.12.2008
Felicitaciones Margarita! Se veía que ganaba, una maravilla de
cuento. Capa! Felicitaciones también a Anita (que se llevó mi
votito individual) y a zumm también porque me caen bien los
asesinatos ¡Jé!

Muchísimas gracias a los despistados que votaran mi cuentito (uno
de ellos seguro que poirot que no le emboca al teclado, y cuyo escrito vi
participando en dos retos, cinco desafíos, trece convocatorias
literarias y hasta un concurso de operetas).

Felices fiestas y un “¡Capos!” para todos
 
poirot,23.12.2008
Pues has acertado, Negro Hinojo. Mis votos fueron para ti y para la Grieta.
Cuando en esta ocasión añadieron un reto al habitual, a mi,
que me gusta poco trabajar, se me pasó la idea de, con un solo
cuento cudirr a los dos retos. Si hubiera sido capaz de escrivirlo en
verso, también lo hubiera presentado al tema poético. En fin,
enhorabuena a los ganadores, Felices Fiestas, próspero Año
nuevo y que sigan ustedes escribiendo pero,por favor, un poquito peor a ver
si es posible que gane alguna vez.
Saludos
 
dasumar,24.12.2008
Agradezco a todos los que me votaron en "diálogo" comparto
feliz con zum el lugar de honor y felicito a nuestra dama de honor
gmmagdalena.

Felices fiestas a todos. Nos vemos al regreso de las vacaciones. Gracias a
las organizadoras Nínive, neus_de_juan e Ignacia que han tenido
mucho trabajo esta vez y necesitan un buen descanso.

 
margarita-zamudio,24.12.2008
Me he llevado una gran sorpresa, pues todos los cuentos fueron
buenísimos.
Gracias por vuestros votos.
 
alejandrocasals,24.12.2008
felicito a todos los participantes, es cada reto más dificil optar
por un ganador. Feliz navidad y año nuevo a todos.
 
AnitaSol,24.12.2008
Felicitaciones a todos.
Muy feliz navidad, y que empiecen el año con la pata derecha.
Nos encontramos en el próximo reto.
Saludos
 
altorcan,24.12.2008
Felicidades a mi amiga ganadora, y a todos los demás, amigos
participantes.
 
rhcastro,24.12.2008
Feliz Navidad a todos, toditos en todos los rincones del mundo.
Que la paz y amor de nuestro creador sea con nosotros permanente.

 



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