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Inicio / Lista de Foros / Literatura :: Talleres / ...de la vida... - [F:9:5838]


iolanthe,01.04.2006
Esta es la continuación del foro:

http://www.loscuentos.net/forum/4/5135/

Este foro ya lo conoce mucha gente y os animo a participar. No hablo de exigir normas ni nada similiar. Pero os pediría que al ser esta una web de literatura, fuera este un foro de opinión sobre la vida. Para ello, los textos no deben ser una palabra, a modo de chat. No lo digo de forma peyorativa, pero hay muchos foros de ese tipo y algunos de calidad en los que yo también participo y me divierto. Por ello, desde ahora, espero que expreséis aquí vuestra forma de ver la vida, responder a otro contertuliano siempre desde el respeto, exponiéndo vuestras reflexiones al los demás. Y por supuesto, si puede ser con humor, mejor.
Al duende cabrón, ya veré cuando le invito. Los demás están en su casa.

(Me ha resultado muy difícil comunicar estas aclaraciones, pero no deseo malentendidos como en el foro anterior con sus consecuentes fricciones).

Negroviejo está en apuros, en su último comunicado, decía:
"S.O.S - S.O.S.- SS TITANIC SOLICITA AUXILIO, HEMOS COLISIONADO CON UN ICEBERG A 48º LATITUD NORTE Y ESTE BARCO SE HUNDE RAPIDAMENTE. S.O.S. ULTIMO MENSAJE"

Hílmar, si sabe usted historias de barcos hundidos, le recomiendo que nos lo cuente con un buen mate alrededor de la mesa, escucharemos su saber estar y escribir, como siempre.

Saludos
 
GraNada,01.04.2006
Yo no veo que tienen de malo las fricciones. Es mas, creo que cuando se esta desnudo, las fricciones son de lo mas delicioso. Justo hace unas noches me dormí friccionándome contra un generoso par de ... esas y un trasero deliosamente suave. Y después en cuchara bien agarrado a dos manos de donde corresponde para no caerme, mientras mis caderas proseguian friccionandose acto reflejo instintivo. Una verdadera exquisitez, un manjar de Dioses esto de la fricción.

Pero cuando esa fricción lleva a la moderadora a borrar todos los mensajes que los contertulios se han dado el trabajo de crear, me parece simplemente una falta de respeto. Carajo, cómo voy a reencontrarme ahora con la genialidad que mi compadre Guille! volcó en el foro? Donde la voy a leer? Nono, mas que falta de respeto me parece una falta de sensatez, privarse a si misma y a todos de la creatividad, de la libertad, de la sátira con que nos envuelven los personajes que admiramos. Puta la wea.

Extraño a Gustavo. Lo extraño mucho. De seguro el vendría a decirnos que no nos hicieramos hígado y que sigamos adelante con lo nuestro. Lo mío es ser enCagado de informática, asi que allá voy, alla te ves.
 
c_posada,01.04.2006
Ah!
Me alcancé a asustar cuando vi que el foro estaba de mudanza pero que no se pueden ver los comentarios. Bien. No ha pasado nada.

Yo voy a hacer algo totalmente inusual en mí y es que no le daré vueltas al asunto. Ya estamos aquí mi queridísimo GraNada. Entonces hágale que aquí la cosas es ejercitando neuronas y dedos.

Locura temporal

Erasmo de Rotterdam escribió por allá en el año de la pera el Elogio de la Locura y yo de puro metiche me leí el libraco hace como 20 años.

Desde entonces a parte de Puta, me han dicho loca tantas veces que aprendí a actuar como tal. No se aún si por darles gusto o por distracción; lo cierto es que el último tiempo me he sentido literalmente loca…

Comencemos pues con mi diatriba a ver si alguno me la explica después, que como ustedes ya saben, a veces escribo tanta mierda que después no entiendo un carajo.

*******

(...)"Mi sola presencia ha podido conseguir, pues, lo que apenas logran los grandes oradores con un discurso lato y meditado que, a pesar de ello, no logra disipar el malhumor de los ánimos"(...)

La recreación misma de muchos personajes ha hecho que ni yo misma sepa quien soy, pero los que me rodean dicen conocerme mejor que nadie y llegar a la conclusión de mi estado demencial.

Amenazante fui a ver al que alguna vez fuera mi amante y le dije: “¡Cabrón! ¡Me cagaste!”. Perdí 6 vidas en ese intento trasnochado y poco a poco fui deteriorándome por dentro. Entonces, loca como es mi condición, le quise hacer pasar el susto de su vida. Y sorpréndome hoy al enterarme de haberlo conseguido.

(…) “No tengo por sabios a esos que consideran que el alabarse a sí mismo sea la mayor de las tonterías y de las inconveniencias. Podrá ser necio si así lo quieren, pero habrán de confesar que es también oportuno. ¿Hay cosa que más cuadre sino que la misma Estulticia sea trompetera de sus alabanzas y cantora de sí? ¿Quién podrá describirme mejor que yo? A no ser que por acaso me conozca alguien mejor que yo misma. Sin embargo, me creo mucho más modesta que esta tropa de magnates y sabios que, trastrocado el pudor, suelen sobornar a un retórico halagador o a un poeta vanilocuo y le ponen sueldo para escucharle recitar sus alabanzas, que no son sino mentiras. El elogiado, aun fingiendo rubor, hace la rueda y yergue la cresta, como el pavo real, mientras el desvergonzado adulador equipara con los dioses a aquel hombre de nada y le presenta como absoluto ejemplar de toda virtud, aun sabiendo que dista mucho de cualquiera de ellas, que está vistiendo a la corneja de ajenas plumas, blanqueando a un etíope o haciendo de una mosca elefante. En resumen, me atengo a aquel viejo proverbio del vulgo que dice que “hace bien en alabarse a sí mismo quien no encuentra a otro que lo haga” ” (...)

Pero la pena viene de donde menos se espera, y la pea también. Entonces levantóse mi inútil conciencia y le he confesado mi pecado a un cura, en medio de la cruda, pero con el debido respeto. El cura me ha dicho que el demonio de mi locura ha salido de mi cuerpo que puedo irme en la paz del Señor.

Salí corriendo hasta la esquina y me encontré un anuncio en neón que decía bien ridículo: ¡Adelante! - Es el jardín de la perdición.

Con paso apresurado, acomodando mi máscara y repasando mi parlamento, entré al recinto esperando que nadie me reconociera para que al tiempo ningún mortal diera constancia del teatro que a mi amante le monté.

Había humo y risas, un cabaret de mala muerte, eso fue lo que pensé. Pero era solo lobby de un prestigioso hotel. El hotel de paso hacia el infierno de ser quien soy.

Un rostro conocido al fondo del salón reclamaba al instante toda mi atención. Lareputamadre!!! A esa la conozco yo, era mi imagen sin máscara en el espejo detrás de la barra, donde un mozo despistado sirve con gracia el ron.

(…) “Ésta que veis con las cejas arrogantemente erguidas es el Amor Propio. Allí esta la Adulación, con ojos risueños y manos aplaudidoras. Ésta que veis en duermevela y que parece soñolienta, es el Olvido, Ésta, apoyada en los codos y cruzada de manos, se llama Pereza. Ésta, coronada de rosas y ungida de perfumes de pies a cabeza, es la Voluptuosidad. Ésta de ojos torpes y extraviados de un lado para otro, es la Demencia. Ésta otra de nítido cutis y cuerpo bellamente modelado, es la Molicie. Veis también dos dioses, mezclados con esas doncellas, de los cuales a uno llaman Como y al otro «Sublime modorra». Con los fieles auxilios de esta familia, todas las cosas permanecen bajo mi potestad y ejerzo autoridad incluso sobre las autoridades” (...)

Mi pobre amante engañado, ya se sentirá mejor. Que hace mucho dejó de ser mi amante, porque mis primas, tías y abuelas vinieron a su oído a cantarle mi canción. Ha descubierto que no es su culpa, que de tamaña generación, le haya tocado en suerte de tantas dementes, la peor.

Salgo del antro aquel para respirar el aire fresco de la noche, pero una lluvia negra cae copiosamente sobre mí impidiendo que respire. Desnuda y mojada hasta los huesos camino por las calles buscando donde guarecerme con mis seis vidas pasadas y la última que me queda, esperando que no esté ya enferma y contagiada de los males anteriores.

(…) “No hay goce de las cosas buenas como no sea en compañía, ¿y quién ignora cuán grande es la escasez de sabios, si es que alguno hay? Los griegos en tantos siglos llegaron a contar sólo siete y aun, ¡Por Hércules!, si se les escudriña con más rigor, me juego la cabeza a que no se encontraría medio sabio en total, ni siquiera la cuarta parte. Por lo cual, entre las muchas alabanzas que se ofrecen a Baco, es la principal la de que posee la cualidad de ahuyentar los pesares, pero solamente por exiguo tiempo, pues en cuanto se duerme la papalina, vuelven al galope las intranquilidades. Mis beneficios son más completos y mucho más duraderos, pues yo proporciono al alma embriaguez constante, alegría, delicia y placer sin egoísmo. Distribuyo mis favores sin exceptuar a nadie, mientras que las mercedes de los demás dioses solamente se conceden a ciertos favoritos” (...)

Teníais que saber que no todo lo que brilla es oro. Enferma mi séptima y última vida ya está. Escasa de amor, una vida que no es vida y entorno a su padecimiento, solo puede salir de la casa del horror con los pies por delante. Ya está. Que yo les digo, que ya murió. Murió mi séptima vida. Ahora solo quedo yo. Con la pena que traigo a cuestas por dictarle la traición a ese pobre amante, el que con una cabra, se asustó.

(…) “Pero noto que me he olvidado de que estoy traspasando los límites convenientes. Si alguien considera que he hablado con demasiada pedantería o locuacidad, pensad que lo he hecho no sólo como Estulticia, sino como mujer. Recordad, además, el proverbio griego que dice: “Los locos a veces dicen la verdad”, a menos que penséis que este refrán no reza con las mujeres.
Veo que estáis aguardando el epílogo; pero os erráis si imagináis que me acuerdo de una sola palabra de todo este fárrago que acabo de soltar... Vaya este adagio antiguo: “No me gusta el convidado que tiene buena memoria”. Y yo invento éste: “Detesto al oyente que se acuerda de todo”. Por todo ello, ¡salud, celebérrimos devotos de la Sandez, aplaudid, vivid y bebed!” (…)

La demencia que padezco, puede ser nada más, esta condición femenina que me lleva al altar… a mentir ante un cura, que no, que yo no se amar.

Salud contertulianos, no me queda más que beber y beber, que hoy perdí mi última vida, por mi inútil conciencia, de tratar de no hacerle daño a quien de esta y mis otras 6 vidas, fuera mi perdición.



 
negroviejo,02.04.2006
Luego del hundimiento y ya en un confortable bote, la filósofa madrileña me invita a hablar sobre naufragios. En realidad con el frío que pasamos y viéndola empapada, con la ropa traslúcida y pegada al cuerpo, yo estaba maquinando otra cosa, pero lo tengo en el medio al poeta trasandino exiliado extrañando al pensador ortuzariano, ¡Que plomazo!

Pero… ¡OH, por los dioses del olimpo! Nadando estilo espalda ha arribado a nuestra arca la humanista colombiana, también mojadita y traslúcida, ahora si el poeta trasandino exiliado se pusiera las pilas podríamos armar algo para matar el frío. Pero no, aquella ni bien ha embarcado, se ha puesto a proclamar su demencia de la cual sería responsable su ex amante, un tal Erasmo de Rótterdam. Y pensar que quería ser puta, no se puede confiar en nadie.

Tal como están las cosas, no me queda otra alternativa que hablar de naufragios y del único que puedo decir algo es del que, metafóricamente, acaba de ocurrir. Debo confesar, que cuando hablé de la reencarnación en un comentario anterior, citando la experiencia vivida con mi tío Tomás, omití decir que también, desde siempre, me acosa el sentimiento de haber vivido con anterioridad a mi nacimiento.

No recuerdo detalles de esa vida, pero si de mi muerte, y fue precisamente el 12 de abril de 1912, en las heladas aguas del mar del norte, cuando el capitán del Titanic, Edward Smith y su plantel de expertos oficiales, luego de haber libado varias botellas de algún añejo escocés, confundieron un iceberg de varios millones de toneladas con una imagen milagrosa del culo de la reina Victoria, y haciendo la venia, trataron de pasarle por el medio.

Las imágenes que llevo grabadas, son terribles, nada que ver con esa boludéz del andrógino de Leonardo Di Caprio y la gordita Kate Winslet con los brazos abiertos en la proa del barco desafiando el viento helado del mar del norte. Cualquiera que haya navegado alguna vez, sabe que en ese lugar y a esa latitud no se soporta más de diez segundos antes de sucumbir a una bronco neumonía, luego que el viento te tire rodando treinta metros para atrás.

Pero en fin el cine es el cine, y la realidad otra. La cosa es que yo viajaba en primera clase, bien separadito de la chusma de tercera, que como todos sabemos, siempre están en cubierta baja cantando y bailando cosas de su tierra mientras la aristocracia trajeada de etiqueta los mira condescendientemente desde su balcón privilegiado. Y fue en esa circunstancia, cuando con la excusa de asomarme para disfrutar del canto y la danza de la plebe, estiré la cabeza sobre la bella señorita que estaba delante de mí, a la vez que deslizaba subrepticiamente una mano entre sus voluptuosas nalgas.

La cosa venía bien porque se había quedado quietita, cuando escuché una suave vibración que me sobresaltó. Mi primera reacción fue pensar que la distinguida damisela, tal vez aquejada por el aire frío, o por los nervios, al sentir invadida su intimidad, había liberado una ventosidad intestinal. Pero no, lo que ocurría realmente era, como dije antes, que habíamos comenzado a atravesar el culo de la reina Victoria.

Los pasajeros de primera tardamos bastante en hacernos cargo de la gravedad de la situación, al punto que en el ínterin tuve tiempo de hacer unas cuantas cosas. Echarme un par de polvos con la niña en cuestión, jugar una partida de billar con el tercer oficial, muy discutida por cierto, debido al ligero escoramiento de la nave, y terminar de leer los últimos tres capítulos del Quijote. Pero finalmente se desató el caos.

Mis recuerdos son como fotografías sueltas. El capitán Smith, alto, con su elegante estampa barbada y canosa de viejo oficial británico, pero con los ojos vidriosos, la nariz enrojecida y voz arguadentosa, gritaba desde el puente frases incoherentes como ¡Malditos franceses!, ¡Por las barbas de Belcebú! ¡Al abordaje mis valientes!, ¡Gadseivdecuin! ¡Gademsanebebich maderfokers! Los oficiales cerraban las puertas para que los de tercera clase no pudieran salvarse, con buen criterio razonaban que eran pobres y no tenían mucho que perder y que podrían servir para distraer a los tiburones.

Yo deambulaba como sonámbulo por todo el barco, ya había comprendido que no era mujer ni niño y que mi destino era ahogarme como un idiota. Pero mi instinto de conservación me impulsaba a buscar el milagro. El telegrafista tecleaba frenéticamente S.O.S, S.O.S, se abrían las puertas de los camarotes y aparecían mujeres semidesnudas gritando demencialmente. Hombres también, alcancé a ver a uno totalmente en bolas con un forro puesto, en el lujoso salón principal unos cuantos flemáticos viejos ingleses de riguroso smoking, bebían copiosamente y cruzaban apuestas sobre cual se ahogaría primero y el telegrafista le seguía dando al código Morse S.O.S., contesten hijos de puta S.O.S.

La mitad del barco estaba bajo el agua y la popa se levantaba cada vez más. La orquesta, en la cubierta superior y haciendo equilibrio tocaba solemnemente un himno religioso y los botes cargados con los que iban a ser los sobrevivientes, se alejaban rápidamente. En la oscuridad escuché el grito de uno de los oficiales que comandaba uno de ellos. ¡Remen más rápido cagones de mierda, a ver si nos ahogamos como aquellos pelotudos! En otro bote, dos marineros se estaban cogiendo a un hombre que había subido disfrazado de mujer. Me di cuenta que todo estaba perdido.

Cuando la inmersión rápida y de punta era inminente, vi. una joven mujer en bolas y con una tetas impresionantes: Pensé, en mi desesperación, que era mi última oportunidad, con esos flotadores no podía hundirse. Me aferré a ella y no fuimos al agua mientras el barco desaparecía. Alcance a ver a los integrantes de la orquesta todavía tocando bajo la superficie, una enorme burbuja fue el epitafio del último acorde de la tuba. Me subí a la mina firmemente agarrado de sus pezones y para conservar el equilibrio le tapé uno de los agujeros inferiores para que no hiciera agua.

Pero el frío era letal. Lentamente nos fuimos hundiendo, como el barco, la fémina primero clavó la cabeza, luego levantó las piernas casi a noventa grados y se precipitó a las profundidades conmigo a bordo. Mis pulmones se llenaron de agua pero no morí inmediatamente, tuve tiempo de observar a miles de peces luminosos que me acompañaban al abismo, como cagándose de risa.

Luego la oscuridad.

 
iolanthe,02.04.2006
(continuación del hundimiento del Titanic y la reencarnación de un aristócrata del negroviejo)



Un haz de luz cubrió el pálido rostro de aquel hombre que se hundió en la oscuridad, con un forro y poco más.

Obnubilado por la caída hacia el fondo, con los pulmones saturados de agua salada, algas y protozoos, pudo vislumbrar dos sombras a su lado. Según pasaban los minutos adivinaba las sutiles formas de aquellos seres que ya le parecían ángeles por sus armoniosas oscilaciones, aunque razonables ya que se encontraban en el agua. Nuestro amigo empezó a cavilar si todo esto era real, si ya estaba muerto, si le salieron branquias en aquel sueño…una crisis de ansiedad le abordó y se agito sobremanera de forma que aquellos ángeles se apresuraron hacia él y lo acunaron entre sus brazos. Eran fríos aquellos miembros, y pensó que más frío estaba otro miembro suyo que sujetaba todavía el forro a modo de percha porque se le había quedado la verga como a los ahorcados. Avergonzado, se cubrió su sexo y las damas al unísono se mofaron de tal acto, que nunca del caballero. Un ademán de agradecimiento acompañaba al hombre durante todo el tiempo, aquellas damas eran sirenas, con ropas traslúcidas que dejaban al descubierto gran parte de sus atributos. Se presentaron con cierto protocolo que debía ser obligatorio por aquellos lares de entre los mares, aconsejado por el mismo amo de las aguas, el dios Poseidón. Una danza acompañada con el resonar de las caracolas se asemejaba al de unas hadas, mundo feérico este algo más desconocido pero aceptado de buena manera por el caballero que creía si estaba muerto, quedaba lejos de allí el infierno.

- Yo soy iolanthe, la filósofa madrileña en mi penúltima reencarnación, que espero no sea eterna porque padezco de la circulación y el reuma se acrecienta de forma que no duraré mucho más, aunque supuestamente sea sirena. De todas formas no sé como mierdas hago para tener que curar las yagas siempre y me visita la muerte para avisarme de los que van a morir. Valiente la parca que aquí ya vienen todos muertos. ¿Acaso le pregunto yo a la muerte por el color del caballo blanco de santiago? Pues a otra cosa mariposa y que se jodan los ahogados, salvando el presente.- dijo la fémina que se encontraba a lado izquierdo del camastro donde yacía el amigo.

Pudo observar en ese momento como se encontraba en un jergón oxidado del camarote de un galeón. Pensaba el hombre, que después de su último comentario sobre Colón, algún ser más maligno que benévolo le había castigado por hablar así de un personaje histórico, aunque vándalo. Contemplo a la muchacha de arriba abajo, centrándose en sus blandas y tiernas protuberancias lo que hizo a la fémina sonrojarse. No sabía leer el hombre en el gesto si sonrojaba de vergüenza o de enfado, que tras el discurso exacerbado de la filósofa parecía más bien que su genio no era dulce, ni tierno, más bien encrespado. Fue entonces cuando se presentó la otra dama.

- Yo soy la humanista colombiana, aquella que quiso ser puta como usted sabe, pero me quedé en loca demenciada tras escribir mis postulados sobre Erasmo de Rótterdam y su Elogio a la locura. Tuvo que llegar usted con sus historietas ostentosas y dejarme aquí catapultada para la eternidad. Al menos finalizó Don Quijote, por lo que dijo en su duermevela intenso que hemos padecido estos días, hará el favor de hacernos una redacción con los pormenores políticos de la época, que como sabrá de aquí a un tiempo ambas sirenas somos un estado y le exigiremos un comportamiento adecuado de camarada.- Era aquella dama más hermosa que la anterior sirena, con brillantes ojos del color de las turquesas, su tez de porcelana china y sus cabellos cobrizos como el coral. Más riquezas que en el Titanic pudo contemplar en este humilde galeón. Pero aquel hombre, con cierto pánico por el carácter de las damiselas comprendió que el infierno debería estar una planta más arriba. Era la última, escuchen todos, la última vez que trataría de flotar con la delantera de una pobre mujer, que sepa usted donde yacerá su cuerpo con el que podría haber quedado atrapado el pobre hombre, que todavía portaba el forro… del fallido acto de sobrevivir al hundimiento.

YRB.

 
santacannabis,02.04.2006
Yo no vi el Titanic. O lo vi a medias porque lo hice a bordo de un autobús cuyo trayecto era más corto que la película de marras. Y eso que era domingo, día largo y estirable como chicle de verano en el zapato.
El asunto es que cuasi ver el Titanic a bordo de un autobús me hizo sentir no como la Kate sino como Gilligan. A bordo no había ningún Di Caprio. Sólo familias que se van a dominguear a la capital, como yo misma lo hacía. Tampoco nos íbamos a ahogar, pero sí era posible una colisión en el kilómetro 45, justo después del puesto de quesadillas de hongos y flor de calabaza.
(Un minuto de silencio por mis papilas gustativas privadas de sus autóctonos alimentos)
El caso es que yo no tengo nada que ver con el Titanic. He abordado pocos barcos y ningún crucero. Me parecen cursis y de dudoso buen gusto. Fomentan el turistear y no el viajar que son dos cosas bien diferentes. La pelirroja del Titanic turisteaba, el rubito viajaba.
Y como ven, ya llevo dando varias vueltas sin saber cómo diablos me subo al nuevo Titanic Reloaded.
En definitiva, no soy la tercera damisela, no soy Di Caprio, no soy Celine Dion (para fortuna propia y de extraños), ya lo dije. Me siento más Gilligan y esto tiene más cara de isla que de barco.
¿En dónde están los demás?
¿El capitán?
¿La actriz de cine?
El caso es que si nadie vio la isla de Gilligan nomás estoy puro hueviando. Entonces piensen en Robinson Crusoe a lo Hollywood con más personajes. O en la familia Robinson pero bizarra.
Bue... sigo sin entrar al barco: Avatares de la eterna naúfraga.
 
rnahimla,02.04.2006
Odio a Celine Dion y me daba la risa cuando oía la canción de Titánic. En fin, cosas de la extravagancia, en España las mujeres somos de armas tomar, la madre de una amiga mía le rompió al que es hoy su marido dos dientes de un bolsazo, cuando en la primera cita mientras veían una peli, el tipo apoyó su mano en el hombro con intenciones lascivas. Y genéticamente es la respuesta tipo, si vd va a conquistar alevosamente a una española asegúrese de que ella está deseando ser besada o acabará sin dientes.
Yo no he dado muchos bolsazos, apenas un par de guantazos en la adolescencia cuando el mocoso de turno te tocaba el trasero en mitad de un lento y poca cosa más, pero claro yo me eduqué en un colegio de monjas y siempre tuve un fuerte sentimiento de independencia femenina, ¿porqué? pues porque en mi colegio no había hombres, excepto el jardinero, los tres entrenadores de baloncesto, atletismo, balonmano y nadie más.
Así que a fuerza de no verlos no los echas de menos. El caso es que pensaba en la horrorosa muerte que sufrió el señor negroviejo agarrado a aquellos pezones de infarto y recordé el único caso en el que un desconocido se me agarró del pecho en mitad de la calle y se libró de "pagar el peaje" en forma de dos cachetadas bien das.
Era muy tarde, caminábamos Yolanda y yo y habíamos empezado un apasionante tema de conversación sobre los proyectos que siempre dejamos pendientes: un viaje a París, escapadas semanales a la sierra todos los domingos, y otros hobbies menos confesables.
De repente un tipo que venía defrente, se agarró con toda su mano a mi pecho izquierdo, yo, extrañada miré hacia abajo (erá más bajo que yo, debía sacarle una cabeza), el pobre desgraciado se tambaleaba tanto que alargó su mano y se agarró también al derecho. Yolanda y yo nos miramos un tanto molestas por la intrusión tan abrupta del desconocido en medio de nuestra apasionante conversación. Era bajito, moreno, sudamericano (no cito el país para que nadie se de por aludido, y tampoco vale que se den todos, no dije de dónde, sólo que era bajito y moreno) y llevaba una kurda impresionante. Tanto es así que se quedó dormido con una mano en cada pezón y la cabeza en el espacio entre pecho y pecho. Seguimos hablando hasta el alba y creo que en algún momento dijimos algo sobre que los hombres estaban sin educar, y qué sé yo. Finalmente vino mi autobús así que le dije a Yolanda que como tenía que irme me sustituyera ella hasta que viniera el suyo. No era cuestión de dejarle durmiendo en mitad de la calle sin más apoyo que la dura rue. ¿Pero no le pegamos o le insultamos?- me preguntó Yolanda arremangándose- ¿pa qué mijita?, si lo hubiera disfrutado le reviento el hígado a patadas pero creo que ni se dio cuenta. Convencida por mi razonamiento, dejé allí a Yolanda sustituyéndome. Yolanda me contó que al poco vino su autobús y le pidió a una turista despistada que se hiciera cargo, total, seguro que no sabe que autobús tiene que coger y así mata el tiempo.. ¿seguirá ahí el tipo?


En fin que me disperso, estaba leyendo lo que escribió la señora antropóloga de culturas varias sobre un viaje en autobús. Yo suelo viajar a menudo a Barcelona, ciudad que en mi primera visita detesté con toda mi alma y en la que juré no volver a poner los pies (yo lo juro tó, como Rocío Jurado, una cantante de coplas intensa y divina que nos hace reír mucho a los españoles con sus monumentales golpes).
Cosas de la vida, cada una de las veces que he ido he empezado a apreciar la belleza de una ciudad que es como una mujer hermosa y decadente, literalmente luminosa, llena de contrastes y gente que habla raro: que se lo pregunten si no a la de arriba, hablan tan raro que decidió quedarse a estudiar a un aborigen.
En una de las ocasiónes en lugar de ir en tren fui en autobús por la noche, porque me gusta ver las estrellas y las marcas blancas en la carretera (y porque tengo la suerte de ser flexible dormir como un bebé en cualquier situación). Aquella vez, recuerdo que se sentó a mi lado un hombre caballeroso y atento que me contó parte de su vida entre destellos de luna, era un gran orador y me tuvo entretenida cerca de tres horas, hasta el primer descanso en mitad de una gasolinera, luego cuando llegamos apagamos la luz y nos dormimos. Al cabo de unos minutos me desperté sobresaltada por un terrible hedor. Miré pasmada a mi alrededor, viajeros y más viajeros. Me tapé discretamente la nariz y proseguí con la noble tarea de ir soñando. Pero en cuanto cerré los ojos, una ventosidad de cinco en la escala richter me sobresaltó de nuevo. Era el amable señor de amena conversación. La peste era indescriptible y el pobre tipo dormía el sueño de los justos en total paz.
No pude evitar la risa, ni en aquella ocasión, ni en las cinco siguientes, pero la verdad es que pasé el viaje de mi vida, cada vez que empezaba a quedarme dormida el tipo se revolvía y un terrible tufo se colaba en mis indefensas fosas nasales. Algo de resentimiento debió de quedarme cuando justo antes de llegar, en la última parada, el tipo quiso invitarme a un café y denegué la invitación con una sonrisa maliciosa : voy a tomar el aire un poco que falta me hace.
Me pregunto si el buen hombre seguirá viajando y durmiendo felizmente mientras sus inocentes parejas de asiento no saben bien lo que les espera...
 
c_posada,02.04.2006
Retomando el buen trabajo del hombre de la calle y la filósofa madrileña con que con tantísimo talento lograron dar inicio a una parodia de mar exquisita, estuve recordando la mentada película que hiciera al fin famoso al Di Caprio. Nunca me la vi completa, confieso, pero si la mayor parte antes de dormirme algún domingo matando guayabo (resaca).

Y como de puta, humanista rebelde y demente he pasado ahora a ser sirena, pues aqui engancho un trozo para la trama a ver si llegamos a jólivud.

Lo políticamente correcto sería hacer un estudio antropológico de la construcción de dicho Estado (el mentado en algunos de mis posteos) pero como estamos en plenas campañas presidenciales para la muy segura reelección de nuestro Bushecito (léase Alvaro Uribe Velez) entonces estoy hasta la mierda de el cuentito político. Por eso también retomé mis demenciales elucubraciones como la Estulticia de Rótterdam.

Así pues, filósofa madrileña y sanadora, le debo lo político y me quedo por hoy con la puta demente sirena en la que usted me ha convertido.

*******

Llegué convertida en sirena a esta embarcación, nadando de espaldas para no tentarme con el conflicto, y bella estampa me encuentro: la pija erecta del pobre náufrago difunto. Rápidamente y después de una corta presentación (no la pienso repetir que sería como plagio la cosa) la sirenita filósofa, delicada como son las hermosas féminas de su región, sin necesidad de andar golpeando varones por cuanta tontera consideran, con sus cuidados a la mano atiende presurosa al hombre de la calle que por agarrarse duro de las... las... Pucha! tamañas lolas las de la mina esta! y andar tapando el huequito para que no se le llenara de agua el salvavidas humano, logró ensartarla en su pija haciendo gala de su necrofilia incipiente.

No imagino en qué podrá reencarnar este pobre hombre, que en pecado ha perdido una de sus tantas vidas.

Me acerco y por dios! ¿qué veo?

Finalmente le han regalado la mamada al poeta trasandino... Que las sirenitas tenemos que ser serviciales que no en vano somos un mito.

Prendida de aquella pija chupe que chupe y ensartada por su aleta por el hombre de la calle me he lanzado al agua huyendo de espanto. (De espanto?) Regreso veloz a exigir que se me permita, hacerle los favores al poeta trasandino, que tanto los ha requerido. Que si daña otro teclado nos priva de sus intervenciones y no hay foro que aguante mucho sin su sello característico.

Por el bien común me sacrifico, con aleta y en posición engorros aparto la cabeza llena de bucles y crespos (no padece de friz porque usa Pantene Pro V anti friz) y me acerco al miembro viril en el máximo de su erección.

- ¡Me la dejaste pa terminar! Que me gusta que crezca en la boca, a ver si con agua fría se le baja la calentura al poeta.

Con una concha (de las de caracol, no de las otras) vierto agua sobre la pija y poco a poco se arruga, se esconde y se oscurece, dejando en evidencia un par de huevas mas grandes que la cresta!

- ¡Por dios! ¡Como ha salido de weón este cabrón!

Comienzo mi ejecución como puta demente (que para mamar soy de lo mejor) igual que el monito de msn atacada sin compasión.

- ¿Pero qué le pasa a este? ni en tres minutos y ya tiene tamaña erección?

Dos minutos más y he salvado, por el bien común del Estado, los teclados del poeta trasandino pajizo y weón!

******

Ahí dispensen lo poco, que la historia ya le hace competencia a las peliculitas triple equis que a todo chancho se escuchan en la oficina del pajizo sin título que aún no viene a dejar su aporte.
 
guy,03.04.2006
Del decir popular “no todo lo que brilla es oro” es que me aferro para afirmar que “no todo lo que hincha las pelotas es mujer” para que no digan que soy un desalmado. He de honrar como “nuestra loca de cabecera” a la señora c_posada que parece tener un problema con su yo, o su ego o su no sé quién (menos mal que el quilombo no es conmigo, creo). Vamos, la única manera que tenemos de manejarnos es a través del ego, el yo. Lo demás son pelotudeces, una obviedad que se esconde muchas veces en objetivos inútiles como defender a la humanidad o a dios o a las ballenas. La realidad no existe, la construimos nosotros o, si somos unos pelotudos, la construye “nuestro yo” sin pedirnos permiso y ahí estamos cagados. No quiero herir pendejadas, entonces me pongo de ejemplo: en este instante recibo una llamada de mi padre que dice: tu madre ha muerto ¡ah, la mierda! ¿quién querría irse a esta hora a boludear por ahí pudiendo estar tan cómodo escribiendo pelotudeces para el foro? Nadie, entonces yo me haría el boludo y diría que usted marcó el número equivocado, señor. No, eso no sería lógico, mi viejo me reconocería, entonces tendría que fingir una jaqueca o no, mejor una borrachera, eso sería totalmente creíble, diría: viejo, si mamá murió, pues no me va a extrañar, además andáte al bar a tomar un vodka que a tu edad no estás para esas emociones sin alcohol, carajo (siempre es bueno agregar un “carajo” de epílogo en una frase)… Repasemos ¿qué hay de mal en esto? Creo que el fingir una borrachera, sería mejor decir que se deje de joder a estas horas y que si la vieja cagó la fruta que la deje donde esté hasta mañana y si no llueve pues la enterramos y ya, y si llueve esperaremos que pare y ya. Ah, pero ¿y el desasosiego que produce la muerte de una madre y esposa y bla, mi sempiterno seguidor? Patrañas, mi yo está en la máquina puntuando frases y el mundo vaya uno a saber, además capaz que murieron diez mil chinos y nadie se enteró. Hay una ley básica del amor que dice que “aquél que te ama esta contigo, querido” (el “querido” lo pongo yo de cariñoso nomás, que conste). Siguiendo con el tema podría decir: bueno, viejo, mirá el lado positivo, peor si el muerto fuese yo, viste lo sensible que era la vieja y vos, que siempre fuiste medio pelotudo, te pondrías peor el doble, así que pensá que menos mal que se murió esa loca y no yo el normalito de tu hijo… Hasta aquí estoy siendo lógico pero mis frases no cierran, no convencen. Señoras caballeros: he visto, sumamente sorprendido, el horror en la televisión (qué raro, ¿no?) Sucedió que el pasado dos de abril se conmemoró el aniversario de la guerra de Malvinas y pasaron un documental de los ex combatientes y la pelotudez ha vuelto a salírseme, traidora y encubierta, desde la pantalla más boba de todas. Estaban los tarados, los que volvieron, desvariando como dizque la c_posada nuestra loca de cabecera, y todos coincidían en que sus padres estuvieron orgullosos de ellos cuando partieron a defender a la patria, carajo ¿Cómo mierda alguien podría estar orgulloso de semejante pelotudez? ¿a defender a quién? ¡a la patria! ¿y qué carajo quiere de mí “la patria”? ¡pero si menos piden las putas y los niños! ¿la patria manda a sus hijos al matadero? ¡No! No fue la patria, esa puta, no, peor, fue el pueblo, esa puta pendeja, el pueblo llorón, de la mano de la mugre que es la familia, fue el pueblo, ese ego idiota al que abandonaron sus dueños como a los perros callejeros, esa marioneta que no sabe ni para qué vive, ellos desde el núcleo familiar mandaron a los pendejos bobos a cagarse a tiros, que no me jodan. Ya sé, ahora va a venir la señorita iolanthe a decirme jipi, pero esos vagos que sólo querían cojer por lo menos eran graciosos “aquél que te ama esta con vos, carajo” y “la realidad no existe, la construimos nosotros” y entonces los soldados deben amar más a las patrias que a sus madres y esposas e hijos, digo yo; pero, mi viejo, usted sabe la cantidad de poesía que engendran las guerras, hay más poetas que soldados en este mundo, piénselo usted porque yo me aburrí. Mi chica dice que a la salsa le pongo mucho condimento y eso es porque de tanto que fumo ya no siento el gusto, y yo digo que no es el cigarrillo, es que “vos tenés el flujo muy ácido, querida” ¡ah, patria mía de mis amores!
 
GraNada,03.04.2006
Empezaré con una cita:

"- Oye, amigo, mi viejo murió en Korea por esa Bandera Americana!
- Vaya, en serio? Yo compré la mía en el supermercado."

- Bill Hicks, respecto del tema de quema de banderas.

Y ya que hablamos de la patria yo me pregunto por que mierda querrían las madres y las esposas muertos a sus hijos y maridos. Por qué me querria muerto mi novia, aparte, claro esta, del pequeño problema de impotencia. Y no se me ocurre respuesta sensata alguna para sacarse las madres y las hijas y las putas a balazos, en vez de irse a follar a la casa. Y si señora, señor, puede llamarme todo lo hippie que quiera, porque yo también prefiero quedarme en pedo en casa en medio de unas hermosas piernas suaves a irme a partir la madre pendejeando con un rifle y cagado de frío de un lado desconocido a otro lado desconocido. Porque, alguien me puede explicar que chucha tienen que hacer norteamericanos en Afganistan? Si les queda mas lejos el baño que la granada de mano con la que le sacaban la mierda a los pobres muertos de hambre.

Es una pena que lo único que conocieron desde niños hayan sido piedras y ametralladoras, pero eso no significa que yo, ni mi hijo, ni mi hermano, ni mi señora, tengamos que agarrar un fusil semiautomático e ir a educarlos a punta de balazos. Matarlos nosotros primero para evitar que se maten entre ellos. No señor, eso no se hace, y reitero que si me da la opción entre quedarme follando en la casa e ir a cagarme de frío y de hambre y de quien sabe que tipo de venereas a un país en la concha de la lora ... no, espere. Es que UD no debe estar en sus cabales para hacerme tal pregunta. La respuesta es obvia, no? Paso, déjeme follar a mi, vaya a cagarse a tiros UD.

Todo sea por la patria que nos parió, por la patria que nos amamantó (y esta vez no de latigazos ni leche agria), y por la puta patria que nos tiene trabajando esclavizados 60 horas a la semana solo para poder comer y vestirse. Porque ni siquiera alcanza para follar tranquilo. Todo sea por la patria, y las madres, y los hijos, y las esposas a las que les debemos salir a matar a los esposos, y padres, e hijos de otros.
 
GraNada,03.04.2006
Ahhh ... carajo, no me había dado cuenta de la mamada de sirena que me habían dado. Es que últimamente ando corto de tiempo.
Pero en agradecimiento a la marítima mamada de sirena, me despido con una copla famosísima Chilena, acorde al tema naval (imaginarse la mímica correspondiente):

Arturo Prat Chacón,
dispara con este cañón!


Pum!
 
rnahimla,04.04.2006
A mi me sucede como a Iolanthe, cuando pienso en putas, me imagino putas. Será que me revientan los eufemismos así no entiendo que cuando el marido llega a casa borracho y le pega una paliza a su mujer y la deja sin dientes la gente lo llame "malos tratos". ¿Qué mierda de malos tratos, es que nadie vio que eso fue una paliza? Pues con el tema de las putas me pasa igual.

Para mí una puta es una mujer que intercambia sexo por dinero. Para eso no basta el querer ser puta, además debe haber alguien dispuesto a pagar por el servicio y eso no siempre se da. Esa palabra, la palabra "puta" era la que usaban antiguamente para mantener a la mujer muerta de miedo y atada en casa. Ahora el efecto paralizante de que a una la puedan llamar puta se ha diluido por completo, ni siquiera resulta preocupante, estamos en una sociedad, al menos la europea lo es, en la que el capitalismo hace estragos. Queremos más de todo. También queremos más putas y como en la madre patria la cantera de yonquis y madres solteras se agota, para putas callejeras las traemos de fuera, de países tercer mundistas. Vení, vení (que dirían vds) que te voy a llevar al primer mundo y vas a ver lo que es vivir de verdad y cuando llegan las dejan en mitad de un descampado medio en pelotas en el más frío invierno y los taxistas y mirones se acercan en sus coches bien abrigaditos, con la calefacción puesta y cuando están a medio metro escaso les echan una ráfaga de luces largas hasta dejarlas totalmente ciegas para ver bien de qué color tienen los pezones. Algunos insisten en no usar condones, y estimamos la vida media de una prostituta callejera en tres años antes de contagiarse de sida.

La gran mayoría de sus clientes son casados así que el número de dramas aumenta luego en la intimidad del hogar. Así que si alguien me pregunta yo no tengo la más mínima intención de hacerme puta.

Alguien pensará que no todas las putas están en la misma situación y eso es totalmente cierto, tenemos también putas de alto standing, que juegan a ser mujeres fatales y van a los mejores hoteles de Madrid disfrazadas de ejecutivas de medio pelo. Usan condón rigurosamente, llevan ropa de diseño, huelen bien y cuando su jornada acaba una simple ducha acaba con toda reminiscencia de su labor. Yo conocí a una, hace años, desayunábamos siempre en el mismo bar del centro y al cabo de semanas de cruzarnos acabamos por sentarnos juntas y hablar de todo un poco. No me dijo que fuera puta, me contó que trabajaba en una agencia de seguros, al cabo de un tiempo las contradicciones eran tantas que acabó por contármelo. No era una niña maltratada, no tuvo problemas de abuso infantil ni se vio obligada a ejercer la prostitución. No tienen chulo para eso tienen cabeza y educación. Fue a la facultad y se sacó un título en humanidades e historia del arte. Al cabo de un año de hacer de guía turística en Las Palmas (una pequeña isla turística española) se cansó de que la sobaran gratis, de salir a cenar con capullos integrales y tener que pagar la mitad de la cuenta y decidió clarificar el precio.

Y es que todo esto-decía ella- de que si una es puta o si lo es la mujer casada mantenida por su marido es una simple cuestión de precio. De la misma forma que las compañías de telefonía se empeñan en complicarte el precio de la llamada poniendo franjas horarias y compañías y promociones y el día de la llamada feliz y los bonus y qué se yo, de la misma forma las mujeres complicamos el precio, para que el cliente no sepa cuanto le cuesta en realidad tener una mujer en su cama.

Así, al menos con las putas uno sabe cuanto paga, y muerto el perro se acabó la rabia, en cambio con el resto de mujeres, las que no somos y no queremos ejercer de putas, ah.. amigo.. ay sí que no tienes idea de cual es exactamente el precio que vas a pagar.

Así de repente, un día te das cuenta de que el coste de tener calientes los pies en invierno supone ser la mitad que complemente las carencias de todo tipo que la educación burguesa y las películas románticas nos han dejado en el cerebro, el hombre además debe ser buen amante, traer muchos filetes a casa, acordarse de cuanta fecha especial elijamos arbitrariamente que debe recordar (cumpleaños, aniversarios, santos a recordar y toda celebración patrocinada por el Corte Inglés) y colmarnos de felicidad con entre uno y dos hijos que dicen las estadísticas que las mujeres españolas tenemos la fertilidad más baja del mundo y que nos la repuntan las inmigrantes extranjeras, que a decir de los xenófobos se aprovechan de nuestro sistema sanitario universal y gratuito y qué se yo cuanto debate.

En resumen, y a lo que iba, no se crean todo lo que lean, no les cambien el significado a las palabras, usen la cabeza para pensar y no sólo para redactar. Y disfruten de la pequeña libertad que este siglo nos da a las mujeres: poder decir cualquier estupidez que se nos pase por la cabeza sin el menor empacho porque no faltará quien pase a dejar un par de aplausos meritorios por tener el valor de ser mujer y decir lo que nos juntó dos neuronas, aunque eso le implique tener que pagar por nuestros servicios. ¿Que será que ya nadie lee lo que la gente escribe?

Me voy con guy, la tv nos hace mierda el cerebro a todos.
 
negroviejo,04.04.2006
Y bueno, ¡Que se yo!

Se dijeron tantas cosas que no se por donde empezar.

La filósofa madrileña sacó a relucir el asunto de las mitológicas sirenas. Perdición de los marinos, que al escuchar su canto acudían prestos y jamás regresaban. ¿Qué harían con esos pobres tipos?, me pregunto. Tal vez los prepararían a la vasca o en filetes marineros y los deglutirían en algún bodegón submarino con Neptuno a la cabecera. Pero también se me ocurren otros interrogantes, más allá del misterio y romanticismo que envuelve a estos fantásticos seres. Porque se las pinta muy blancas, generalmente rubias, con hermosos rasgos faciales, largos y flexibles brazos, turgentes y bien formados pechos, pero de la cintura para abajo eran peces, ni más ni menos. Entonces, ¿Dónde carajo tenían la concha? Porque seamos claros, si estamos dispuestos a jugarnos la vida por una de ellas, que no sea solamente para tocarle un poco las tetas como noviecito quinceañero. Y suponiendo que hurgando entre las escamas, llegáramos a encontrarla, ¿Cual sería la pose más adecuada, bíblica, ella arriba, cucharita, perrito? Del sesenta y nueve, ni hablar. Convengamos en que la cosa tiene sus bemoles, y sospecho, que en cualquier caso, nos quedarían serias dudas sobre su higiene personal.

Otro tema que me impresionó profundamente, fue la anécdota que nos refirió la moderadora defensora de las minorías segregadas, respecto a su viaje en autobús a Barcelona, cuando un veterano caballero luego de entretenerla varias horas con su interesante charla se durmió, al igual que ella. Parece ser que en un momento la despertó un fétido olor, que en principio ella no supo a que atribuir, pero a renglón seguido un sonoro pedo, cinco en escala de Ritcher, le informó que su elegante acompañante se estaba cagando alevosamente. Es un problema que todos hemos vivido alguna vez en medios de transporte de distinto tipo y hasta en ascensores o elevadores repletos. Creo que la solución la encontraron los japoneses, prácticos como son. Porque todos sabemos como se viaja en Japón, especialmente en trenes subterráneos.
Ellos, tan considerados, con la excusa de no contagiar el resfrío o la gripe se colocan uno coquetos barbijos quirúrgicos, que en realidad, impregnados en perfume, sirven para no comerse esos insoportables pedos, compuestos por pescados, fortísimos condimentos, curry y otras yerbas que constituyen la base alimenticia del país del sol naciente.

Otro tema con el que no puedo menos que coincidir, es el planteado por nuestro benemérito pensador de Villa Ortúzar y luego confirmado por el poeta trasandino exiliado. ¿Cómo mierda puede una madre ser tan hija de puta de morirse el día que juega nuestro equipo? por ejemplo. Justamente cuando estamos sentados frente al televisor, con una cervecita helada esperando que empiece el partido, suena el teléfono y es el pelotudo de nuestro padre para informarnos que se murió la vieja. Y el pensador tiene razón, uno no puede cambiar la voz y negarse, o hacerse el borracho, hay que hacer de tripas corazón, resignarse, apagar el televisor y comenzar a ocuparse de toda esa bosta que son el velatorio y el entierro. Algún optimista podrá decir que igual se puede ver la repetición del partido en otro momento, pero convengamos que no es lo mismo. Y no quiero ni acordarme del asunto de Malvinas, porque hay que ser un redondo infradotado, como sin duda lo eran aquellos milicos, para iniciar una guerra contra la OTAN justo cuando comenzaba el mundial de fútbol y nada menos que con Maradona. Al final, perdimos la guerra y nos rompieron el orto en el mundial. ¡Que año de mierda ese 1982! Lo único que faltó fue que se muriera nuestra madre el día de la final.

Es interesante el comentario de la humanista colombiana sobre mi texto anterior, cuando se refiere a que, al montarme y agarrarme de las tetas de aquella mujer, taponándole un orificio inferior para que no hiciera agua en el helado mar del norte, incurrí en necrofilia. Y tiene razón, porque si bien cuando me aferré a ella y nos fuimos al agua estaba viva, igual que cuando la clavé, antes de sumergirse para siempre ya se había puesto azul y no respiraba, por lo tanto me estaba cogiendo a una muerta y en picada. Pero fue un acto involuntario, en trance de muerte, que se me debe perdonar
Reflexionando sobre lo dicho, recordé un film animado que vi recientemente. El cadáver de la novia, de Tim Burton. Es una obra de gran calidad, tanto visual como musical, pero en todo momento existe la posibilidad argumental de la relación de sexo entre el protagonista masculino, vivo, y la novia del título, muerta, dado que se habían casado. Un canto a la necrofilia.

El ensayo de la moderadora, analista, odalisca, etc. no tiene desperdicio y es un claro ejemplo de su inteligencia e imparcialidad para abordar cualquier tema. Podríamos resumir sus dichos en una frase: La puta más cara, es más barata que la propia. Y hasta más conveniente, agrega, porque no hincha las pelotas con exigencias de ningún tipo. Su texto me ha sugerido la idea de dar a la profesión de puta jerarquía universitaria y terminar con la estigmatización que las ha perseguido desde siempre. Que las mujeres que se dediquen a comercializar su sexo lo hagan con conocimientos de contabilidad, historia, psicología, higiene, primero auxilios, sociología y filosofía. Poder ver, de una vez por todas, en la puerta de un a lujosa casa, una orgullosa chapa dorada que rece: Fulana de Tal – Puta, o Meretriz Diplomada. Que los padres se sientan orgullosos al proclamar. Hoy es un día de gran felicidad, mi hija Susana, la luz de mis ojos, se ha recibido de puta con las mejores calificaciones y se va a hacer un post grado a París. O que un marido le diga a su esposa; no estás cogiendo bien, ¿Por qué no solicitas una consulta con la puta de la otra cuadra? Me emociona pensar en grupos de tiernas jovenzuelas ingresando a la Universidad, muy pintarrajeadas y perfumadas, con sus Kamasutras debajo el brazo, a realizar sus primeros trabajos prácticos.

En fin, todo cambia y la vida sigue





 
vatenne,04.04.2006
(Me pongo el disfraz para rebajarme a la altura de quien también tiene esa maña)

Hombre de la calle, usted me ha quitado las palabras de la boca. Ayer cuando hablábamos en el msn escribía esto:

Entonces hablemos de las putas de nuevo. De diferentes tipos de puta. Como la amante, (que ni siquiera es la esposa del tipo) y es tan descarada y celosa enferma que maquina una argucia para salir de la duda de si su amante le es infiel con otra. Otra, diferente de la esposa, porque solo las mujeres medianamente inteligentes no nos involucramos con tipos casados y si lo hacemos no los celamos con sus esposas, carajo! Que hay que ser muy estúpida una mujer para ser amante y celar con la esposa y peor aún creer que no tendrá otras amantes, que si le es infiel a una le es infiel a todas.

También hablaba yo en un posteo anterior de la puta mantenida, la que yo quiero ser. Es un intercambio no formal de sexo y muchas otras actividades, por dinero, por bienes materiales. Y eso es prostituirse aquí, en este tercermundo, y en todos los anteriores. Puta es la que espera que el tipo que la conquiste se aparezca con regalos finos y salidas a comer a restaurantes caros y que se gaste la mitad del sueldo en ella. Esa para mi también es puta. Pero yo si digo que quiero ser Puta (con P mayúscula), porque al menos no me voy a esconder tras la doble moral de decir que "no lo soy y no ejerzo" pero luego asegurar que el pobre tipo perderá hasta la camisa por poder pasar un rato con las putas de la minúscula.

Hay que tener dignidad y criterio para entender lo que significa ser Puta. También hay que tener más de las dos neuronas de las que habla la moderadora (sin disfraz) para entender bien el mensaje a través del choque cultural. Hablando de las putas tercermundistas, no en vano somos las más apetecidas. También las más ingenuas.

Conozco una puta (con p minúscula, para que se diferencie) que de tanta envidia que le tiene a las Putas, lo único que puede es negar su propia condición, creyéndose el cuento de que está por encima, cuando en realidad permanece abajo y con las piernas bien abiertas.

Buen día para todos!
 
rnahimla,04.04.2006
No hablaba de ti. Ese post tiene más de quince días enlazaba con uno de iolanthe. No lo subí porque la página estaba saturada. Déjalo ya. Salgo con una persona desde hace tres años, soy muy feliz, jamás toqué a un hombre casado y puedes preguntar a todo el mundo que hay en mi messenger: no tengo cibersexo con nadie. El porqué es sencillo, me gusta el sexo y me gusta el buen sexo y para eso es necesario mirarse a los ojos y tener mucho tiempo. Se tardan o yo tardo, dos años en poder decirle sin palabras lo que realmente quieres en cada momento a tu amante. Eso no lo cambio por una cosa rapidita de digitación sencilla.
El tercer mundo no es Colombia es Africa, al menos para Europa y en mi barrio hay un bosque enorme donde están paradas, muriéndose a ratos.
 
vatenne,04.04.2006
- En público porque usted así lo hizo-

No irrespete este foro, que de plano le digo que no se por qué se dio por aludida si yo solo escribo "estupideces"

Si tiene algún otro comentario hágalo en el libro de visitas, que para eso es. De ejemplo señorita moderadora.

(Pido al moderador de la sección el favor de borrar este comentario y el de la señorita para que el foro mantenga su curso)
 
iSaMaR,04.04.2006
Para mí el término "P/puta", así dicho con pésima onda y con zaña y maldad, difiere muchísimo con esas féminas q alquilan su cuerpo por unas monedas o por autos, o por comodidades.
Si alguien me dice puta, sabiendo q no lo soy, pues entonces, me insulta, me agrede, me ofende.
Pero si a una prostituta, le dicen puta, pues lo asume como tal y ya.
No hay más putas q las personas q no son transparentes, las q cargan sus dobleces y dan eco en los demás, la gente manipuladora, q pervierte, q maneja, q incita.
No hay más putas q las personas q se ocultan, q ocultan sus ofensas, encubriéndose con una capa de inocencia.
Puta es quien quiere hacer su voluntad, aplastando cabezas y cuerpos, y almas.
Eso es vergonzoso. Debemos hacer todos una instrospección para saber qué tan putas somos.
En mi caso, creo ser virgen en el asunto (porq en el otro, noo), pero creo q muchos sabemos quién realmente lo es y quién no.

Vatenne tu es non pute, chér amie !
 
GraNada,04.04.2006
Miren como bailo en mis boxers ajustados negros!
Miren como poso desnudo para la foto!

Vamos, vamos! Vean si pueden poner esos verdes billetitos entre mis cojones mientras muevo en círculos las caderas!

Yo soy el puto del sitio y todas me quieren.
 
GraNada,04.04.2006
Puto Poeta.
Bah!
 
yihad,05.04.2006
... como te lea un mexicano...
 
iolanthe,05.04.2006






 
iolanthe,05.04.2006
.
 
cafeina-,07.04.2006
La magia

Hoy alguien me preguntó por msn si yo creía que la magia existía.
Contesté que sí, y me pidió un ejemplo.
Respondí algo similar a esto:

Yo escribo una letra y esa letra se transforma en sonido. Ese sonido se transforma en un haz de microondas y luego vuelve a ser sonido, para convertirse finalmente en un flujo de electrones que impacta tu pantalla en la que aparece mi letra, que te hace sonreír o llorar.

“Me hiciste sonreír”, fue la respuesta.
 
pierremenard,07.04.2006
Ufa che con esto de las mudanzas, siempre se olvidan al gato o al enano.
Intentaré desentrañar una no tan extraña peculiaridad que me tiene cariacontecido (¡chupate esa mandarina!)
Los psicólogos nos llaman fóbicos, los del rioba cagones; nos atormentamos, es cierto, con lo que para el común de los mortales es baladí, pero tambien es cierto que el hombre es barbárico y ama la sangre.
Si uno comete la imprudencia de casarse le sacan sangre, si emprende un negocio, le sacan sangre, si juega a la tómbola, le sacan sangre, si se sube a un árbol, lo bajan y le sacan sangre.
Preveran, si es que estan despiertos, que le tengo fobia a las agujas, sobre todo si me la quieren encajar en alguna parte del cuerpo (lo mismo da que extraiga o inoculen).
En mi pago los psicólogos pasan penurias económicas ya que la canalla, la masa, el vulgo, prefieren el amigo al diván; como quien les narra esto es un cabecita negra, partió una mañana con viento fresco a llorarle las cuitas al lúcido vasquito Ulloa.
El próspero empresario, dueño de la marisquería "El Mengará", entornó los ojos como los grandes pensadores cuando escuchan algo inconcebible, (luego me enteré que su "monchalance" no respondía a una elucubración intelectual sino a la ingesta excesiva de gin-tonic, y su posterior resaca); balbuceó el gigante sobre bueyes perdidos, y sin decir "agua va", se refugió tras la puerta del baño (me pareció oirle llamar a un tal Hugo con tonada guitural: Huuuuuuggggoj Huggggoooj).
Me urgía, por razones que luego comentaré, al menos una palmada en el lomo, por lo que huí de aquel recinto, esta vez, en busca de la comprensión femenina.
A los hombres nos mata ese instinto edipiano de buscar en "semejante criatura" la palabra de aliento, el envión del que uno surja fortalecido.
Los hados escogieron por mí, de eso no hay dudas, una modelo que suelo usar cuando se me ocurre pintar.
Fué arrimar el cerillo a la polvora (la polvorita), las compadradas de la niña me dejaron sin aliento.
Pretendía demostrarme que la fortaleza femenina es asaz superior a la masculina (citaba como ejemplo el parto, ¡la muy turrita!), hablo de la epidureal o epicureal, o sabe Dios que cosa, que te la encajan en la columna, y como quien les narra es imaginativo, me vi sumido en un desmayo que bien puede calificarse de bochornoso. ¿Qué pretendía con tanto lujo de detalles?

Continuará.
 
iolanthe,07.04.2006
A quién madruga, Dios le ayuda.- Algún componente de la alta aristocracia o alto ejecutivo inventó tal frase. Aunque con los siglos que debe tener dicho refrán, sería el dueño de un castro feudal o similar el que dijo tal chorrada. Sí, un individuo que no sabe lo que es madrugar pero vive a costa de los que madrugan, ése lo inventó. El que madruga más bien piensa que no le ayuda ni Dios. Se levanta muy temprano para laburar, acaba la jornada y marcha a casa para dormir y después se levanta temprano para laburar y laburar hasta crujir.

Me pregunto si somos dueños de nuestros actos. Pongo un ejemplo escatológico, es de lo que más sé, no voy a poner ejemplos de números primos que ya soy yo bastante prima, una de esas que madruga. Somos esclavos hasta de nuestros instintos más primarios. El patrimonio fecal que ocupa nuestros intestinos cuando se le place nos ordena la evacuación. La panza si tiene hambre ordena alimentarse y las neuronas si están cansadas nos mandan a la cama a dormir. Obedecemos a nuestras tripas, a los padres, a la pareja, al estado…somos esclavos. Si tratáramos de ir en contra de todos ellos, no seríamos más que un pequeño vector desorientado, diferente sentido, misma dirección, causa- efecto, acción-reacción…prefiero ser un cuanto de energía y saltar a otra repisa de la estantería, salir de ese karma asfixiante.

Los adolescentes se inician en eso de pertenecer a un grupo, a una tribu urbana (no citaré ninguna porque ahora las desconozco, me quedaron atrás y prefiero no saber), la necesidad de aceptación por parte de los demás deja atrás la búsqueda de tu propia identidad como individuo. Se llega a la conclusión de perder la esperanza de ser uno mismo, comienza la conducta perpetuamente alienante, condición humana.

Los actos rutinarios son propios de nuestra autoría…dudo que cuando yo me acerco a ver el precio de un producto en el supermercado, venga un personaje a interesarse en ese mismo producto. Si unos minutos antes pasó por allí y no le presto la más mínima atención, porqué ahora que tengo yo el producto en la mano viene, porque es un puto inseguro y claro yo me sé otro refrán, más claro y adecuado para esta sociedad actual…

Donde va Vicente, donde va la gente.


Saluditos a los del otro lado del charco que hoy madrugaron para subir sus contribuciones al forito.
 
negroviejo,07.04.2006
Luego de trajinar arduamente entre sirenas, putas, y otras cuestiones que no viene al caso, la filósofa madrileña ha tirado sobre el tapete el tema de los madrugadores, sobre los que trataré de aportar algunas conclusiones.

Desde ya, todos somos o hemos sido madrugadores en algún momento de nuestra vida llevados por las obligaciones. Estudiar o trabajar suelen imponer esa rutina. Lo que nunca entendí es a los que madrugan por placer, que generalmente por otra parte, son los que acostumbran a acostarse temprano.

¿Y para que se levantan temprano? En Argentina al menos, yo diría que por dos razones fundamentales: la primera, mear, la segunda tomar mate. Y si se es un jubilado inactivo hay una tercera razón, quizás la más importante: comenzar a romperle las pelotas a los demás habitantes de la casa desde la salida del sol.

Porque el que se levanta temprano lo primero que hace, es ruido. Así, el pobre infeliz que se acostó muy tarde porque salió de joda o se quedó enganchado con una película en la TV, tiene que aguantarse el quilombo que hace el madrugador en el baño, cuando mea o se manda una estruendosa cagada, tira de la cadena, o como está medio pelotudo de sueño, se le cae al piso todo lo que toma entre sus manos.

Luego va a la cocina, donde suele haber una radio o un televisor y como es el único infeliz del barrio que está levantado, se aburre. Entonces pone el noticiero, de tal manera que cuando se levantan los demás, es él quien se encarga con cierta malévola satisfacción, de transmitir las malas noticias. Y lo que considera un volumen bajo, para quien se quedó en la cama equivale al equipo de sonido de los Rollings Stones en la oreja.

Otra pelotudez propia del madrugador, si vive en una planta baja, es abrir la ventana que da a la calle para ventilar, y el que está durmiendo imprevistamente comienza a soñar que avanza en un trineo por la estepa siberiana cubierta de nieve. Pero invariablemente se despierta con la voz tonante y amistosa del madrugador, gritándole a una vieja hinchapelotas como él que pasa por la vereda de enfrente camino al supermercado. ¡Buen día Doña Rosa, parece que vamos a tener un lindo día hoy!

Otra cosa que suele hacer el madrugador, es cumplir con lo que el considera una vocación de servicio. Esta consiste en abrir en abrir imprevistamente la puerta del dormitorio de quien duerme y despertarlo con un grito a boca de jarro. ¡Ché!, ¿vos no tenías que hacer algo hoy a la mañana? Y ante la respuesta negativa y adormilada, responderá: Ah, disculpame que te haya despertado…

Una fijación compulsiva que es común a la raza extraterrestre de los madrugadores, es la de ser los primeros en llegar a cualquier parte. No importa que los bancos, oficinas públicas, comercios u hospitales estén abiertos todo el día, el madrugador quiere ser el primero en entrar, al punto que generalmente llega antes del horario de apertura. Entonces se queda en la puerta, y mira con aire de superioridad y suficiencia a otro madrugador como él, pero que llegó segundo y que vivirá el día con esa frustración.

Por supuesto, que si a uno se le ocurre invitar a un madrugador a eso de las seis de la tarde al evento más interesante del mundo, pero que ocurrirá a la noche, dirá: Perdoname flaco, me encantaría ir, pero tuve un día agotador y mañana tengo que madrugar.
 
c_posada,08.04.2006
Con el permiso del hombre de la calle y el de la anfitriona voy a darle un giro al tema este de las madrugadas, para retomarlo luego.


(De antemano pido excuasas por ignorar al hemisferio sur del planeta, hoy estoy en el norte, y como tal esto es para los del norte los del sur bien puedan cambiarle el orden)


La primavera ronda por todas partes (eso no tiene nada de bueno ni de malo) O sea, viene el polen, vienen los problemas de alergia, viene la ñoña esta de no saber si seguir saliendo arropadito o mejor ligerito. Y justo el día que te decides a dejar el abrigo en casa, justo ese día el viento helado se te mete hasta los huesos.

Pero como sea, el paradigma es que llega la primavera y de inmediato todo el mundo se enamora. El amor se respira en el aire igualito que el polen. No se en realidad si haya alergia al amor. Hay quienes deciden colgar las pelotas y luego se arrepienten con o sin primavera.

Con respecto a esto del amor primaveral yo tengo cierta teoría. Observando precisamente la naturaleza, no la que nos pintan los poetas, sino la que uno realmente tiene que padecer, he concluido que al amor bien hacen en compararlo con las estaciones.

Hay amores primaverales donde todo es muy florido. El beso botón de rosa, el deshoje de margaritas, el sexo que estimula "la flor", y el romance a flor de piel. Esos amores son una tontera y pérdida de tiempo. Poetas que vinieron a meternos el dedo a la boca al decirnos estas guarradas cuando hay que ver que no hay rosita sin espinas, no hay margaritas sin Claudias, Marcelas, Fernandas, Augustas y vírgenes del Carmen. El sexo si no es bueno, caliente, cachondo o como quieran llamarlo, mata la flor como la mata encontrarse pelos en una cuca. Y el romance a flor de piel es de forma, no de fondo.

Están los amores de verano. Esos si que son cachondos. Y entonces, como todo lo efímero, se va con la primera brisita fresca de finales de agosto. ¿Amor? Ligue es que era la joda esa. Que el teléfono se queda en la libretita de la mesita de noche del resort donde pasaste esos apasionados atardeceres, calurosos, sudando, gimiendo y tirando.

Y los amores otoñales... Esos tienen algo particular. Son totalmente platónicos. Aquí de "aquellito" nada. Y son lindos, pero más pronto que tarde uno de los dos se muere. Y quedó la cagá para el otro.

Por último, yo me quedo con el amor que nace en invierno. Nada más positivo para el amor que el frío de invierno, donde te metes a la cama la mayor parte del tiempo, donde toda actividad es de puertas pa adentro de la casa, o sea que tienes todo el tiempo del mundo para conocerle la lagaña a tu pareja y así darte cuenta que darías tu vida por esa lagaña.

Hace como 6 meses vi en discovery que un estudio científico de alemanes demostró que el amor eterno dura 3 meses, lo demás es convivencia, tolerancia, compromiso y todas esas jodas sociológicas.

Al amor mejor madrúguele, no espere la primavera.

Saludos y sigan quejándose de las madrugadas de los que nacimos antes de tiempo por no llegar tarde.
 
guy,08.04.2006
Carajo, no puedo menos que identificarme con el señor pierremenard con eso de las agujas en el cuerpo y las habladurías de las mujeres que se creen que, porque les dio por parir, se han hecho acreedoras poco menos que del planeta. Además también me he desmayado ante narrativas de ese tipo, verbigracia una vez en el bar, que un hijo de puta que además de tener sida había sido atropellado por una motocicleta en el centro y al rascarse con una aguja de tejer el tobillo (tenía la pierna enyesada) se había cortado y provocado tal infección que tuvieron que quitarle el yeso para curarla, ah, el olor a podrido… ese hijo de puta, de no haber muerto por el sida, hoy sería un novelista de puta madre, creo yo.
Además y siguiendo el hilo de nuestro afrancesado exponente el señor pierremenard, anímese, mi estimado, es cierto que los psicólogos son perfectamente reemplazables por los amigos. Mire, tengo un amigo que es psicólogo y él lo afirma, dice de las dificultades de la gente para hacerse de amigos y esas cosas. Puedo traer aquí alguna frase de este amigo que además es veterano, unos sesenta años; él afirma un caso concreto: usted va al psicólogo y luego de unas sesiones descubre o cree que se siente mejor, que ha solucionado algún conflicto. Entonces usted se encuentra con un amigo y ante un planteo usted le menciona que conoce al psicólogo tal, que es buenísimo ¿por qué? —quizás le pregunte su amigo a usted— “pues porque tal cosa, andá a verlo y vas a ver”. Patraña, según mi amigo el psicólogo, si realmente a usted le ha servido su tratamiento usted está en condiciones de afectar a su amigo de forma positiva, es decir que usted pasaría a ser el psicólogo de su amigo y con mayor o igual eficacia porque usted siente un afecto por él. Esto lo afirma mi amigo y no yo, pero me suena convincente. Es como el ejemplo de la pavada de los que hacen milagros, o los farsantes como Sai Baba, o Mahoma, o dizque dios, o la concha de su madre. Acá viene un boludo que dobla una cuchara con la mente, o atrapa pedos con una red, o le hace parar la pija a un muerto… ¿para qué mierda sirven esas cosas? Porque después el hijo de puta se pone un templo y dice que si usted tiene un problema él, que es un mentalista capaz de doblar una cuchara con la mirada, le va a arreglar la vida ¡ahá, señor mago curandero milagroso! ¿no sería más positivo que el boludo de dios, en lugar de haber resucitado al jipi de su hijo, se hubiera puesto a curar la tisis? ¡además el pendejo volvió a cagar fuego! Porque el señor David Copperfield, que es más divertido, nos muestra sus trucos y anda revoloteando por el escenario y luego se va a su casa a cojer o al bar a tomar una cerveza o a la panadería… Pero esos miserables que andan resucitando gente o curando la leucemia mediante aplicaciones de meo de sapo a una vieja de ochenta años que a los tres días de curada muere de vieja, o que dicen del yoga y duermen patas para arriba, o que afirman hablar con marcianos para que usted que tiene un mal sea sanado, esos miserables, decía ¡no, claro! ellos van y rezan, hablan idiomas raros, comen pasto, o viajan al Tibet para estar en contacto con vaya uno a saber qué clase de sociedad del futuro o del pasado o de putos o de monjes autistas hermafroditas; lo que se dice misticismo.
La cuestión es que una vez le comenté a mi amigo el psicólogo eso de que me desmayaba ante un relato y comenzó a hacerme preguntas, entonces recordé mi pánico escénico (una de las cosas que me hizo abandonar la música ya que alguna vez fui guitarrista). Me dijo que debería aplicar eso mismo que hace que pueda compenetrarme de tal forma en una situación al grado de meterme en ella para concentrarme en el instrumento y así sería un buen ejecutante. Tarde piaste, mi viejo, eso de la auto-hipnosis (término suyo) va bien para aguantar el frío, sobre todo si salís corriendo, qué joder.
 
GraNada,08.04.2006
Hoy voy a sacarme un ojo amarrarme los dedos pintarme las uñas cortarme los brazos sacarme una oreja quemarme entero, sacarte la tuya raparme las cejas freirte cortao venderme barato dibujo calcao, sacarte la chucha meterte la pata enterrarte un cuchillo en el patio de al lao.

Alma rabiosa cadena perpetua pegarte un balazo cortarme las venas sacarme los dientes rebanarme los dedos quebrarte los huesos con una cadena, mudarme de casa y quitarte a tu hijo romperte la cara con un crucifijo, secarme el pelo torturarte, emborracharme para poder tocarte.

Quitarte la ropa echarte a patadas reirme en tu cara a manos armadas desesperanza desesperado penado por ley ley de la vida vida no quiero mucho tormento, ya me voy me voy con la mierda hirviendo, mami espera me estoy muriendo a nadie le importa me estoy pudriendo, en todas las vueltas desencuadrao desencajao, gloria pa loh desgraciao.


- Gonzalez y los Asistentes.

El Vacío es el Padre de la Poesía.

2006.08.04 14:09

solo hablaremos idioteces
comeremos pasto y despues nos acostamos en la tierra
a ver las nubes
no me vas a decir nada, ni yo a ti
despues te voy a agarrar una teta y me la voy a meter en la boca
se me va a parar un poco y voy a seguir con tu culo
el techo se cae un poco mas, las paredes cierran
te vas a dar vuelta, recostandote de guata en la cama
yo miraré la tele mientras te penetro
y no harás ni un solo sonido
los ojos abiertos mirarán mas alla de lo que se puede ver
las cortinas no se traslucen
afuera no hay nada. nada.
la tele es como un zumbido que anuncia el fin del viaje
como un camapanazo que da termino al último round
y acabo dentro de tu culo, anunciando al ganador:
el vacío.
 
pierremenard,09.04.2006
Pánico escénico es algo que tambien tuve, pero bueno, sería engorroso exponer más llagas purulentas; lo que sigue , luego de tamañas muestras de pensamiento vivo, sonará sin dudas a herejías, sobre todo considerando que segundas partes nunca fueron buenas.

...Al retomar la conciencia rostros circunspectos me rodeaban, voces amplificadas, y manos solícitas.
Antonella, sentada sobre mí, me daba bofetadas. Esta última escena (con ligeros cambios de circunstancias) la había soñado un par de veces.
Alegué stress, como para justificar el bochorno, he hice mutis por el foro.
Bien dice el Zupay que uno sabe con cuantos bueyes ara; el yorugua Varela era mi última carta, una carta que no hubiera querido jugar. Varela es sobrio, parco, e inmisedicorde en cuanto de baladí se trate.
Su lugar de residencia osa llamarse el Matadero, nombre que implica connotaciones eróticas y es una advertencia para las niñas que transpasan el umbral.
Lo hallé jugando un solitario.
Para entrar en confianza le sugerí que me cebara unos mates.
"El mate es para los presos"
¿Un té? rogué.
"El té es para los enfermos"
Un café? (ya sin convicción).
"Otro pobre atributo del pequeño-burgues"
¿Agua?
"Del grifo"
Fuí al grano mientras él seguía perdido en sus barajas. Cuando hube acabado me crucé de brazos y esperé ansioso.
Primero se le agitó el vientre, luego los hombros, hasta que al fin eructó su tartamudeo de hiena.
¡Que pelotudo! Carcajeó.
Recordar, me dije, el pedirle explicaciones al yorugua por su actitud sino grosera, insultante, cuando venga con el caballo cansado.
Ante el inconveniente de olvidarme, le dije a modo de despedida:
"Ya vas a venir con el caballo cansado".
Al otro día debía presentarme ante el doctor Sangrando (no es joda, se llama así), para un chequeo médico que me exigía una empresa, mas o menos seria, para engordar su plantel de novatos.
El plazo se acortaba...
 
c_posada,09.04.2006
Hace como 4 meses escribí esto:

(Lo traigo a colación a proposito del tema que traen los maestros Guy y Pierre. )


El miedo al ridículo, otro mito urbano.

Diciembre de 2005



Hoy recordé por que le temía tanto a hacer el ridículo cuando era adolescente.

No era por cómo sientes cuando te sube la sangre a la cabeza y, aunque no haya un espejo al frente, sabes con certeza que tu rostro ha cambiado al menos 6 tonos por encima de su natural color. Me hubiera gustado ser trigueña o negra solo por eso.
Tampoco es por la gota de sudor que resbala recorriendo el centro de tu espalda durante el espectáculo bochornoso. Esa gota es silenciosa y aunque gritara no la escucharías.
Ni mucho menos por el qué dirán, siempre habrá quien lo diga igual, aunque no des tantos motivos.

Hoy recordé que le temía porque el ridículo es el guayabo (o resaca) moral sin la ingesta de alcohol.

El ridículo es la capacidad que tenemos todos de volvernos ciegos a lo evidente y sordos al llamado a la cordura.
Es ese instante de silencio cuando muchos pares de ojos observan tus movimientos sin poder hacer nada para impedir ese predecible paso en falso que estás a punto de dar; instante que recrearás en tu mente durante mucho tiempo, y aún años después vuelves a sentir el corrientazo de angustia que debías haber sentido en el instante y no en su recuerdo.

Uno le teme al ridículo entre los 14 y los 25 años, luego, por alguna razón que desconozco, decide que temerle al ridículo es ser débil e inseguro, y se abandera de una causa: “Perderle el miedo”.
Nos auto convencemos de que es un paso a la madurez. Es un paso agigantado al ser adulto por fin.

Tanteamos terreno haciendo pequeños ridículos entre la familia y los amigos cercanos. Cancheros, le dicen algunos a aquellos que de un momento a otro perdemos (de dientes para afuera) ese miedo a vernos sentados en el inodoro cagando frente a una audiencia exigente.

Un buen día haces un oso monumental. Sin previo aviso te tomaste toda la confianza del caso y caes en el ridículo más grande que recuerdas. No viste el predecible paso en falso, no escuchaste la gota de sudor, no te percataste del silencio de los ojos al observarte… Nada!

Ciega, sorda pero no muda como Shakira estuviste en el podium durante largo rato y ahora lo recreas.

Idéntico al guayabo moral, sed, palpitaciones, ojos rojos, temblor finito, bumbum en tu cabeza y la maldita voz interior gritándote: “¡La cagaste… te vas a morir hijodeputa!”

Y como una catarata se te vienen todos los ridículos protagonizados de tus 33 años al hoy. Quieres salir corriendo y desaparecer, pero sos masoquista hasta los tuétanos y necesitas una voz real que te diga lo que tu voz interior repite insistente.

Hoy recordé por qué le temía y viviré con ese temor los años que me esperan, para volver a sentirme inseguramente feliz y débilmente cobarde.

Viviré mas, se los aseguro.



Pero quiero agregar que el pánico escenico es una herramienta muy útil (léase como "excelente excusa") para quienes tenemos este problemita de no poder enfrentar auditorios. Y no me refiero a los auditorios universitarios y esas cosas, yo hablo de enfrentar a interlocutores, a los ojos de quienes están recibiendo un mensaje.

Hace un ratito hablaba con alguien que se caga de susto por exponer su talento ante la crítica. Le decía: "No joda tanto, usté tiene talento, usté me corrige a mi... y si yo puedo usté puede" Dámdomelas de valiente porque hay que ver lo que me rajé mil veces antes de atreverme a exponer mi verborrea en este foro, por ejemplo. Incluso cuando recién comencé a visitar estos foros. Timidamente escribía alguna tontera de no más te 37 caracteres con signos de admiración o interrogación incluidos. (sin tilde, vieron?)


No se qué habrá decidido, el parroquiano con el que hablaba, si ven por ahí un nick nuevo, tembloroso, sudoroso y tartamudo, fue porque se aventó! Pero lo que si puedo asegurar es que se va a pasar un muy buen rato en su "escribo - borro - escribo - borro - escribo - borro" y cuando decida lanzarse al abismo, en lugar de descansar y soltarse, se engarrotará en su silla (la nueva) esperando ver los comentarios al respecto.

Recibirá aplausos, de eso estoy segura. Y habrá quien deje percibir ese tufillo de envidia en medio de lisonjas amistosas porque hartos son los fariseos que aquí se desparraman en halagos y lamen culos como si compraran almas para belcebú.

Los dejo por hoy...

Mañana hay que madrugar... ¡Carajo! que yo los domingos también madrugo... que la cosa es que no duermo!
 
c_posada,09.04.2006
Fe de erratas: donde dice "Dámdomelas" debe decir "Dándomelas".
 
Nuntucket_,09.04.2006
Eso de los amigo-psicólogos que menciona el joven Guy, me ha traído a la cabeza el recuerdo de un paseo que intenté dar hace un par de días. Un amigo me reprendió por pasarme demasiadas horas encerrado. Si no estai en la oficina – me dijo- te metís en la camioneta huevón y, si no, te encerrai en tu pieza y no salís de ahí hasta lotro día, huevón –me dijo. Y era cierto. Hice un pequeño repaso mental de las últimas veinticuatro horas vividas y caí en la cuenta de que –ese día- no había visto el sol. Lo que tenís que hacer –me dijo- es pasear, huevón!, salir al sol, caminar, no sé –continuó- ándate a Viña, camina por la orillita de la playa, respira alguna huevá que no sea el humo de esas mierdas que fumái. No seái huevón –remató.

Así que me metí en las zapatillas, me puse una camiseta y, sobre ella, y la camisa desabotonada afuera del pantalón. Así visten los paseantes –pensé- y me fui a Viña. Y comencé a caminar.

Dijo mi amigo que el truco para disfrutar de un paseo es caminar lento, con las manos en los bolsillos y mirando. Mirando hacia todas las direcciones. Reparar en los detalles, en las gentes, en el clima, en el viento, en los ruidos. Mirar, a través de la vitrina, al tipo bebiendo cerveza en la barra de un bar, o al mozo sirviendo café a un par de ejecutivos maricones. Inventarse una historia para cada uno de ellos. Involucrar al tipo de la plaza con la mina que acaba de subirse a un taxi o imaginar a la hija del panadero afilando* con el novio en un motel mientras su viejo suda entre harina y levadura. Lo más importante –insistió- es caminar lento. Para reparar en los detalles. Caminar lento.

Me detuve en una esquina. Apoyé pesadamente la espalda en un disco pare e intenté recuperar la respiración. Había estado caminando durante una hora a paso acelerado, como si tuviera mucha prisa. Me ardían los pies y los sentía hinchados, como ranas preñadas. En cuanto me sentí un poco mejor, encendí un cigarrillo y caminé dos cuadras más hasta llegar a la camioneta. El paseo duró lo que duró mi capacidad pulmonar. No recuerdo al tipo del bar ni al mozo. Tampoco recuerdo haber visto a dos ejecutivos maricas ni, mucho menos, a un panadero sudando. No recuerdo lo que pensé mientras paseaba, no recuerdo lo que vi, ni por dónde anduve. Tampoco me sentía mejor.

Es frustrante no saber ni siquiera cómo pasear.

De ahí, y en adelante, las cosas empeoraron. Levanté a chuchadas** al viejo que me cobró luca y media*** por una hora de estacionamiento. Lo zurcí a maldiciones a uno que viró en doble fila y, en cuanto llegué a mi casa, tomé los nombres de varios amigos e hice mi lista de ex-amigos.

A las ocho de la mañana del otro día llamé por teléfono a uno de los mejores psicólogos de Valparaíso. Espero que él pueda enseñarme a pasear. O -al menos- espero que no termine siendo mi amigo.



* Afilar: Follar, tener sexo
** Chuchadas: Palabrotas
*** Luca y media: Mil quinientos pesos chilenos
 
c_posada,09.04.2006
Otro recién llegado y aún no viene el hombre de la calle a darle bienvenida y título. Es que el Negro no madruga, ven?

Bueno, como yo si madrugo y me quedé con ganas de seguir escribiendo anoche, les traigo de pasadita una diatriba a propósito de las teleseries de las que alguien (creo que el hermano de la iguana) habló muchos capítulos atrás.

"Los Treinta (eso que pasa después de los 29)"
En el nuevo canal Fox Life, los sábados en la noche (después de la media noche) pasan 5 capítulos seguidos de esta teleserie de la Televisión Nacional de Chile.
Dios me ampare y me favorezca. Estoy segura, segurísima de que es una estrategia de la derecha retorcida de Chile para embrutecer hartísimo a su pueblo a ver si logran volver al poder.
No estuve el suficiente tiempo en ese país para conocer su idiosincracia, pero de algo si estoy segura: Dentro de la superficialidad que se maneja en las teleseries latinoamericanas, la de esta es la campeona. No pasa nada que no tenga que ver con sexo e infidelidad. Es más, ni siquiera tiene la eterna historia de la chica pobre que se levanta al millonario o viceversa. No hay el bando de los buenos y los malos que durante los últimos 30 años ha embrutecido a nuestros pueblos generándonos violencia. No. En esta teleserie lo único que hay son parejas montándose los cuernos unos a otros.

Está la pareja de la abogada exitosa con el típico "picante" que siempre le va mal en los negocios. Claro, ella finalmente se lo saca en cara dos o tres veces por capítulo, a gritos, y se va a montarle cuernos con uno de sus mejores amigos. También una o dos veces por capitulo.

La segunda pareja es del adicto al trabajo y la alcoholica. Desde que ella bebe, el tipo ni la mira, pero se va donde las putas. La borracha, en su guayabo (resaca) culposo del último capítulo de ayer, termina montándole los cuernos con un maricón que dice que ella besa rico. ¡Carajo! ¿A quién se le ocurre semejante libreto? Maricón que se respete no se deja tocar por ninguna gallina, mucho menos besar apasionadamente en un parque sentaditos en el prado.

La tercera pareja es la del tipo bueno, medio buenmozo, buen padre, dueño de su negocio, buen billete, noble hasta la estupidez, con la idiota que un día amanece y le dice que se separen porque se siente perdida, porque no se encuentra, porque no se halla. Permítanme... jajajajaja
¿Qué mierda es esa? Si después de los 30 una mujer, médico, tiene un hijo y un marido como ese no va a ser tan absúrdamente loca de dejarlo para irse a vivir a una pocilga de apartamento, sin muebles y empezar a tirar con el prometido de su compañera de trabajo. ¡Ni cagando!

La última pareja es de todas la más graciosa, se puede decir que rescata la patética comedia. La mina es una tipa re fea pero con un cuerpo escultural. Fiel hasta los tuétanos pero con un carácter que no se lo soporta ni ella misma. Y el tipo... ¡Válgame Dios! El tipo tiene serias conversaciones con su pene. Si, así tal cual como les digo, le habla a su pene que por cierto se mete en cuanto hueco le pasa por en frente y cualquier día se equivoca y lo mete en el culo del maricón que dice que la esposa del adicto al trabajo besa bien.

Me niego rotúndamente a creer que esto pueda ser medianamente el reflejo de la sociedad chilena del siglo XXI. Lo que me lleva a pensar que en realidad quieren embrutecer a la gente vendiéndoles la idea de que deben ser infieles... tal vez el mensaje subliminal sea directamente para que los socialistas aprendan que traicionar está justificado siempre y por tanto pueden comenzar a traicionar al partido.

Ahora que si esta es la realidad de los chilenos después de los 30, entiendo como fue que permitieron un Pinochet en el poder por toda una treintena haciendo lo que le dio la gana con su pueblo.

Buen domingo, niños y que pasen el rato!
 
iolanthe,09.04.2006
Ozú mi arma y mi corasón! Nuevas incorporaciones y yo con esto pelos. Bienvenidos al ruedo, este foro tiene aforo de buena madera.
No sé por donde empezar y a quién mentar de todos ustedes porque han sido unos cuantos los mensajes que he dejado correr. Parece que se fueron al tema de las fobias, de los psicólogos y de las telenovelas.
Siempre he pensado que quién esté libre de fobias que tire la primera piedra. Uno se puede plantear si al ir al psicólogo te resolverá manías, paranoias o problemas de autoestima o si para eso mejor ir al psiquiatra o a un terapeuta descerebrado que te pone patas arriba y te aúlla al oído mientras la música de fondo retransmite el resonar del agua de las cascadas del nacimiento del amazonas en luna llena del equinoccio del año entrante. Y tú que te meas y el tocahuevos que sigue hablando y después te dejará los bolsillos a dos velas. No, definitivamente esta imagen no me ocurrió nunca, creo que antes de ir a un psicólogo voy a mi perra y le cuento todos mis problemas. Que sí Teara… que te digo que el tal… es un fulano de mierda que me tiene hasta el carajo y la próxima vez que me diga algo… le muerdo el cuello o le agarro por los huevos y san se acabó todo. Me mira la muy puta de la perra, me da la razón como a los locos y luego trae su puñetera pelotita para jugar y ya. Esa es mi terapia, le doy un par de patadas a la pelota pensando que es la cara del boludo que me tiene hasta las narices y ya. Sin demoras, sin gastos, sin paseos, sin precisar aparcamiento…lloré mis penas con un can, que por lo menos es de la familia y me estima más que el terapeuta.
Más de una vez se me ha brindado sin coste alguno eliminar la miopía de mis ojos por láser. Muchos lo hacen y después de retirados los anteojos se les sigue quedando esa mirada profunda y perdida, de miope y punto. Desconfío de esas intervenciones cuando el oftalmólogo que me lo dice es portador de anteojos. ¿Por qué carajo no se opera él?
Lo mismo me pasa con los psicólogos. Como ellos que son tan infelices como los demás, padres y madres separados, con rupturas familiares ascendentes de por vida y siempre malhumorados, ¿como me van a resolver a mi la vida? Para eso le preguntaría a un alquimista, y si me diera la solución le tiro la piedra filosofal a los oftalmólogos, a los psicólogos y al huevón del que le hablé a mi perra y punto.
Freud siempre me ha parecido un degenerado. Si sueñas que estás meando, un trauma infantil se mezcla con que no follas. Si sueñas que te avergüenzas, un trauma infantil relacionado con impotencia. Si sueñas que te roban, un trauma infantil asociado a la anorgasmia… El caso es que, en el día a día cuando te encuentras a una amargada (ya que trabajo mayoritariamente con mujeres) piensas, otra que no folla, tendrá razón el boludo del Freud.

En cuanto a teleseries Carmen, la única serie independiente, divertida, inteligente y que te hace sentir cierta libertad…Doctor en Alaska.

Saludos a todos (yo también madrugué hoy...Dios descansó el séptimo día y el currantito de a pie que se joda)
 
negroviejo,09.04.2006
Como siempre, cada vez que abro el foro y encuentro nuevas contribuciones, me sorprendo, aunque ya no debiera, por la calidad de los textos y por la capacidad de mis contertulianos para descifrar los misterios de la vida y del alma humana.

Tiene razón la sagaz humanista colombiana cuando, con la seguridad de la mujer que despierta al hombre con un beso apasionado o con un codazo en las costillas, dice que no madrugo. Amo la noche y los ritos que trae aparejados, entre ellos el sueño, pero muy tarde.

Aunque no soy el primero, también cumplo en dar la bienvenida a éste foro, al según sus palabras, filósofo anacoreta de la costa pacífica que me ha deslumbrado con el relato de su lento paseo por la hermosa Viña del Mar. También expresa que no recuerda absolutamente nada de los pensamientos invalorables que durante la caminata afloraron a su mente, salvo el costo del estacionamiento. Pero ese es apenas un detalle.

El pensador ortuzariano, con su impecable estilo para decir verdades, trajo a colación el asunto del psicoanálisis, encontrando rápido eco en sucesivos comentarios, como el que nos termina de ofrendar, con su gracejo habitual, la filósofa madrileña. Y sobre el tema quiero yo aportar mi granito de arena.

No podemos negar que la historia del psicoanálisis está jalonada de nombres prestigiosos, en todas las latitudes, que a partir de fines del siglo IXX, lo fueron constituyendo en una disciplina terapéutica aceptada por el hombre moderno como muy necesaria para su salud mental. Yo comparto esta creencia.

Es aceptable lo que dice la filósofa madrileña en cuanto a que no puede someter sus problemas a la consideración de quienes son incapaces de resolver los propios. Pero desde mi punto de vista, la función del sicoanálisis no es resolver problemas, sino acceder a la causa profunda de sus causas y a su aceptación. Y honestamente creo que la técnica de la palabra, bien empleada por supuesto, sirve, o por lo menos ayuda, a abrir puertas de nuestra mente que instintivamente preferimos mantener cerradas.

Está aceptado por todos los terapeutas que la mejor definición de la disciplina, está dada por el conocido y escatológico cuentito del hombre flojo de esfínteres que se cagaba en cualquier parte, por lo que se había convertido en un depresivo infeliz y avergonzado. Un amigo le recomienda ver a un terapeuta y el hombre, desesperado, lo hace. Se vuelven a encontrar al cabo de un año y el amigo se sorprende del cambio operado en el consuetudinario cagón, al que ahora ve alegre y distendido. Complacido por el buen consejo que dio, lo felicita por haber terminado con el asunto de andar desparramando mierda, a lo que el
hombre responde: me sigo cagando, lo que ocurre es que ya no me importa.

Las personas no se pueden cambiar. Al que es feo, tímido, ignorante, idiota, homosexual o militar, y por lo tanto presionado por la sociedad circundante, el sicoanálisis no lo puede transformar en otra cosa. Pero si puede ayudarlo a comprender el porqué de las decisiones que tomó en su vida y a vivir con ellas apaciblemente.
Finalmente digo, que los sicoanalistas afrontan en la vida los problemas comunes a todas las personas y que muchas veces no pueden resolver, pero insisto, no están para solucionarlos sino para comprenderlos y aceptar su realidad. La otra alternativa es perseverar en la evasión y el autoengaño que también nos ayuda a vivir.

Por ésta, y también por otras razones, todos ellos se sicoanalizan.

 
c_posada,10.04.2006
Muy cierto lo que dice el hombre de la calle. Ellos no le solucionan mágicamente el problemita a nadie. Que en tal caso tendrían que ser casi el mago de aladino, con lamparita y todo, para lograr que al tipo en bancarrota se le vuelva a parar la pija, o lograr que el triplepapito de 27 se enamore de la fulana para que deje de chupar dedo al irse a dormir después de los 40.

Recuerdo que tenía 8 años la primera vez que del colegio me mandaron al pisicólogo y mis padres decidieron hacer caso por alguna estúpida razón que 25 años después, aún no entiendo.

Amelia Pavía, se llamaba la vieja. Tenía unas gafas gruesas y me miraba a través de ellas todo el tiempo. Tenía 3 sesiones semanales con ella y yo solo me dedicaba a jugar con las chorrocientosmil figuritas y fichitas que me encontraba en su consultorio. Nunca le contesté preguntas. No le tenía miedo ni nada, solo me parecía absúrdamente estúpida. Me preguntaba cómo me sentía, qué sentía por mis padres, qué pensaba de ellos, de los profesores, del colegio, de mis compañeros de clase y así todos los días las mismas preguntas y la misma expresión de tonta.
No recuerdo cuánto tiempo estuve yendo a terapia. Pero si se que de nada sirvió, finalmente yo no tenía problemas, el problema lo tenían mis profesores conmigo.

Después de ella, han sido muchos los divanes sobre los cuales he recostado mi cabeza. Ya no me quedo callada, pero sigo creyendo que ellos solo están ahí para escuchar y yo siempre tengo algo que decir.

El problema es cuando a ellos les da por hacer diagnósticos basados en mi verborrea. Creo que la mayoría de quienes me conocen, con título o sin él, siempre hacen lo mismo: me diagnostican.

Han dicho que soy bipolar, borderline, esquizofrénica, desadaptada social, peligrosa, maniacodepresiva, loca y no olvidemos el Puta que llevo con orgullo y frente en alto (aunque ese no califica como diagnóstico).

Yo me río de esto, no porque me haga gracia que tengan esa percepción, me río porque solo hace parte de la necesidad de los amigos-pisicólogos, ex-amigos-pisiquiatras y hasta antagonistas-guarever de esta charada llamada vida, de interpretarme.

Por eso desde hace más de 3 años no he necesitado más del diván. Ahora escribo en este portal. Sigo recibiendo diagnósticos semanales, pero igualito que la anécdota contada por el hombre de la calle: "me sigo cagando, lo que ocurre es que ya no me importa".

Y eso se lo debo a la excelente terapia recibida de este espacio.



¡Feliz semana para todos!
 
pierremenard,10.04.2006
Bueno, me corresponde pedir disculpas por no seguir la hilación, al menos por ahora. Pasa que estoy, como se dice, acelerado, y la culpable es esa consuetudinaria falta de disiplina. (Les garanto que no se que carajo quiere decir consuetudinaria, pero me gusta como queda, suena recherchè)

Leopoldo Marechal comentaba en su magistral y nunca bien ponderado "Adán Buenosayres" que el genero humano constaba, si se quiere, de dos facetas, alternativas, y/o variantes:
Los buhos y los gallos.
Los buhos, decia el maestro, era el ave "par excellence" de los filósofos; su ámbito es la noche, su fortuna, la meditación. Su contrapartida (y siempre hablando por boca de Marechal) es el vulgar gallo, un ave exasperantemente diurna (emblema de Buenos Aires) madrugador, promiscuo, cachazudo, etcétera.
Para quienes conocen a este gallinaceo en puchero, o rodeado de gelatina de naranja (en mosaiques) podría decirle que es un ave de encanto artificial; es cierto que porta un pecho de dimensiones ámplias y dos espolones que emplea con suficiencia y capacidad, pero tambien es cierto que ante el embate belicoso de un zorro, o una comadreja, o un gavilán pollero, es (triste decirlo) el primero en huir. Su cobardía es tan proverbial como la de la gaviota, su pedantería no lo salva de ser un compadrito de medio pelo (de media pluma).
Otro cantar es el buho (no confundir con la lechuza, animal romántico que porta una máscara en forma de corazón, ni con el típico lechuzón, cuyo mejores exponentes son algunos señores aquí presentes que el decoro y la verguenza ajena me impiden delatar).
El buho nos da la plena sensación de que sabe algo que nosotros desconocemos, y que, al igual que los Drusos, no nos lo dirán ni a fuerza de tortura.
El vulgo los difama y pretende adosarlo a las alas membranosas de algún demonio y a los calderos inmundos de las parcas y de las brujas. Nada hay más falaz, por supuesto.
No me consta que exista algún registro de su figura en la heráldica, su virtud es la paciencia y la obstinación en registrar el "modus vivendis" de nosotros, criaturas inferiores, no la belleza.
Cabe acotar un absurdo: En tiempos de mi abuela se le arrojaba a nuestro paladín, cuando pasaba volando, un calzón rojo al grito de: "Creo en Dios y no en vos"
Se sabe que, a diferencia del gallo prominscuo, elige una compañera para toda la vida, y si ella muere antes que él, se resigna a una viudez recatada.
Mi imaginación lo vislumbra a la diestra del alquimista, versado en alambiques y crisoles, o cuidando con celo la vara agúda de un mago de bonete estrellado y sayo púrpura; el gallo en cambio, no dejará nunca de ser un bon vivant, la silueta oxidada de una veleta, o la insignia que caracteriza a la policía federal de Buenos Aires.
Aquí la amiga Antonella me cuenta otra visicitud del gallo: Me acaba de explicar que el gallo carece de manos porque la gallina carece de tetas.
Soy cortante en mi respuesta, sobre todo cuando tengo pautas para pensar que se me quiere tomar el pelo.
NO ME CONSTA señorita.

Luego diré algo (si los camaradas me dejan) sobre el loro barranquero y el tordo chaqueño. (Aves denominadas parlantes).
 
GraNada,10.04.2006
Los pájaros cantan en pajarístico, pero los escuchamos en español. El español es una lengua opaca, con un gran número de palabras fantasmas. El pajarístico es una lengua transparente y sin palabras.

Juan Luis Martínez.

Mira mis alas. He volado hasta aqui. Mira mis alas, ves como caen las plumas del cansancio? Veo tus alas. Me doy cuenta que no estan. Monologamos. Jamás lo vi conducir tan rápido. Sabía que estaba enojado. Dos personas hacen el amor mientras caen al vacío desde un rascacielos de 40 pisos. Nunca había escuchado concepto mas poderoso. Los pájaros cantan en pajarístico. Yo soy el fantasma. Mira mis alas. Yo no las veo.
 
guy,10.04.2006
El psicólogo, entonces y siguiendo con las elucubraciones antecedentes, vendría a ser algo así como el hombre que apantalla. Por las dudas a los desprevenidos aclaro que me refiero al personaje del antiquísimo cuento del señor que se ve en la incómoda situación de no poder provocar un orgasmo a su mujer (no estoy hablando de la mujer del señor negroviejo, ni de la novia del afrancesado trovador, ni de la cojinche del señor de pocos amigos nuntucket, ojito); entonces consulta a un amigo que le sugiere la contratación de un negro afro americano quien muñido de una hoja de palmera proceda a apantallar a los amantes durante el acto. Este hombre hace la gestión y llega a su casa acompañado de un negro muy alto y musculoso, acude a la alcoba y se tira sobre la mujer mientras el otro provee una brisa deliciosa y además el maricón de Luis Miguel maúlla “El día que me quieras”. Al cabo de unos minutos nuestro héroe comprueba que la fémina apenas se inmuta y entonces, exasperado, le dice al empleado que ocupe su lugar mientras él apantalla. La mujer, en efecto, logra un polvo de la gran puta y el marido con gesto exultante y a viva voz reprende: ¿¡ves cómo se apantalla, negro pelotudo!? Ése es el caso del psicólogo... porque en este país, por ejemplo, el único que tiene la facultad de cambiar el humor del pueblo es el ministro de economía, que ahora resulta ser mujer. Usted fíjese que los tiempos han cambiado, mi abuela tenía de mascota un loro que puteaba al sodero, al lechero, a la vecina, y a mi tía Ofelia. Los puteaba y eso divertía a mi abuelita. Ahora no, ahora uno se compra una radio y chau. En la radio los periodistas, que son unos indigentes, se hacen los filósofos que se las saben todas... la filosofía es una carrera por demás pelotuda donde cualquier exponente vago y mal entretenido del alumnado dice que “sólo sé que no sé nada” y saca un diez... Acá todo el mundo sabe apantallar, ¿usted no sabe nada? Pues se me calla, querido... El loro de mi abuela puteaba clarito con acento paraguayo “¡hiíjá putá!” cuando pasaba algún vecino; en cambio en los tiempos que corren se invierten los roles y es la gente la que putea automáticamente cuando oye a algún ministro, la cultura del loro barranquero, pavada de cultura... El dos mil seis empezó cargadito en Argentina, tuvimos a Bono, a los Rolling Stones, viene el mundial de fútbol y si es que no salimos campeones, la guerra con Uruguay a fin de año. Por si fuera poco no hay gaucho de estas pampas que no se quiera cojer a la esposa del presidente ¡ése sí que debe apantallar de puta madre! Porque mientras los científicos, que son algo así como poetas sofisticados, dicen que los agujeros negros y la lluvia de aerolitos en la galaxia de los árboles con pija; el Papa estuvo ocupado por el secuestro de un niñito en Italia y ahora debe estar inventando una ley católica para canonizar el viagra, San Pantaleón de la verga, qué evangelio de Judas ni qué carajos, ahora resulta que no sólo nadie sabe lo que pasa, tampoco se me ponen de acuerdo con lo que pasó, y menos que menos que menos con lo que va a pasar... y no me acuerdo qué iba a decir... ¡ah señor Alzheimer hiíjá putá!
 
Nuntucket_,10.04.2006
Hablan los –nunca bien ponderados- psicólogos, acerca de la influencia del entorno en los pensamientos. Y algo deben tener de razón. Ocurre que me leo el post de Pierre y –acto seguido- me engullo los desvaríos del joven Granada, cuando –repentinamente- me dan ganas de mear. Debe ser el café pienso mientras me bajo la bragueta y asoma a la luz mi pajarito. El baño es uno de los pocos sitios donde últimamente lo he dejado tomar aire. No de mala gente sino porque no he tenido ocasión de ejercitar el otro uso que mi pajarito tiene. Hace rato.
Como sea, lo miro ahí colgado y derramando líquido y no puedo evitar preguntarme por qué mierda le llaman ‘el pajarito’. No tiene pico -más bien él es uno- tampoco tiene plumas y no vuela -aunque no falta la fémina (o el maricón) que asegura que la hace volar. Tampoco canta ni parece alimentarse. Es decir, no parece pajarito por ningún lado. Y sin embargo lo llaman así.
Supongo –no sin temor a equivocarme- que se debe –principalmente- a su espíritu libertario, a su odio por las ataduras, a que se manda solo. O sea, le llaman pajarito porque no aguanta pelos en el lomo. A menos, claro, que dichos pelos sean rizados y de alguna de sus conquistas. El punto –contertulios- es que el pajarito de marras no acepta ordenes. Hay los mozalbetes que llegan a sudar haciendo fuerzas para relajarlo porque el bulto en el pantalón los delata. Ven pasar a una señorita de andar coqueto y piernas bien contoneadas y el pajarito se levanta de su sitio y no hay cómo hacerlo regresar. También están los más antiguos que hasta pueden llegar a derramar amargas lágrimas intentando convencerlo de responder a los encantos de alguna fémina. Pero si el pajarito se niega, no hay modo de hacerlo responder. A menos –claro- que lo dopen con esas drogas azulitas que –según cuentan- son irresistibles hasta para el más de lo rebeldes pajaritos. Pero eso es hacer trampa y no se vale.
Por eso me niego a aceptar estas verborreas poéticas de Granada. Debe ser su juventud o no sé qué cosa. Pero utilizar a los pajaritos en la literatura, entregándoles dotes casi angelicales, me parece retorcer la realidad hasta límites extremos. Los pajaritos son unos hijos de puta. Te pueden cagar la vida si se les canta en las bolas. Literalmente. Te pueden frustrar por puro antojo. Te pueden hacer pasar la vergüenza de tu vida si ese día tu muy mal parido pajarito no anda de ánimo.

Termino de mear, lo guardo y mientras me lavo las manos pienso en que ya es hora de abandonar la costumbre de beber tanto café. Es que es diurético –dicen.
 
negroviejo,10.04.2006
Y de la psicología, pasamos a la ornitología con un interregno en donde el pensador ortuzariano, con el vehemente estilo que lo caracteriza, mete en una bolsa a periodistas, filósofos, loros barranqueros, el Papa y al presidente de la República y los caga bien a palos.

Pero ha sido el misterioso señor afrancesado de la pampa, quien parece ser de esos que pasan largas horas en la fronda observando la vida de las aves con prismáticos, quien nos ha aportado importante documentación al respecto.

Su texto es un canto laudatorio al búho, animal que yo hubiera jurado, era el esposo de la lechuza, pero parece que no es así. Además resulta que éste pintoresco plumífero es monógamo, a diferencia del gallo que siempre la juega de macho y se pasa todas gallinas de una tirada sin juegos eróticos previos.

En mi ignorancia hubiera apostado a que el búho con sus grandes ojos abiertos, no era otra cosa que un voyeur que no se perdía detalle de los apareamientos nocturnos. Aunque pensándolo bien, puede ocurrir que sea fiel a su pareja y también mirón, lo que a mi juicio, indicaría un cultivo de fantasías sexuales que desnaturalizarían un tanto su lealtad. Lo seguro es que, si bien, parco, se expresa en pajarístico como bien nos informa el poeta trasandino que sobre estas cosas también sabe mucho.

Es inevitable que una línea de pensamiento nos lleve a otra, al decir de Sherlock Holmes, gran observador también, y he desembocado en la teoría que afirma que los pájaros son descendientes de los dinosaurios. Es decir que aquellos formidables animalotes de varias toneladas de peso que hacían retumbar la tierra a su paso, al desaparecer su hábitat, se fueron transformando en las delicadas avecillas que hoy alegran nuestros parques. Me emociono al pensar que el jilguero, que nos deleita con su canto por las mañanas pueda ser, por línea directa, pariente de algún tiranosaurio Rex o un velociraptor.

Lo cierto es, como ya se ha repetido hasta el cansancio, que la naturaleza es actividad pura en constante transformación y que a medida que se modifican las condiciones ambientales los seres vivos, en proceso de adaptación, nos vamos convirtiendo en otra cosa. No descarto para nada que en un futuro lejano, nuestros descendientes, provistos de branquias y de aletas, habiten el lecho de los mares y que las mujeres, al fin, cumplan el sueño mitológico de enloquecer a los hombres con su canto.

O tal vez, como consecuencia de algún impacto estelar contra el planeta que torne irrespirable la superficie, nuestros brazos se vayan transformando en alas y aprendamos a volar como los ángeles. Construiríamos nidos en las altas copas de los arboles gigantescos, comeríamos granos de maíz o alpiste y nuestras mujeres pondrían huevos. Por supuesto, todo cambiaría, y escucharíamos frases como: la buena nueva es que mi esposa está empollando o esa mina no me da bola porque todavía no aprendí a hacer un nido.

O mejor aún, que posados en una rama, en la oscuridad, con los ojos muy abiertos sin pestañear, observemos la actividad del bosque y seamos fieles a nuestras parejas.






 
iolanthe,11.04.2006
El zoológico se armó en los cuentos. Hablabamos de psicólogos, que deben ser algo así como peces en la pispsicófactoria. Porque fue el caballero quijotesco el que pensando en las musarañas se fue por las ramas. Se apuntó el chileno de Viña, aludiendo al otro chileno poeta exiliado transandino, que si tiene pájaros en la cabeza o más abajo, no sé bien. Si, yo quise ser pájaro, lo digo en mi bio, pero no por ser verga, por otros motivos como siempre...escatológicos señores.
Los gallos son peligrosos, no me pretenden que no soy gallina porque tengo algo que ellos no pueden tocar, que no tienen manos. Me decía mi abuela que nunca persiguiera a un gallo, porque son desconfiados y atacan picándote en la cuenca de los ojos. Yo temblorosa iba por el pueblo cuando era chiquita y perseguí a un pajarraco de esos , los gallitos de corral y casi que me pica. Gracias a dios soy miope pero no tuerta.
Los buhos, son hermosos. En mi casa viven algunos, en los pinos. Especifico, no son buhos, son cárabos de color pardo y algo más chiquitos y dicen uuuuuu...u-u-u-uuuu. Les respondo y me contestan, seguro que me dicen algo de sopelleja porque son fieles a sus lozanas féminas que les esperan con las crías. Un día vi a uno de ellos cazando un ratoncillo de campo, y otra vez un murciélago. Son rapaces nocturnas, pero a veces se les oye por el día. Acá también me acompañan los petirrojos, las urracas, las abubillas, los herrerillos, los mirlos. Los putos mirlos que van cagando por todas partes y se comen el pienso de mis perros y encima con exigencias, los temo. También hay buitres de paso y cigüeñas negras de Mongragüe. Una vez vino un faisán. El problema lo tengo ahora al irme a acostar que algunos con la primavera y los cortejos cantan por la noche. Pobres pájaros, para una vez que "afilan" no les mando callar.
Saludos
 
c_posada,12.04.2006
Yo de pajarracos no se nada. Pero de política si tengo alguna idea. Si, si, ya se que había dicho que no seguiría con esto de la política hasta pasadas las elecciones o, muy a mi pesar, las re-elecciones de mayo; pero es que lo llevo como en la sangre...

Una vez le pregunté a mi tío abuelo Narciso Cabal Salcedo (conservador a ultranza) por qué les decían así a los viejitos conservadores, y él - ¡pobrecillo! - No supo de donde le vino el golpe.
Era mediados de 1982, recién electo Belisario Betancourt. Si, el cabrón conservador que hizo la de Fuijimori cuando la toma del palacio de justicia en 1985 por el M – 19. Yo tenía ya 10 años (como siempre creía que todo lo sabía, y lo que no sabía me lo inventaba). Entonces me acerqué al tio Nacho con toda la solemnidad del caso, y le pregunté:

- Nachito, ¿por qué a los conservadores les dicen “Los Pájaros azules”?

- Mijita, porque somos orgullosos, con el pecho hinchado igual que los azulejos de su abuelita Pura.

- Pero Nachito, el otro día le pregunté a don Pedro (el agregado) ¿qué pensaba sobre Colombia? y me dijo:

(...) “La violencia es lo que tiene así este país, en estas tragedias que vivimos... de la violencia se crío ya la gente brava que se vino ya la gente armada. De la violencia se entrevino ya como cinco pájaros que se hicieron... que fue Gavilán Rojo y Segundo Vaca. De esos se fue criando esa venganza y se fueron ya... ya se agarro Tiro Fijo y Tiro Fijo ya formó un grupo. De eso viene ya la guerrilla, de la violencia fue que se crío la guerrilla; y si no hubiera habido violencia no hubiera guerrilla. Fue que los Conservadores quisieron terminar con los políticos Liberales, quisieron ser más poderosos que dios y entonces en esas venganzas se fueron y fueron. Ya comenzaron a jalarle a los Conservadores y ya se fueron formando pícaros, pájaros, se estudiaron... Ya se iban bien y estudiaban, se planiaban y se fueron formando esos grupos. De estos grupos yo creo que solo con providencia de dios es que se acaba la joda.

Aquí hubo mucho Liberal y Conservador, mitariado (a la mitad, literalmente). De esa violencia, se acabaron los almacenes por que los taquiaron en Balboa, eso corrieron a un poco de Liberales, los duros almacenistas, que eran Liberales, los Conservadores que eran los que reinaban. La primer vez que vi a la guerrilla (uniformados - armados) no hace mucho, por ahí 15 años que entraron por aquí ya. Si se oía el comentario pero que los llegamos a conocer desde hace 15 años. Se oía el comentario de que había guerrilla pero por aquí no más no se ha oído de comentarios de guerra. Por aquí no plantó tampoco... donde hubieron planteros de magia (cultivadores de marihuana y cocaína) fue que ellos siguieron más, se quedaron(...)”



- Entonces Nachito... la culpa de que haya guerrilla en Colombia, la tienen los “Pájaros azules conservadores” por andar persiguiendo “Pájaros rojos Liberales” y por eso todo el que anda de fusil al hombro y sembrando coca ahora se llama “pícaro, pájaro, rojo guerrillero”? Entonces los conservadores y los liberales también fueron guerrilleros cuando les decían “Los pájaros”?

El tio Nacho no dijo ni mu pero a la hora de las onces (4:30 pm) escuché que le decía a mi abuela.

- Pura, no dejés que la niña siga hablando con el agregado de la finca.

¡Bah! Buitres y chulos es que han sido todos, digo yo 24 años después cuando no respeto a un solo movimiento político, por torcidos, por corruptos.

¡Buenas noches contertulios!
 
pierremenard,12.04.2006
Si no es mucho molestar me permito caer, nuevamente, en la tentación de hablar de los pájaros (prometo no joder más con ellos).
Creo que el loro es merecedor de una breve reseña.
Mucho se cree saber sobre los loros, pero es mucho tambien lo que ocultan.
Se saben que son, en su mayoría, peronistas, y se lo hacen notar a todo aquél que lo quiera escuchar al grito de ¡Viva Perón carajo!
Se desconocen que existan loros de filiación socialista o radicales, y sería absurdos el imaginarlos monárquicos o autarquicos.
Una leyenda nos narra que al Cesar cierta vez le obsequiaron un loro y que al principio rió mucho de tamañas exageraciones verbales del ave; claro que al poco tiempo lo exasperó y le juzgó insoportable. La gota colmó el vaso cuando al pájaro se le ocurrió contar, con lujo de detalles, secretos de palacio.
Fué decapitado por la Hispanicus de doble filo del Cesar de un sólo tajo.
He oído loros parlotear en guaraní, por lo que creo no exagerar si los catalogo de políglotas.
Escuché por allí una frase lapidaria que deja al loro muy mal parado: "Es lo más parecido a los argentinos"
Lo siento por el loro, pero mucho me temo que es argentino.
Sus caracteres no hacen otra cosa que denunciar su origen de morador del culo del mundo: Verborrágico, repetidor de conceptos previamente dichos por todos, inoportuno, de genio variable, ora agresivo, ora complaciente, y un cagador profesional. Es, al igual que los argentinos, un lumpen.
Si fuese humano sería carne de divan, ya que es depresivo, y hasta suicida (ante la muerte de mi tía, el loro familiar se arrojó al aljibe).
Optan por nombres infalibles como Paco (su diminutivo paquito) y Pedro (o su mote pepe).
El cierzo los torna más habladores de lo que de por sí, ya son. Es allí cuando pueden acabar hasta con la paciencia de Job.
No son estoicos, no pueden serlo. Es soez y no simpatiza con mujeres gordas de edad madura.

He sabido que algunos españoles, en peregrinaje por estos lares de Dios, no tienen peor idea que llevarse a modo de souvenir a las que ellos creen "encantadores catitas".
No se dejen llevar a engaños hermanos españoles, ustedes se llevan al enemigo del genero humano, la espantosa cotorra.
No tardarán en tomar a España por la fuerza, yo sé los que les digo. Estos especímenes diabólicos, en bandada son energúmenos alados, patoteros profesionales que se adaptan a cualquier clima y a cualquier sociedad.
He llegado a poseer, cuando no estaba prohibido su comercio, uno de ellos. El maldito, por artes que desconozco, usaba a mi gato barcino (un felino de temer) de almohada, y a su larga y cuidada cola, de estola.
 
guy,12.04.2006
¿…Por qué el señor Lennon pudo escribir alegremente la canción “Imagínate”? Porque estaba drogado, por supuesto ¿Por qué el marqués de Sade lo pasó escribiendo sobre orgías y puteando a dios y a las religiones y formulando improperios de lo más críticos? Porque primero tenía el dinero suficiente y segundo se lo pasó preso y sin cojer ¿Por qué en el mundo hay mucha gente que se caga de hambre? Porque hay excedente demográfico. Vayamos pues al grano, al tema, porque en honor a la verdad los pájaros me inflaron los huevos. Señorita caballero, quiero ir al tema de los reales alcances de la literatura o, mejor dicho, a la credibilidad, carajo. Porque acá, mi viejo, en esto de la retórica ¡otra que gato encerrado…! ¡tenemos un tiranosaurio encerrado y en un frasquito! En la contratapa de mi edición de “Viaje al fin de la noche” del señor Céline, un periodista, de esos genios que nunca faltan, osó puntuar: “si Céline realmente hubiera pensado lo que escribió se habría suicidad