Nadan en un río que no tiene destino.
Se chocan, se enfrentan.
Se culpan, se quejan.
A veces se disfrazan tras calma,
en la superficie.
Pero siempre corren hacia puntos opuestos.
Se empujan, se nublan.
Se mezclan, se esfuman.
Por momentos te atacan, te invaden.
Te ahogan, te matan...
Y luego se borran, se esconden
se transforman.
Hoy sólo deseas dejarlas a un lado,
sacarlas, echarlas.
Y si no...encerrarlas.
Para que se vayan...
...que sólo te dejen un lugar para la paz en tu alma. |