Noche de estrellas plateadas,
cánticos de las niñas sombrearas,
reliquias de un amor olvidado.
Tímido y asustado,
asustado por ese amor llegado,
tímido por no haberte mirado.
Me hallo inmenso y atado
atado por esa timidez,
atado por no poder te decir,
lo mucho que te amo.
Mi silencio calla,
mis ojos dejan tu mirada,
mis manos están mojadas,
mi voz, voz callada.
|