¡Que noche tan corta la que hemos pasado!,
los gallos ya cantan, la hora ha llegado.
-Vete amor mío la noche fenece-
así me lo has dicho según me parece.
Las luces del alba ya están al acecho,
para otearnos desnudos amada en tu lecho.
-Anda alma mía, no esperes mas tiempo,-
dices de nuevo por sí me arrepiento.
Sudores, quejidos, palabras de amados,
entre las sabanas, placeres han quedado,
los labios dormidos de besos tenemos,
-¡que noche embriagante ¡cómo nos queremos!-.
Amores de amantes, amor prohibido,
esta noche brindaron tu cuerpo y el mío.
-Amor, ¡qué noche divina la que hemos pasado!
los gallos cantaron, ahora ve... de mi lado-.
|