Recuerdo haber visto alguna vez tu silueta caminando por un parque, lejana, radiante, sumida en pequeñas penumbras conflictivas, recuerdo haber gozado de esa imagen solo un segundo...el tiempo pasa y el pensamiento puro se va llenando de sedimentos.
Me limito a recordar ese contorno, esas imágenes, llagas inconscientes que atormentan mi conciencia, aun viviendo sensaciones nuevas siempre me ataran las cadenas que distorsionan el presente a un mundo quimérico, inexistente. Amo tus manos desde que las vi en el follaje abstracto de los árboles; amo tus ojos, apenas visibles entre las miles de estrellas aglomeradas alumbrando esos bancos tan solitarios, solo porque yo quiero verte ahí, tu eres la expresión de mis deseos, te amo por ser tan mía que no puedo distinguirte de mis pensamientos ..... en realidad ni siquiera puedo distinguir mis pensamientos
|