Encontrar en la bruma una distancia que denuncie la ausencia de tus manos; corregir el reclamo de la noche, que grita tus olvidos más lejanos.
Sonreír al reemplazo de la luna, extremando pasiones y consensos.
Ver llegar el rotundo sol de mayo, alborando una jornada de sucesos.
Extraviar tu registro y tu regalo, la huella de tu marca en esta tierra. Y enfrentar el día después de tu cansancio, cuando todo lo que queda es letra muerta. |