Inunda el aire tu perfume de mujer,
mientras que yo floto en tu recuerdo de ayer,
de ayer sin hoy y sin mañana,
tu ayer de sueño corto y noche larga.
Aroma senil;senil y eterno,
que arrastra el viento de los desiertos
en su viajar errante de destino incierto,
de montes de llanos y de mar abierto.
Tú naciste ayer y el ayer ha muerto
al engendrar tu sueño de viento errante,
al dar a luz un niño,un niño sin madre.
Un viento niño que desgarra el aire.
© Norberto Adrian Mondrik.
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