¡Ja! Siempre igual. Yo no se lo que voy a hacer con esta situación, ahora supuestamente todos la necesitan. Que impresionante, cuando nadie la espera, ni se dan cuenta que ella está. Cuando alguno la precisa, a todos le agarra la fiebre de la mujer…, como con la cerveza, si está quieta en su envase arriba de una mesa, nadie la toma; cuando uno la agarra todos quieren. |