Abriste la puerta a la musa
y Erato se sentó en mi cama
haciendo que mis palabras
rimas perdidas hallaran.
De prosa a poesía mis letras
poquito a poco se cambian
y las rimas salen solas,
me las va dictando el alma
Y esto tú lo conseguiste
tan sólo con una palabra,
palabra que no recuerdo
la noche me emborrachaba.
Te di las gracias un día
por tu poesía dedicada,
pero aún no las he dado
por poetizar mi alma.
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