Solo cuando camino por las tristes, frías y desoladas calles de Bogotá, me doy cuenta de que realmente estoy solo, y necesito alguien que me acompañe todos los días en mi vida, alguien como tú que sepa lo que realmente soy, lo que realmente siento, lo que realmente pienso, por eso, hoy quiero decirte que quiero compartir el resto de mi vida contigo, en las buenas y en las malas, sin tener miedo de perderte en toda la eternidad, porque, antes de decírtelo, te he aprendido a conocer en nuestra condición de amigos, y porque te conozco, y, se que tienes la capacidad de amar con tanta intensidad como yo te amo. |