INSTRUCCIONES PARA CRIAR AL MONO QUE COME VÍSCERAS EN MIS VÍSCERAS
Es importante no tocarle las manos.
Se enoja con el sudor de esas dos arañas de carne.
Es importante decirle frecuentemente
que no hay nada más importante que la irrelevancia.
No se le puede llegar a mentir.
Harto enfurece con máscaras griegas
y maquillaje “MADE IN PARIS”.
Se le debe alimentar cuando dice no tener hambre.
Una dieta balanceada con menestras, músicas, vísceras y placeres.
No come margaritas de colegios nacionales.
Es necesario jurarle que no existe el día de su alegría.
Su felicidad es un caramelo de madera
con astillas de limón.
Si se le excita con marionetas, cuidadosamente extraídas de algún basural femenino,
puede llegar a envenenarse.
El antídoto para tales casos es jugo de pepino
y un relámpago pasión.
Pero lo más importante es no darse cuenta de su presencia
pues, ni bien se escuche sus gritos y la explosión de sus caricias,
el mono se habrá comido todas las vísceras del lugar donde se guarda las vísceras.
(Ojo: lo escribi mucho antes de leer "el almuerzo desnudo" .) |