Rastreo tus simulaciones
de hombre y ser
Sigo la estela de tus pasadores desamarrados.
Más pretensiones:
el ademán entumecido
se despabila con el cigarro
y despeja con el café,
Yo exilio tu corbata: enmohecida
Subasto tus tentaciones
Y después de las diez
me quedo con tu camisa arremangada,
las órdenes impartidas,
el papel arrugado,
la cuenta regresiva,
el bigote destemplado,
las manos ensortijadas,
la mirada trémula
y el perdón atravesado.
Perdón.
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