EL CÉSAR ENSANGRENTADO.
Cuando Julio César yacía ensangrentado, siniestro le dijo a Bruto:
- ¡Tu también hijo mío!
Este, le contestó:
- Pues claro, con esto me he ganado un espacio en la Historia. Mi nombre será sinónimo de muchas grandezas.
- Lo sé hijo, al pie de la muerte veo el futuro y sé que serás sinónimo de grandes cagadas...
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