Este verso que seduce la poesía de tus ojos;
este canto que no niega el amor contenido;
es como un sueño que soñando se agiganta;
Es la vida caprichosa de mi destino.
Estas palabras que enmudecen el te quiero;
este silencio que me ataca y me ahoga;
son tus manos que me forman desde lejos
son mis labios que, lento, mueren por tu boca.
Y no importa que tu nombre sea mi delirio
o que el recuerdo diga que es imposible amarte...
este tiempo es el secreto que mi alma guarda;
es la palabra que te busaca estando tú distante.
Esta pasión que me excita e invita a la esperanza.
Este querer decirlo que con decirlo no basta;
es la cruz a cargar en este calvario;
es el milagro que espera que lo pida la plegaria. |