Me gustaría hablarte
a la distancia.
Decirte,
tal vez,
la lluvia está escarchada,
el sol está nublado,
la noche está dividida o
la brisa está al vacío.
Hablarte, quizás,
de las cosas que callé
en el pasado.
Contarte, a lo mejor,
de la rabia que
me haces sentir
cuando caigo en las garras
de tu infinita belleza imperfecta;
De las ganas que tengo
de morir en tus brazos,
de las veces
que reparto mi odio
en tu cara o
las noches en que
el dolor de las tinieblas
no me deja oírte.
No sabes cuánto
me gustaría hablarte...
Aunque sea a la distancia.
Así podría contarte
lo más extravagante
de mi viaje:
Contarte lo mucho
que te
extraño... |