Poco a poco, te voy haciendo gozar,
recorro todo tu cuerpo anhelante,
tu piel se torna incandescente
al recibir mis osadas caricias íntimas.
Un último beso en tu cuerpo,
una caricia como sé dártela,
ya estás preparada para unirte,
yo hace tiempo que lo estoy.
Tú me sigues, esclava fiel,
arropada en mis brazos,
esperando el instante supremo
en que culmine nuestra unión.
Y cuando al fin te abro,
te muestras en todo tu esplendor,
tu fondo no termina nunca,
por más que intento el acoso final... |