Cuando cierro los ojos
empiezas a recorrer mi mente,
me pueblas de imágenes oníricas,
y recuerdo todos tus escritos...
Más adelante,
empiezas a apoderarte de mi cuerpo,
es todo tuyo!
Haz de él lo que quieras...
Tu imagen difusa
se mueve con precisos movimientos,
envolviendo mi cuerpo con el tuyo,
y comenzando a amarme...
Mi cuerpo rápidamente te responde,
con placer oculto,
con ansias reprimidas,
listo a acoplarse contigo...
Al cabo del tiempo,
llega la calma,
tu cuerpo cálido reposa en mis brazos
y mis ojos cansados te contemplan...
|