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Inicio / Cuenteros Locales / mariog / LA FUGA
Monocorde retumbar de cascos contra el piso. Ni una ínfima sombra interrumpe el trazo horizontal del llano; nada se opone al sol rotundo que lo incendia todo. Abierta pampa de polvo y viento, de matorrales esporádicos, de solitarios pajonales.
Angustia de carrera desenfrenada. Hombre y caballo hechos una sola, fugaz silueta. No darse vuelta. No ceder a la tentación de echar lágrimas por sobre el hombro. Resistirse a la remota posibilidad de alcanzar con un ramalazo de mirada los restos del desastre. Allá, a varias leguas.
Se desborda el sudor en la frente pálida adhiriendo sortijas de pelo renegrido casi al filo de las cejas. La tierra –soliviantada por una brisa siseante- raspa mejillas y párpados, azota los labios y los belfos, empecinada en molestar a los fugitivos, en no concederles un ápice de tregua. Se crispan los talones del jinete en los ijares del animal. Las patas castigan sin pausa la inexistente huella.
Poner distancia. Desde el alba este frenesí de rayo. La trágica certidumbre de la hoguera bárbara que dejó atrás aún ocupa la reseca garganta. Y la grita demencial de los salvajes. El océano de chuzas. El absurdo y solitario estampido –sin ecos, a desgana-, del cañoncito patrio. La docena de sables pelados al unísono se ahogó, aplastada por una muralla inabarcable de torsos desnudos, de bocas ululantes, de vinchas, de cuchillos, de ojos como candiles...
Huir del cantón antes del holocausto. Hacerse ventarrón y pingo, un solo correr, una sola sangre. Pero. La certeza aciaga. El desierto, una perfecta trampa. Tal vez en ese preciso instante un par de pupilas... Desde ahí atrás. Desde esas pajas. El aquellos arbolitos. Se dice que los pampas pueden oír al cristiano mucho antes de verlo. Y se asegura que. No. No aflojar ahora que el silencio y el sol y la llanura infinita descansa. Tampoco amainar el galope. Eso es. El salitral. Un borrón de tiza libre de alpatacos y de vizcacheras. Al alcance de la mano. En un solo brinco el flete podrá sortear ese poco de barro oscuro que señala como una cicatriz, el cambio de paisaje.
Pique de espuelas entre el sudor y la sangre de los flancos. Dolorido, torturado por la marcha prieta y al límite de sus fuerzas, el caballo responde. Por instantes, vuela. Y echa sobre el suelo opaco extraña, acaso monstruosa sombra.
Se detiene el tiempo. Algo suena mal en el instante en que acaba el salto. Ese chapaleo inesperado. La inmovilidad súbita. Todo el universo plano convergiendo, de pronto, en ellos.
Un frío recorre la espalda del hombre y desciende, desciende hasta confundirse con el temblequeo que empieza a embargar los músculos deshechos del animal, incapaz de hacer el menor esfuerzo para oponerse a la fuerza que no sólo lo ha paralizado sino que además lo hunde. Lenta, inexorable, terrorífica.
La certidumbre del guadal estrangula el grito del jinete. El lodo chirle se adhiere ya a sus rodillas. Hay un relincho ronco, un estertor infrahumano. Con medio muslo sumergido, el infeliz se retuerce. En vano. La misma llanura plana huérfana de sombras, el triunfo inexcusable del sol ardiente. Polvo y salitre; más atrás, arbustos y pajonales. El viento ha desaparecido. Sólo el jadear inútil, el latido espasmódico.
Y en un rato, algún breve regurgitar en el lomo terso de la pampa...
Mario G. Linares.-
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Texto agregado el 11-09-2003, y leído por 1254
visitantes. (25 votos)
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Lectores Opinan |
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2005-10-23 20:36:26 |
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Mario, me gustó tu texto; no sé si es bueno o malo, no me importan esos juicios de valor, que si muchos adjetivos, que si mucho academicismo; eso sí reconozco el oficio que hay detrás de tu escritura, me gusta que sea cuidada, que ahonde en las sensaciones varias de una misma acción; también vi un par de pasajes donde habla el subconciente, todo eso me agrada, considerando que parte de una tensión que rige el texto, la fuga que aquí cuentas. Saludos. Quilapan |
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2005-04-16 15:16:18 |
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La crítica de René es justa e impresionante. No obstante, convengo con el señor J. L. Borges, que cada escritor tiene su lector. Te aseguro que me cuento entre los tuyos. negroviejo |
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2005-03-04 14:31:14 |
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creo que mariog olvida muchas cosas importantes a la hora de elaborar cuentos, una es la accion, realmente los cuentos que he leido de el, tienen un argumento sumamente plano, donde no pasa nada interesante, al achocarle tantas imagenes lo unico que hace es alargar la historia, como dice el Maestro Gabriel Garcia marquez, "una cosa es una historia larga, otra una historia alargada", tambien en todos sus escritos veo un exceso de adjetivos, muchos mal empleados por ejemplo: hoguera bárbara, grita demencial, se vuelven los adjetivos contrasentidos, por que solo con hoguera, yo lector se las cualidades implicitas de ella, no me tienes que poner barbara o grito demencial como para que el lector diga "uhh, demencial, que miedo" es horrendo todo ese tipo de acotaciones, sobretodo que el exceso de adjetivos, que se pueden ver anegando todo el texto solo exhiben la falta de capacidad del escritor para realizar imagenes, por ejemplo: Angustia de carrera desenfrenada, La trágica certidumbre de la hoguera bárbara que dejó atrás aún ocupa la reseca garganta, Dolorido, torturado por la marcha prieta y al límite de sus fuerzas, el caballo, incapaz de hacer el menor esfuerzo para oponerse a la fuerza que no sólo lo ha paralizado sino que además lo hunde. Lenta, inexorable, terrorífica.
angustia, terrorifica, monstruosa, dolorido, todo eso lo dices, pero no lo haces sentir, como dice el maestro rafael ramirez heredia, yo puedo decir en un texto que hay frio, pero hazme dentro del texto sentir ese frio, eso! es lo que hace un escritor, no decirme, "mira es una angustiosa carrera" tan planamente, un escritor me haria sentir la angustia de este personaje, y todo lo que el quiere que sienta, es un juego escritor contra lector, y tu las llevas tremendamente las de perder, realmente es molesto ver un trabajo, varios trabajos con una dependencia al adjetivo, eso dejaselo a los romanticos del pasado, decia el maestro Huidobro, "Poeta no me digas la rosa, hacedmela florecer en el texto" te recomiendo que busques un texto del Maestro Alejo Carpentier que se llama "los adjetivos, arrugas del texto" retomando al analisis del trabajo podemos recomenzar con el titulo, "la fuga" que vende todo el cuento, para que lo voy a leer, si ya me dice de que va a tratar todo, lo que quiere una persona que es cribe, es que lo lean, con titulos asi, nadie se molestaria en tomar tu trabajo, por que no atrapa, una verdad absoluta en los cuentos, es empezar con la accion, que enganche al lector rapidamente desde el inicio y mantenerlo con la correa y no soltarlo hasta que termine de leernos, ese es el juego, pero si empiezas con: "Monocorde retumbar de cascos contra el piso. Ni una ínfima sombra interrumpe el trazo horizontal del llano; nada se opone al sol rotundo que lo incendia todo. Abierta pampa de polvo y viento, de matorrales esporádicos, de solitarios pajonales" donde no pasa absolutamente nada, una descripcion que luego se vuelve innecesaria en el texto, los buenos lectores abandonarian el texto alegando "que hueva" por que no existe algo que atrape, yo tambien, y muchos podemos explicar un amanecer, pero eso en poesia, en cuento, tienes que estar con una acción continua, jalando al lector para que no tire tu texto a la basura. voy a empezar citando al maestro borges "Desvarío laborioso y empobrecedor el de componer vastos libros; el de explayar en quinientas páginas una idea cuya perfecta exposición oral cabe en pocos minutos" ahora te doy lo que pusiste: No darse vuelta. No ceder a la tentación de echar lágrimas por sobre el hombro. Resistirse a la remota posibilidad de alcanzar con un ramalazo de mirada los restos del desastre. Allá, a varias leguas <-- todo eso para redundar lo que dijiste al principio, no darse vuelta, con eso quedaba entendido perfectamente la accion del texto, estoy de acuerdo como decia el maestro Poe en una opulencia dentro del trabajo, pero lo tuyo es exceso, repetir 3 veces la misma idea, cansa al lector, no darse la vuelta decia todo, pero este escritor todavia no sabe que el texto tiene vida propia y el lo condiciona metiendole imagenes que ya fueron explicadas, solo para darle segun el, una belleza. por eso tu texto nunca avanza. nunca tuviste la idea de tu cuento desarrollandola en la mente, simplemente dijiste, ah voy a escribir acerca de una fuga, asi no se hacen los cuentos... vi en otros textos que mas adeltante cuando tenga tiempo hare las observaciones, que para poner cerrojo, pones diminuta concavidad mecanica, pon cerrojo! todavia encuentro en mariog ese pensamiento de creer que por hacer imagenes complejas, por pensar en dificultar el texto esta haciendo literatura, realmente tiene que pasar por muchas experiencias para que se de cuenta que lo que busca un escritor es hacer tan simple las palabras para que lo lean, pero tan complejas las ideas y la historia, que es eso lo que busca un escritor. sin duda mariog con textos asi puedes impresionar a gente que no lee, puedes ganar premios escolares, mejor cuento de la escuela tal, pero ve a un taller literario, busca buenos lectores, y te daras cuenta de tu realidad, por que lo que tu haces, una persona con un diccionario de sinonimos y antonimos te lo repite facilmente, te veo preparado, pero te falta mucho, saludos. rene7383 |
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2005-02-08 22:51:45 |
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perfecto, como siempre
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por fin te encontré bes-tia |
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2005-01-31 16:00:11 |
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En este momento gracias a tu cuento tambien tengo ganas de huir. golem |
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