Los caminos conducen a un solo destino,
la soledad llena de sombras del ayer.
transeúntes absortos caminan entre las nieblas
y los paisajes floridos para amantes ajenos.
el brillo del sol ha menguado
y en su lugar quedan
grises brisas de un adiós,
adiós de tu partida,
adiós a la felicidad.
con los pies desnudos
pisoteo las brasas de un amor,
con el alma herida y llena de terror
saboreo el final del camino
el tan anhelado destino
la muerte para la que hemos nacido. |