Te dejé de lado.
Fui en busca
de destinos más brillantes,
perseguí
espejitos de colores...
Sumergí mi esperanza
en la vasija
de un futuro cantado.
Pero eran
piedritas transparentes
que sólo reflejaban
el vacío de mi alma.
Hoy,
de vuelta en tu playa,
te conmino
a inventarme la calma,
papel amigo,
cómplice verbo,
palabra-espada.
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