sueño despierto,
caminando entre pavimento celestial,
sueño en campos verdes y quejumbra terrenal,
amalgamo mi conciencia y la derramo en esta visión,
imploro por la no observabilidad de la pesadilla aquella,
que es perseguidora mía,
aún cuando yo mamaba, aun cuando yo restregaba mi nariz sobre el colchón y mi padre me absorbía a besos,
sueño,
más en esta noche,
caigo en cuclillas y esparzo el polvo matinal,
pues las acciones cesan,
pero sigo sin despertar.
|