Me parece tan pequeña esta casa, reboto entre los sillones y paredes. Te busco, es una necesidad; me duele, que no vivas conmigo.
La convalecencia es cruel. Apenas ayer estabas aquí, mirando a hurtadillas tras el marco de mi puerta; te extraño.
No pensé jamás que volverme a enamorar tendría que ser tan doloroso; ja , pero mucho menos, que, después me iba a quedar solo.
|