En una noche cualquiera nos perdimos en la música de tu grabadora gris con autógrafos de gente conocida, tendidos en la cama soñamos con los ojos abiertos, planeando un futuro que a veces parecía incierto, y se desprendieron nuestros sueños compartidos y se pegaron en el techo blanco añil, después de mil besos hambrientos de quejidos, la mañana nos sorprendió haciendo el amor, tu sonrisa fue dueña de la mía, tu mirada haciendo posada en mi mirar…Nuestros cuerpos pegados y sudados eran testigos de un jadeo en Fa mayor… Y se fueron las horas entre casas nuevas y cosas por venir, entre una copa de vino y un loco frenesí, tu cuerpo fue el regazo de mi piel, mi piel… mi piel toda de ti… En una noche cualquiera nos perdimos entre planes, pasiónes y la música de tu grabadora gris… |