En estos momentos de grandes cambios en mi vida me he puesto a reflexionar acerca de las opciones que he tomado como válidas a lo largo de mi existencia.
El hecho de tener al cumplir casi medio siglo, una casa, un auto, una buena posición económica, ya no me basta. He tenido que renunciar a muchas cosas para lograr obtener lo que tengo hoy.
No sé si el precio pagado ha sido superior al logro obtenido. No tanto desde el punto de vista material pero sí desde mi tranquilidad de conciencia.
Y, en este momento que me encuentro en un punto de inflexión, que me planteo opciones distintas en lo que respecta a trabajo, pareja, hobbies, relaciones, amistades, ¿Seré capaz de optar por lo que alimente y engrandezca a mi espíritu? ¿o pesará más la tranquilidad de mi existencia?
Qué duro que es crecer...
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