Plegaria al sol.
¡ Detente !
No puedes abandonarme
así, pobre moribundo,
desnudo sobre la nieve,
solo ,en este frío,
que desgarra las carnes.
¡ Detente !
Deja que el viento,
disperse esas nubes,
no te vayas con ellas,
no te rindas a la oscuridad,
devuelveme el calor.
¡ Ayúdame a vivir.!
© Norberto Adrian Mondrik.
|