La esperanza de José
"¡No lo puedo creer!"- decía,
mientras los ojos de
Sofía evidenciaban que
lo imposible estaba sucediendo.
"¡Me está mirando!" - volvió a decir,
cuando detrás de él aparece aquel
hombre al cual verdaderamente
los ojos de la musa apuntaban,
destruyendo la esperanza de José. |